Resumen Ejecutivo
Este informe busca evaluar el panorama de la información de protección disponible públicamente en América Latina, a través del análisis de 389 documentos que cubren 12 países de la región, y que fueron publicados entre enero de 2021 y agosto de 2022. El objetivo es identificar vacíos o duplicación de información de protección, formular recomendaciones para cerrar las brechas de información. Estos documentos fueron analizados utilizando la plataforma Data Entry and Exploration Platform (The DEEP) como herramienta para la categorización de información secundaria cualitativa y utilizando el Marco Analítico de Protección (PAF, por sus siglas en inglés) y las categorías de la Matriz de Gestión de Información de Protección (PIM, por sus siglas en inglés).
En general, se observó que las categorías de la Matriz PIM más pobladas por los documentos producidos en la región son Análisis de seguridad y contexto, seguidos por Datos poblacionales. Por el contrario, no se encontró ningún documento que pueda ser clasificado directamente como Comunicación con/en las comunidades y muy pocos que pueden clasificarse como productos del sistema de Gestión de casos o Monitoreo y evaluación de la respuesta de protección. Adicionalmente, es frecuente que los sistemas de información sean permeables, y por consiguiente brinden información que parecería corresponder con otro tipo de sistema de información, particularmente información básica sobre amenazas, vulnerabilidades y efectos de dichas amenazas. Esto tiene como consecuencia que casi toda la información disponible se concentre en información contextual, haga énfasis en las características de la población afectada, información básica sobre las amenazas de protección y datos sobre capacidades institucionales de respuesta.
Sin embargo, la información se queda corta son el análisis de las capacidades y mecanismos de afrontamiento de la población de interés y la identificación de los actores responsables de las amenazas. Este vacío no correspondería necesariamente a la ausencia de dichos sistemas de información, sino al hecho que la información no está siendo analizada o publicada. Adicionalmente, si bien existe mucha información sobre las características de la población afectada, se identifica un vacío en el análisis de ciertos grupos en alto riesgo, incluyendo personas retornadas o en riesgo de refoulement (a excepción de los países del Triángulo Norte), comunidades indígenas y personas refugiadas y migrantes de países fuera de las Américas. Igualmente, la información de los sistemas de monitoreo de protección no evalúa las tendencias de los riesgos y amenazas, lo que no permite visualizar si dichas amenazas varían con el tiempo.
En general, es importante aclarar los propósitos definidos de los sistemas de gestión de información, con el fin de aprovechar al máximo la recolección de datos primarios. Igualmente, es importante aprovechar la información generada por sistemas de información como los de gestión de casos, monitoreo de la respuesta humanitaria de protección y comunicación con/en las comunidades, con el fin de informar decisiones no solo con análisis iniciales o de base, sino con los cambios que las respuestas generan en las comunidades. Se invita a que el diseño de las respuestas humanitarias parta desde un análisis de protección más robusto que incluya información sobre las capacidades de la población de interés, para incentivar mecanismos de afrontamiento positivos y evitar aquellos que disminuyen las capacidades existentes. Igualmente, es importante el análisis de tendencias sobre las amenazas de protección para actuar de manera preventiva sobre riesgos en aumento, o identificando la efectividad de la respuesta frente a riesgos en disminución.
La evaluación del panorama de información de protección presentada en este reporte encuentra que hay mucha información de protección en América Latina, accesible por los diferentes actores de la respuesta y otras partes interesadas. Sin embargo, se requieren más esfuerzos para aprovechar esta cantidad de información y producir análisis de protección más robustos; así como para fomentar los marcos de intercambio de datos para maximizar el uso de la información recolectada.