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Piden intensificar esfuerzos de prevención del VIH y ofrecer todas las opciones disponibles para evitar nuevas infecciones

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Guatemala, 1 de diciembre del 2017 (OPS/OMS).- Un nuevo informe de la OPS/OMS y ONUSIDA señala que ampliar el acceso a todas las opciones de prevención del VIH disponibles actualmente puede reducir los nuevos casos del virus en América Latina y el Caribe, que se mantienen en 120,000 cada año desde el año 2010. Lanzado en el Día Mundial de la Lucha contra el Sida, el informe “Prevención de la infección por el VIH bajo la lupa. Un análisis desde la perspectiva del sector de la salud en América Latina y el Caribe” analiza los avances y desafíos de los sistemas de salud en prevenir la transmisión del VIH.

“El VIH continúa siendo uno de los mayores problemas para la salud pública mundial, ha cobrado ya más de 35 millones de vidas. En el año 2016, un millón de personas fallecieron en el mundo por causas relacionadas con este virus.A finales del 2016 había 36,7 millones de personas infectadas por el VIH, y en ese año se produjeron 1,8 millones de nuevas infecciones,” indicó el Dr. Romeo Montoya, Asesor de Enfermedades Transmisibles y Vigilancia de la OPS/OMS en Guatemala.

El informe recomienda llevar adelante el enfoque de prevención combinada, que basado en evidencia científica, respetando los derechos humanos y libres de discriminación, incluye tres elementos: la oferta amplia de las intervenciones biomédicas más apropiadas a los usuarios, la promoción de comportamientos saludables y el establecimiento de entornos que faciliten el acceso y la práctica de las medidas de prevención.

Según el reporte y datos de ONUSIDA, la mayoría (64%) de los nuevos casos de VIH se dan en gays y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, en trabajadoras sexuales y sus clientes, en mujeres trans, en personas que se inyectan drogas, y en parejas de esos grupos de población clave. Además, un tercio de las nuevas infecciones ocurren en jóvenes de 15 a 24 años.

“El marco de referencia de este informe ha sido el enfoque de la “prevención combinada de la infección por el VIH”, que abarca tantolas intervenciones biomédicas y la promociónde comportamientos saludables como diversos aspectos de los entornos propicios, que son necesarios para llevar a la práctica las medidas de prevención,” indicó el Dr. Montoya. “El análisis y las recomendaciones que se brindan se centran principalmente en el sector de la salud y, en especial, en los tres grupos de población más afectados por la epidemia del VIH: las trabajadoras sexuales, las mujeres transgénero y los hombres gay y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres.”

Ofertar un abanico de métodos de prevención

Actualmente, existen numerosas opciones de prevención científicamente comprobadas que los servicios de salud pueden ofrecer a la población para prevenir la infección y proteger su salud. Entre estas medidas figuran algunas nuevas opciones como la prueba autoadministrada del VIH, que puede realizarse en la casa, y la expansión de la oferta del test fuera de los centros de salud.

En Latinoamérica dos de cada diez personas con VIH y cuatro de cada diez en el Caribe desconocen que tienen el virus, datos que muestran una mejoría respecto del año pasado. El diagnóstico temprano mejora la calidad de vida de las personas con VIH y contribuye a la prevención de nuevas infecciones.

Otras recomendaciones son la provisión de profilaxis previa a la exposición o PrEP, para las personas que están en muy alto riesgo de contraer el VIH, y la oferta de la profilaxis post exposición o PEP, para casos de situaciones de emergencia, incluyendo por una relación sexual consentida con una pareja sexual de serología desconocida o positiva. Las Américas ha sido pionera en la realización de investigaciones previas, que apoyaron la recomendación del año 2015 de la OMS de incorporar la PrEP. Sin embargo, solo tres países de la región la ofrecen actualmente en sus servicios públicos.

El informe aboga, además, por la distribución de preservativos y lubricantes, por la oferta de la prueba para sífilis al mismo tiempo que se ofrece la del VIH, y por el acceso universal al tratamiento, algo que mejora significativamente la salud de la persona con VIH y reduce el riesgo de infección a sus parejas. También recomienda llevar actividades comunitarias a cargo de pares, y brindar información y educación sobre salud sexual.

En la publicación se advierte sobre la dependencia de fondos internacionales para llevar adelante acciones de prevención (como la educación por pares y la oferta de preservativos y pruebas por parte de Organizaciones no Gubernamentales) para los grupos de población clave, y se destaca el papel decisivo de la sociedad civil para lograr que la respuesta a la infección por el VIH sea más efectiva, en particular en el área de la prevención.

En ese sentido, el informe llama a trabajar en alianza entre gobiernos, sociedad civil y organismos internacionales, para acelerar la introducción de las nuevas tecnologías de prevención, expandir la oferta de opciones y asegurar el acceso universal a los servicios de prevención del VIH, y de esta forma reducir las nuevas infecciones y poner fin a la epidemia de sida como problema de salud pública para el 2030.

Situación de la epidemia de sida en América Latina 2016*

  • 1,8 millones [1,4 millones–2,1 millones] de personas vivían con el VIH en América Latina.

  • Se produjeron en la región aproximadamente 97,000 [79,000–120,000] nuevas infecciones por el VIH. El número no varió del 2010 al 2016.

  • En América Latina, 36,000 [28,000–45,000] personas fallecieron a causa de enfermedades relacionadas con el sida en el 2016.

  • Entre el 2010 y el 2016, el número de muertes relacionadas con el sida en la región experimentó un descenso del 12%.

  • La cobertura del tratamiento en el 2016 llegó al 58% [42%–72%] de todas las personas que vivían con el VIH en América Latina.

  • En el 2016 se produjeron 1,800 [1,300–2,400] nuevas infecciones por el VIH en niños en América Latina.

Situación de la epidemia de sida en el Caribe 2016*

  • 310,000 [280,000–350,000] personas vivían con el VIH en el Caribe.

  • Se produjeron en la región aproximadamente 18,000 [15,000–22,000] nuevas infecciones por el VIH.

  • 9,400 [7,300–12,000] personas fallecieron a causa de enfermedades relacionadas con el sida en el Caribe.

  • Entre el 2010 y el 2016, el número de muertes relacionadas con el sida en la región experimentó un descenso del 28%.

  • La cobertura del tratamiento llegó al 52% [41%–60%] de todas las personas que vivían con el VIH en el Caribe.

  • Se produjeron menos de 1,000 nuevas infecciones por el VIH en niños en el Caribe.

  • Datos de ONUSIDA

La OPS/OMS colabora con los países de la Región de las Américas para mejorar la salud y la calidad de vida de las personas en toda la Región. Fundada en 1902, la OPS es el organismo internacional de salud pública más antiguo del mundo. Es la Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud para las Américas y el organismo especializado en salud del sistema interamericano?

El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH y Sida (ONUSIDA) lidera e inspira al mundo para hacer realidad su meta global de cero nuevas infecciones por el VIH, cero discriminaciones y cero muertes relacionadas con el sida. ONUSIDA aúna los esfuerzos de 11 organizaciones de las Naciones Unidas (El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), la Organización de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer (ONU Mujeres), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la OPS/OMS y Banco Mundial) y trabaja en estrecha colaboración con asociados mundiales y nacionales para poner fin a la epidemia de sida para el año 2030, como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.