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V Plan Director de la Cooperación Española (2018 / 2021)

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INTRODUCCIÓN

El presente Plan Director (PD) de la Cooperación Española (CE) 2018-2021 es el quinto desde que los planes iniciaran su andadura en 2001, y responde al mandato fijado por la Ley 23/1998 de Cooperación Internacional para el Desarrollo (LCID). Seguirá las orientaciones sobre cooperación de nuestra Estrategia de Acción Exterior.

Coincide con la aplicación de la Agenda 2030 como nuevo compromiso y estrategia internacional para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), por lo que se persigue contribuir a su cumplimiento desde la política española de cooperación internacional para el desarrollo. El V PD, cuya vigencia temporal será de cuatro años, mucho más limitada que la de la Agenda 2030, busca establecer una planificación de la CE con lineamientos para el medio plazo que serán profundizados con los siguientes tres PD. De esta manera, se facilitará el cumplimiento de la Agenda de forma progresiva para el año 2030, bajo su lema de no dejar a nadie atrás.

Este PD aspira a serlo de toda la CE. Señalará líneas directrices para el conjunto de actores del sistema español de cooperación, más allá de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), por lo que para su elaboración se ha aplicado un enfoque muy participativo, con aportaciones de diferentes actores multinivel de la CE, a través de talleres, seminarios y reuniones realizadas con los actores sociales del Consejo de Cooperación al Desarrollo (CCD), representantes de las Comunidades Autónomas (CCAA) y Entidades Locales (EELL), Coordinadora de Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo (ONGD), sindicatos, mundo empresarial, universidades...

Hay conciencia de la complejidad de planificación de toda la ayuda, por el volumen creciente de actuaciones en rigor no estrictamente programables, en financiación combinada, en ayuda de emergencia, en asociaciones y contribuciones a través de la sociedad civil o en ejercicios de cooperación delegada. Se pretende, por ello, dotar al PD de flexibilidad y margen de gestión, tanto sobre los sectores de actuación como sobre los países socios, para responder al surgimiento de retos emergentes o de nuevas oportunidades y posibilidades. A través de las Comunicaciones Anuales, se concretarán y adaptarán los objetivos que este V PD prevé cumplir durante el año correspondiente.

Este PD desea construir sobre los logros alcanzados por el anterior, en términos de concentración geográfica, esencialmente en América Latina, Magreb, África Occidental y Sahel, en la cooperación técnica, la construcción institucional y el diálogo con Países de Renta Media (PRM), en la utilización de los Marcos de Asociación País (MAP) para el alineamiento con los países socios y la coordinación de los procesos de planificación de diferentes actores de la CE, en la mejora de los sistemas de información estadística o en los avances en evaluación.

El V PD expone principios rectores y mandatos claros para todas las instituciones involucradas en la cooperación para el desarrollo, y se estructura en seis capítulos.

El primero aborda el nuevo contexto internacional marcado por la progresiva implantación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y otros hitos internacionales, como el Acuerdo de París sobre cambio climático. Se desarrolla el contexto nacional de la CE haciendo hincapié en los procesos y logros alcanzados por la política de cooperación internacional para el desarrollo en los últimos años. Partiendo de ese contexto global y nacional, se señalan los retos de la CE, tanto en relación con los de la comunidad internacional en su conjunto (pobreza extrema, seguridad alimentaria, desigualdad, provisión de bienes públicos globales, sostenibilidad medioambiental y lucha contra el cambio climático, movimientos migratorios y crisis humanitarias, entre otros), como los retos específicos de actuación y de gestión de la CE en los diversos órdenes.

Para ir superando todos ellos, en el capítulo segundo se define un marco estratégico de respuesta de la CE. Compartiendo la visión de los países de nuestro entorno, especialmente de la Unión Europea (UE), la misión de la CE se centra en favorecer el logro de los ODS y contribuir a erradicar la pobreza, construir las resiliencia de las personas y comunidades, reducir las desigualdades, defender los derechos humanos y las libertades fundamentales, y promover un crecimiento económico inclusivo, la conservación del planeta y la lucha contra el cambio climático. Se parte de la experiencia de la CE en los últimos años y se avanza en el enfoque, más integral, de la pobreza multidimensional y la construcción de resiliencia. Conforme a dicho marco estratégico, a su vez se recogen los objetivos de la CE, en torno a las cuatro esferas que, junto con las alianzas, inspiran la Agenda 2030: personas, planeta, prosperidad y paz. Se vinculan plenamente las líneas de acción de nuestra Cooperación a los ODS, para plasmar nuestro compromiso e implicarnos de lleno en la nueva dinámica internacional.

Los capítulos tercero y cuarto se centran en los mecanismos concretos de actuación ante los retos planteados. El tercero está dedicado a los actores con que se desea contar para alcanzar nuestros objetivos, integrando adecuadamente el papel reforzado que la sociedad civil está llamada a representar en el actual contexto e incidiendo en la quinta esfera de la Agenda 2030 (construcción de alianzas). El cuarto desarrolla una idea que el IV PD esbozaba, las estrategias diferenciadas: se cooperará de manera diferente con los distintos países y organizaciones internacionales, en términos de recursos, instrumentos y alianzas.

Los recursos y capacidades con las que contará este V PD se abordan en el capítulo quinto, con pronunciamientos acerca del marco presupuestario previsto, la nueva arquitectura interministerial que exige la Agenda 2030, y las innovaciones normativas que será preciso abordar.

El capítulo sexto y final recoge los planteamientos relacionados con la comunicación, seguimiento y evaluación tanto de la CE como del propio PD, destacando su relevancia respecto a la concienciación de la sociedad, la eficacia del sistema, la gestión adecuada del conocimiento adquirido, y la obligación de transparencia y rendición de cuentas.