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Desafíos de la Ayuda Humanitaria en el contexto latinoamericano

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Evaluation and Lessons Learned
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A través de este informe, Acción contra el Hambre busca contribuir a la mejora de la ayuda humanitaria aportando a los procesos llevados a cabo por la Cumbre Mundial Humanitaria que procura aumentar la eficacia de la ayuda humanitaria, mejorar la respuesta a las necesidades de las personas afectadas por las crisis, promover la resilencia en la reducción de Vulnerabilidades y Gestión de Riesgo y “remodelar” el sector de la ayuda humanitaria. Al tiempo que Acción contra el Hambre reconoce que se puede mejorar en muchas áreas, también considera que la Cumbre Mundial Humanitaria es una buena oportunidad para reafirmar los principios humanitarios como elementos inherentes y esenciales de la ayuda humanitaria así como desengranar los desafíos a los que se enfrenta la ayuda humanitaria y poner sobre la mesa recomendaciones y reafirmaciones para hacerla más eficiente en Latinoamérica y más allá.

Acción contra el Hambre opera en América Latina desde 1998, a raíz de la intervención de emergencia en Honduras tras el huracán Mitch. Desde entonces ha implementado exitosamente programas dirigidos a las poblaciones más vulnerables desde Honduras, Argentina, Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Honduras, Colombia, El Salvador, Guatemala, Nicaragua hasta Haití. Hoy en día, tiene misiones en Bolivia, Colombia, Centroamérica (Guatemala y Nicaragua, Honduras) y Perú.

Acción contra el Hambre en América Latina se basa en tres ejes principales: la desnutrición crónica (promoviendo una estrategia multisectorial incluyendo programas de agua, saneamiento e higiene, actividades de seguridad alimentaria, intervenciones con micronutrientes y un enfoque específico hacía la mujer embarazada o en periodo de lactancia); la resiliencia (Acción contra el Hambre promueve una Gestión de Riesgos ante Desastres integrada a nivel comunitario e institucional que expande el mandato humanitario desde salvar vidas hasta salvar medios de vida y crear un ambiente que permita un desarrollo exitoso); las emergencias (Acción contra el Hambre provee asistencia alimentaria, agua potable, saneamiento e higiene y proyectos de seguridad alimentaria y nutrición, con el fin de cubrir necesidades humanitarias agudas y devolver la capacidad de sustento a las comunidades con altos niveles de vulnerabilidad); y un eje transversal, el agua, saneamiento e higiene (apoyando la región a gestionar sus recursos hídricos de una manera sostenible y efectiva, mientras se fortalecen las capacidades institucionales y se fomenta la participación ciudadana. A través de su presencia en estos países, en 2014 Acción contra el Hambre pudo llegar a cerca de 200,000 beneficiarios.