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Inclusión de las Personas con Discapacidad en la Reducción del Riesgode Desastres: Un estudio de investigaciónen Ocho Países de África, Asia, América del Sur y América Central

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Resumen ejecutivo

Aun cuando las personas con discapacidad son de las más impactadas por los riesgos naturales y desastres inducidos por el clima, estas son quienes más probabilidades tienen de ser excluidas de las decisiones y practicas relacionadas con la reducción del riesgo de desastres (RRD).1

En 2021, un consorcio entre Arbeiter-Samariter-Bund Deutschland e.V. (ASB), Centre for Disability in Development (CDD), Christian Blind Mission (CBM), International Disability Alliance (IDA), y Malteser International (MI) contrató, con fondos del Ministerio Federal de Relaciones Exteriores de Alemania, un estudio sobre las políticas y prácticas en la reducción inclusiva del riesgo de desastres con enfoque de discapacidad (DiDRR por sus siglas en inglés). Dicho estudio se realizó en ocho países entre África (Níger, Uganda, Zimbabue), Asia (Bangladesh, Indonesia, Myanmar), Centroamérica (Nicaragua) y Suramérica (Colombia).

Este informe denominado La Inclusión de Personas con Discapacidad en la Reducción del Riesgo de Desastres describe los progresos, brechas y buenas prácticas identificados en lo relacionado con las políticas y prácticas de la Reducción del Riesgo de Desastres (RRD) inclusiva con enfoque de discapacidad, en ocho países evaluados. El informe también provee un breve análisis regional, y concluye con recomendaciones para los proyectos de RRD inclusiva con enfoque de discapacidad.

Este estudio busca generar evidencia sólida sobre el estado actual de la implementación del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 para informar acerca del apoyo nacional, regional y mundial. El Marco de Sendai se diferencia de sus predecesores, la Estrategia de Yokohama y el Marco de Acción de Hyogo 2005-2015, en la medida que reconoce a las personas con discapacidad como actores contribuyentes en la RRD. Se espera que las recomendaciones de este estudio contribuyan a la implementación y monitoreo del Marco Sendai, incluida la revisión a medio término del Marco de Sendai que se llevará a cabo en 2022.

Dicho estudio de DiDRR identificó hallazgos clave que requieren de acciones para la reducción de desastres y riesgos relacionados al clima y su impacto desproporcionado en personas con discapacidad, en consideración con la completa diversidad de discapacidades:

  • La implementación sobre el terreno sigue siendo lenta, a pesar del aumento de políticas y legislaciones de apoyo a la RRD inclusiva con enfoque de discapacidad.

  • A las políticas y prácticas les hacen falta enfoques basados en derechos; y usan una referencia predominante de las personas con discapacidad, como grupos “vulnerables” que necesitan asistencia y protección, en lugar verlas como partes claves de interés y actores que contribuyen a la RRD.

  • No existe un registro nacional unificado o un desglose de datos sistemático para aprovechar los sistemas de información nacionales relacionados con la RRD.

  • El personal carece de conocimientos prácticos para implementar iniciativas de RDD inclusiva con enfoque de discapacidad, así como la capacidad para acceder a recursos técnicos disponibles y proporcionados por los miembros de la Red de Reducción del Riesgo de Desastres que incluye a las personas con discapacidad.

  • La falta de financiación es un desafío común; se le considera un contribuyente al limitado progreso de la inclusión de personas con discapacidad en la RRD, en la mayoría de los países.

El estudio revela que la mayoría de las iniciativas de RDD inclusiva con enfoque de discapacidad viene de partes interesadas no gubernamentales, en lugar de venir de agendas gubernamentales que le apunten a la priorización e institucionalización de la inclusión de la discapacidad. Estas iniciativas frecuentemente son reactivas (después de las respuestas al desastre por parte de los gobiernos y las ONGI) o basadas en proyectos (financiados de manera externa, en lugar de estar incluidos en la planeación del presupuesto anual), lo que incita preocupaciones sobre la sostenibilidad de estas acciones y la DiDRR.

Igualmente, el estudio encontró que la intervención de las Organización de Personas con Discapacidades (OPD) varía de acuerdo con los desafíos en capas y depende de al menos los siguientes dos factores: (i) la disposición y las capacidades de las personas con discapacidad para asumir nuevos roles como actores contribuyentes de la y (ii) los desafíos existentes entre los ecosistemas socioculturales2 en los que las OPD operan. Estos retos están unidos al contexto y estructuras sociales, disponibilidad de recursos para actuar y el apoyo de las principales partes interesadas.

Existe la clara necesidad de hacer de la DiDRR una agenda compartida, y desarrollar estrategias destinadas a institucionalizar la RRD con inclusión de personas con discapacidad. Los actores interesados deben repensar los enfoques de colaboración y empezar aplicar, donde sea posible, un enfoque de doble vía para la inclusión de la discapacidad.

El estudio de la DiDRR señala la necesidad de actuar colectivamente urgentemente para reducir riesgos relacionados con desastres naturales y el cambio climático y su impacto desproporcionado sobre las personas con discapacidad. Los hallazgos se usaron para formular las recomendaciones, a continuación:

  • Sensibilizar y mejorar la comprensión de la inclusión de la discapacidad y reducción del riesgo de desastres entre todas las principales partes interesadas.

  • Establecer mecanismos de gobernanza efectivos e institucionalizar una coordinación intersectorial entre todas las partes interesadas en la reducción del riesgo de desastres y la gestión del riesgo inclusiva con enfoque de discapacidad.

  • Asegurar la asignación sistemática de recursos para construir capacidades, instituciones y mecanismos para incorporar la inclusión de la discapacidad en la RRD.

  • Institucionalizar los compromisos de RDD inclusiva con enfoque de discapacidad, apoyando la participación significativa y el liderazgo de las personas con discapacidad e invirtiendo en alianzas inclusivas.

Los esfuerzos de RRD con gestión inclusiva requieren de una agenda compartida y de un aumento de colaboraciones y asociaciones entre múltiples partes interesadas, gobiernos, ONGI y actores de la sociedad civil, que pueden fomentar un mayor intercambio de recursos y capacidades.

Se necesitan colaboraciones extendidas con donantes, como principales actores a marcar tendencias bajo las que se alinean las ONG y el gobierno. Los miembros de la Red DiDRR deben brindar asistencia en la transferencia de capacidades a otros actores de la RRD, en colaboración con las autoridades nacionales y locales y los OPD (e.j., a través de currículos de capacitación y formulación de estrategias de implementación a nivel nacional).