Innovar para poner fin a la pérdida de alimentos y el hambre en el mundo

El Director General de la FAO interviene en una conferencia en el Vaticano sobre reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos

11 de noviembre de 2019, Roma - El Director General de la FAO, Qu Dongyu, aseguró hoy que se necesita una mayor concienciación, innovación -incluyendo las tecnologías digitales- e inversión para reducir el desperdicio de alimentos y eliminar el hambre en el mundo.

Qu pronunció el discurso de apertura de una conferencia en el Vaticano sobre la reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos, organizada por la Pontificia Academia de las Ciencias. El Papa Francisco ha descrito el desperdicio de alimentos como "escandaloso", a la vez que ha pedido iniciativas económicas y sociales urgentes para acabar con el hambre.

El obispo Marcelo Sánchez Sorondo, Canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias y de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales; Roy Steiner, Vicepresidente de la Iniciativa Alimentaria de la Fundación Rockefeller; Gilbert Houngbo, Presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA); Josefa Sacko, Comisaría de Economía Rural y Agricultura de la Unión Africana, y Vytenis Andriukaitis, Comisario europeo de Salud y Seguridad Alimentaria, fueron otros de los ponentes de esta conferencia.

"No podemos poner fin al hambre y a todas las formas de malnutrición si no abordamos las ineficiencias y desigualdades en nuestros sistemas alimentarios, que conducen a elevados niveles de pérdida y desperdicio de alimentos", señaló Qu en su intervención.

El responsable de la FAO recordó que cerca del 14 por ciento de la producción mundial de alimentos se pierde o se desperdicia entre la cosecha y la fase de venta al por menor de la cadena alimentaria, con un coste de 400 000 millones de dólares EEUU.

La pérdida de alimentos se produce principalmente en los países en desarrollo, donde 821 millones de personas sufren todavía de malnutrición crónica, y tiene también su impacto en el cambio climático.

Qu señaló que las frutas y hortalizas desechadas hacen que se pierdan 75 000 millones de m3 de agua al año, mientras que la pérdida de carne y productos animales significaba que 715 millones de hectáreas de tierra se utilizan en realidad para nada.

"Trabajamos ahora en la creación de capacidad para obtener más y mejor información, a fin de comprender dónde y cómo se producen las pérdidas y el desperdicio de alimentos en la cadena de suministro de alimentos y los factores determinantes que los provocan", indicó Qu. La FAO colabora con un amplio abanico de partes interesadas y asociados para abordar el problema del despilfarro de alimentos, cambiar las prácticas y aumentar los ingresos de los agricultores.

Qu subrayó la importancia de la concienciación y la educación, que son vitales para abordar el problema de la pérdida y el desperdicio de alimentos. Señaló que esta labor debe comenzar a nivel familiar y que es fundamental educar a los niños en el respeto y aprecio por los alimentos, lo que permite lograr nuevas pautas de consumo saludables y sostenibles.

El Director General hizo un llamamiento a los gobiernos para que colaboren con el sector privado, no sólo para reducir las pérdidas, sino también para que financien la investigación y la innovación que mejoren la eficiencia.

"Necesitamos estar abiertos a nuevas ideas y nuevas formas de hacer negocios", dijo, añadiendo que "se requieren modelos de negocio innovadores con la participación del sector privado", a la vez que recordó la necesidad de contar con la infraestructura rural y la tecnología necesarias para apoyar la capacitación de los pequeños agricultores.

Qu subrayó igualmente la importancia de aprender de los éxitos logrados en otros sectores, por ejemplo, aprovechando el uso de las TIC y la innovación digital para ampliar las mejores prácticas, apoyando la formación y prestando apoyo técnico para acelerar el proceso de cambio.