El logro del ODS4 para niños, niñas y jóvenes afectados por situaciones de crisis

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from Inter-agency Network for Education in Emergencies
Published on 01 Jul 2019 View Original

Desafíos

Con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS4), la comunidad global se comprometió a garantizar una educación de calidad para todos los niños, niñas y jóvenes. A pesar de haber realizado esta promesa, los niños, niñas y jóvenes en contextos de crisis continúan desatendidos. Nunca lograremos alcanzar el ODS4 a menos que todos los niños, niñas y jóvenes afectados por conflictos y crisis tengan acceso y puedan asistir a la escuela y aprender en un entorno educativo de calidad, seguro, apropiado e inclusivo. Existe una necesidad urgente de que los gobiernos y la comunidad internacional contraigan y respeten los compromisos políticos, financieros y jurídicos si es que realmente queremos que ningún niño o niña se quede atrás.

Más niños, niñas y jóvenes que nunca se encuentran desplazados y por períodos más prolongados, y carecen desproporcionadamente de acceso a una educación de calidad y a otros derechos básicos.

Aproximadamente 420 millones de niños y niñas viven en zonas de conflicto, lo cual representa un aumento de casi 30 millones desde 2016 y el doble desde el final de la Guerra Fría. Además, en la actualidad, la duración promedio de una crisis es de nueve años.1 De acuerdo con el Instituto de Estadística de la UNESCO, en 2017, 263 millones (1 de cada 5) de niños y niñas, adolescentes y jóvenes no estaban sin escolarizar en contextos tanto humanitarios y como de desarrollo. Esto incluye 64 millones de niños y niñas en edad escolar primaria, 61 millones de adolescentes en edad de cursar el primer ciclo de secundaria y 138 millones de jóvenes en edad de cursar el segundo ciclo de secundaria.

De acuerdo con cifras del ACNUR de 2018, únicamente el 61 % de los niños y niñas refugiadas asisten a la escuela primaria, en comparación con el promedio mundial del 92 %. A medida que los niños y niñas refugiadas crecen, los obstáculos para acceder a la educación aumentan: solo el 23 % de los niños y niñas refugiadas estaban inscritos en la escuela secundaria, en comparación con el 84 % a nivel mundial. La situación es crítica en la educación superior, ya que únicamente el 1 % de los refugiados asiste a la universidad, en comparación con el 37 % a nivel mundial.

Las niñas que viven en situaciones de conflicto tienen casi 2.5 más probabilidades que los niños de no asistir a la escuela primaria, mientras que las niñas que viven en entornos estables tienen un 90% más de probabilidades de ser excluidas de la educación secundaria que sus contrapartes.

El financiamiento para la educación en contextos de crisis está siendo afectado porque la educación no es vista como una prioridad para la ayuda humanitaria, y porque los donantes para el desarrollo no siempre ven el claro vínculo que existe entre el desarrollo y los contextos de crisis. A pesar de que la asistencia humanitaria financiera se triplicó en los últimos años, la proporción del total que se destina a la educación apenas ha aumentado, alcanzando únicamente el 2.3 % en 2018.

A pesar de los esfuerzos para construir una base sólida que pueda demostrar el impacto positivo de la educación en situaciones de emergencia, los profesionales y los responsables formular políticas siguen sin tener pruebas sustanciales sobre qué funciona, cómo, para quién y a qué costo. Las pruebas que existen no han logrado realmente traducirse en políticas y prácticas coherentes y coordinadas por parte de los gobiernos y sus socios en términos de cómo ofrecer educación de calidad en situaciones de emergencia a gran escala.6 Este resumen ofrece recomendaciones para abordar las disparidades que existen en la entrega de una educación segura, de calidad e inclusiva para los niños y niñas afectadas por situaciones de crisis.

En primer lugar, se destacan las áreas clave para la política y la práctica, y luego se buscan formas de utilizar las diversas herramientas desarrolladas por la Red Interagencial para la Educación en Situaciones de Emergencia (INEE). Se analizan los temas y las tendencias generales, así como los problemas específicos relacionados con las disparidades de género, la importancia de apoyar a los docentes, el bienestar psicosocial de la niñez y la protección y seguridad de la educación en situaciones de conflicto.