World

Riesgo ante desastres debe sumarse a presupuestos latinoamericanos ya

Por Daniel Salazar

SAN JOSÉ, 6 oct 2017 (IPS) - América Latina y el Caribe requiere incorporar en sus presupuestos e inversiones el riesgo ante desastres, urgieron en la capital de Costa Rica especialistas y representantes de los gobiernos durante un encuentro sobre el creciente efecto de los fenómenos naturales en las economías regionales.

La Reunión Regional sobre el Impacto Macroeconómico de los Desastres por la Ocurrencia de Eventos Naturales en América Latina y el Caribe, realizada el miércoles 4 y el jueves 5, congregó a funcionarios de finanzas, planificación y emergencias de los países de la región y dejó en evidencia la falta de planificación financiera para que los desastres se incorporen a los proyectos públicos.

“Un país no puede decir que es sostenible si la inversión y la infraestructura que sustenta el desarrollo no está protegida ante las amenazas”, subrayó Raúl Salazar, jefe regional para las Américas de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNISDR, en inglés).

El encuentro ocurre cuando la región aún está impactada por los efectos de los huracanes Irma y Maria por varios países y los dos mortíferos terremotos ocurridos en México, eventos sucedidos en septiembre, y coincidió con el paso de la tormenta tropical Nate, que ocasionó en Costa Rica nueve víctimas mortales, 28 desaparecidos y 7000 desplazados .

El Sistema Económico Latinoamericano (Sela), organizador de la reunión al igual que la UNISDR, destacó que la región debe prepararse para desastres naturales cada vez más frecuentes.

Desde 1960 hasta el 2017 la región enfrentó 2.269 desastres declarados como emergencia, que causaron la muerte de 532.284 personas y que significaron pérdidas económicas por más de 213.000 mil millones, destacó el Sela.

Lo más significativo fue que la mayoría de estos eventos se reportaron desde el año 2000.

El grueso de los desastres de la región no están directamente relacionados con eventos geológicos (como los seísmos) sino con situaciones hidrológicas y meteorológicas, que tienen un impacto directo en los servicios públicos de cada país.

En zonas como El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Cuba o Jamaica, el coste de los daños como proporción de la producción multiplica en varias veces el gasto en investigación y desarrollo.

Los representantes de los gobiernos destacaron, por eso, que es cada vez más importante la coordinación entre las carteras de finanzas y de planificación de sus países para que la construcción de obra pública, e incluso privada, considere los desastres naturales.

“Algunas estimaciones en Japón señalan que, por cada dólar que se invierte en gestión de riesgo, hay un ahorro de 12 en inversión. En otras latitudes se manejan otras estimaciones similares pero, al final del día, es mejor invertir en la prevención que gastar mucho más después, en la reconstrucción”, dijo a IPS el secretario ejecutivo del Centro de Coordinación para la Prevención de Desastres Naturales en América Central, Roy Barboza.

Trabas para la prevención

Aunque la región comienza a dar sus primeros pasos para incorporar esas variables en los presupuestos, los esfuerzos aún resultan insuficientes.

Apenas 18 de los 35 países de la región están integrando la reducción del riesgo de desastres en la planificación y en la inversión pública. La mayoría de quienes ya lo hacen, empezaron a incorporarlo hace apenas dos años.