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Declaración acerca de la séptima reunión del Comité de Emergencias del Reglamento Sanitario ‎Internacional (2005) sobre la pandemia de enfermedad por el coronavirus de 2019 (COVID-19)

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La séptima reunión del Comité de Emergencias, convocada por el Director General de la OMS en virtud del Reglamento Sanitario Internacional (RSI) (2005) sobre la enfermedad por el coronavirus de 2019 (COVID-19), se celebró el jueves 15 de abril de 2021 de 12.00 a 16.35 horas, en horario de Ginebra (horario centroeuropeo).

Acta de la reunión

Los miembros y asesores del Comité de Emergencias asistieron a la reunión por teleconferencia.

El Director General dio la bienvenida al Comité, expresó su preocupación por el continuo incremento en el número de casos y defunciones y recordó la necesidad de aumentar las actividades mundiales de vacunación. Asimismo, dio las gracias al Comité por su apoyo y su asesoramiento continuos.

Los representantes de la Oficina del Asesor Jurídico y del Departamento de Conformidad, Gestión de Riesgos y Ética de la OMS informaron a los miembros de sus funciones y responsabilidades. El Responsable de Ética de dicho departamento explicó a los miembros y asesores el proceso de declaración de intereses de la OMS. También se señaló a estos que era su responsabilidad individual comunicar a la OMS, lo antes posible, cualquier interés de carácter personal, profesional, económico, intelectual o comercial que pudiera dar lugar a un conflicto de intereses percibido o directo. Además, se les recordó su deber de mantener la confidencialidad con respecto a las deliberaciones durante las reuniones y a la labor del Comité. Con ese fin, se preguntó uno por uno a todos los miembros presentes y no se detectó ningún conflicto de intereses. Dos miembros del comité y un asesor que integraban el equipo internacional conjunto que participó en el estudio mundial sobre los orígenes del SARS-CoV-2 convocado por la OMS se mostraron de acuerdo en no realizar aportaciones para la formulación por el Comité de posibles recomendaciones acerca de las investigaciones relativas a origen y la aparición del nuevo virus.

A continuación, la Secretaría cedió la palabra al Profesor Didier Houssin, Presidente del Comité. El Profesor Houssin expresó también su preocupación ante las tendencias actuales que sigue la pandemia de COVID-19 y presentó los objetivos y el orden del día de la reunión.

La Secretaría trató los siguientes temas y respondió a las preguntas del Comité.

  • los progresos realizados por la OMS para aplicar los consejos formulados a la Secretaría el 15 de enero de 2021;
  • las tendencias epidemiológicas recientes de ámbito regional y mundial y el proceso de seguimiento, vigilancia y evaluación de las variantes del SARS-CoV-2, información actualizada sobre la misión realizada para conocer los orígenes de este virus y las medidas que está adoptando la OMS para que la respuesta a la pandemia de COVID-19 sea coordinada;
  • la distribución mundial equitativa de vacunas contra esta enfermedad, el efecto de las vacunas en la infección asintomática y en la transmisión y la eficacia de las vacunas contra las variantes que suscitan preocupación;
  • la evaluación por la OMS del impacto en las intervenciones de salud pública de las variantes del SARS-CoV-2 que suscitan preocupación; y
  • las medidas sanitarias en relación con el tránsito internacional.

El Comité agradeció a la Secretaría la calidad de las exposiciones realizadas y acordó por unanimidad que la pandemia de COVID-19 sigue constituyendo un suceso de carácter extraordinario que continúa afectando negativamente a la salud de grupos poblacionales de todo el mundo, representa un riesgo como consecuencia de su propagación a varios países y porque entorpece el tránsito internacional, y continúa requiriendo una respuesta internacional coordinada. En consecuencia, el Comité coincidió en que esta pandemia sigue siendo una emergencia de salud pública de importancia internacional y ofreció su asesoramiento al Director General.

El Comité señaló que muchas de las recomendaciones formuladas en el pasado continúan siendo pertinentes para las actividades mundiales de respuesta desarrolladas en la actualidad. Asimismo, pidió que la Secretaría del RSI revise las recomendaciones temporales y los consejos formulados anteriormente y que presente al comité una propuesta para proceder con coherencia a fin de redactar, finalizar o modificar consejos y recomendaciones temporales.

El Comité reconoció los progresos realizados por la OMS y los Estados partes en la aplicación de las recomendaciones temporales y los consejos anteriores emanadas de la 6.ª reunión del Comité de Emergencia. Además, dio las gracias al equipo que llevó a cabo la misión y que redactó el informe del estudio mundial sobre los orígenes del SARS-CoV-2 convocado por la OMS, y animó a aplicar las recomendaciones publicadas en dicho informe. El Comité continúa considerando que el mundo no superará la pandemia hasta que todos los países tengan acceso a los debidos suministros de medios de diagnóstico, tratamientos y vacunas, con independencia de las posibilidades que tengan de pagarlos y de su capacidad y sus recursos económicos para vacunar rápida y eficazmente a su población. La existencia de desigualdades en el seno de los países y entre ellos está ralentizando la recuperación de la normalidad social y económica. En consecuencia, el Comité formuló al Director General los consejos que se presentan a continuación.

El Director General determinó que la pandemia de COVID-19 seguía constituyendo una emergencia de salud pública de importancia internacional, aceptó el asesoramiento del Comité a la OMS y lo remitió a los Estados partes como recomendaciones temporales en virtud del RSI.

El Comité de Emergencias volverá a reunirse en un plazo de tres meses o anteriormente, a discreción del Director General. El Director General dio las gracias al Comité por su labor.

Orientaciones para la Secretaría de la OMS

Vacunación contra la COVID-19

  1. Fomentar la solidaridad y el acceso equitativo a las vacunas en todo el mundo, invitando a los Estados partes y los fabricantes a proporcionar apoyo al Mecanismo COVAX, lo cual incluye enviar dosis vacunales, y participar en la transferencia de tecnologías para hacer posible la producción local de vacunas contra la COVID-19 y de los materiales conexos, incluso en los países de ingresos medianos y bajos cuya capacidad se puede ampliar.
  2. Agilizar la evaluación de vacunas candidatas contra la COVID-19, instar a las agencias reguladoras a utilizar decisiones de organismos de reglamentación de otras jurisdicciones y prestar apoyo a los Estados partes para reforzar sus agencias reguladoras a fin de facilitar el suministro de vacunas garantizando su calidad, su eficacia y su inocuidad.
  3. Movilizar asistencia técnica y financiación a los Estados partes que no dispongan de suficiente capacidad y recursos económicos para introducir y administrar estas vacunas.
  4. Instar a los Estados partes a priorizar la vacunación de los grupos de mayor riesgo, según se determinan en la hoja de ruta del Grupo de Expertos de la OMS en Asesoramiento Estratégico (SAGE) en materia de inmunización.
  5. Continuar haciendo un seguimiento atento a escala mundial de las posibles señales sobre posibles problemas de seguridad relacionados con las vacunas contra la COVID-19, divulgar oportunamente informes sobre los efectos adversos posvacunales y proporcionar regularmente las recomendaciones temporales del SAGE a fin de que los países dispongan de la información necesaria para tomar rápidamente decisiones sobre el uso de dichas vacunas.
  6. Seguir recopilando y divulgando de forma continuada las prácticas correctas y las enseñanzas extraídas de la vacunación contra la COVID-19 con el fin de orientar la toma de decisiones a nivel nacional, regional y mundial.
  7. Reforzar a la OMS y prestar apoyo con objeto de fortalecer la capacidad de los Estados partes para prevenir, detectar y combatir la amenaza creciente de las vacunas falsificadas y de calidad subestándar.
  8. Animar a todos los países y ayudar a aquellos cuyos ingresos son medianos o bajos a realizar estudios científicos de conformidad con las prácticas correctas y las orientaciones de la OMS, en los que se estudien la eficacia y la efectividad de las vacunas contra la COVID-19 en relación con la infección; la transmisión y la enfermedad (teniendo en cuenta las variantes que suscitan preocupación); la duración de la protección contra la enfermedad y contra la infección asintomática; la protección a largo plazo tras distintos intervalos de vacunación; la protección conferida por las pautas de administración de una dosis, dos dosis y dosis de refuerzo; y la protección conferida por la combinación de distintos tipos de vacunas.
  9. Agilizar la investigación para conocer la relación entre la inmunización que confieren las vacunas contra la COVID-19 y la infección y la enfermedad (teniendo en cuenta las variantes que suscitan preocupación), facilitando así la vacunación y la formulación de políticas sobre el uso de vacunas.

Variantes del SARS-CoV-2

  1. Ayudar a los Estados partes a reforzar la vigilancia epidemiológica y virológica como parte de una estrategia mundial para controlar la COVID-19.
  2. Proporcionar a los Estados partes una orientación clara para la secuenciación con el fin de hacer un seguimiento de la evolución del virus, y fomentar la realización de análisis genéticos sobre una base geográfica más amplia y el suministro rápido de secuencias y metadatos a la OMS y a las plataformas disponibles públicamente. Así, mejorará la vigilancia de la evolución del SARS-CoV-2, aumentarán los conocimientos mundiales de las variantes y se ayudará a tomar decisiones sobre medidas sociales y de salud pública, diagnósticos, tratamientos y vacunas.
  3. Consolidar el marco de vigilancia de los riesgos asociados a las variantes del SARS-CoV-2 agilizando la colaboración, armonizando las investigaciones para responder a cuestiones importantes todavía desconocidas sobre determinadas mutaciones y variantes que suscitan preocupación, y priorizando los aspectos más pertinentes para desarrollar vacunas, a través de las redes y los grupos de expertos pertinentes como el Grupo de trabajo de la OMS sobre la evolución del virus SARS-CoV-2 y el Plan de I+D de la OMS sobre las epidemias.
  4. Colaborar con los Estados partes para analizar en profundidad los factores que contribuyen al actual aumento brusco de casos y defunciones, teniendo en cuenta los posible efectos de las variantes del SARS-CoV-2.

Medidas sanitarias en relación con el tránsito internacional

  1. Poner al día la guía para reducir la transmisión del SARS-CoV-2 causada por los viajes internacionales (por vía aérea, terrestre o marítima) elaborada por la OMS en diciembre de 2020, a partir de los datos científicos y las prácticas correctas actuales, formulando recomendaciones claras sobre los criterios de realización de pruebas y sobre la duración de la cuarentena, si procede. Incorporar un marco ético en la guía actualizada para orientar la toma de decisiones a nivel nacional. Las orientaciones deben tener en cuenta la puesta en marcha de la vacunación contra el COVID-19, la inmunidad conferida por una infección anterior, los entornos de riesgo, los desplazamientos de migrantes y trabajadores temporales y el propósito del viaje (es decir, si es o no esencial).
  2. Continuar cooperando con las partes interesadas en los viajes y el transporte internacionales, incluidas la Organización de Aviación Civil Internacional, la Organización Mundial del Turismo y la Asociación de Transporte Aéreo Internacional, para revisar, actualizar y difundir periódicamente las orientaciones con base científica sobre las medidas de reducción del riesgo en los viajes.
  3. Seguir actualizando la posición provisional de la OMS sobre las consideraciones relativas a los requisitos de certificación de la vacunación y elaborar orientaciones y herramientas provisionales para normalizar la documentación en papel y digital acerca de las medidas de reducción de los riesgos asociados a los viajes internacionales en el contexto de la COVID-19 (antecedentes de vacunación, pruebas de detección del SARS-COV-2 y recuperación tras haber pasado la enfermedad).
  4. Seguir trabajando con los Estados Partes y los socios para permitir la repatriación y los viajes esenciales y facilitar la circulación de mercancías con objeto de evitar retrasos en el acceso a la ayuda y los suministros esenciales.
  5. Seguir promoviendo la vacunación de la gente de mar y las tripulaciones aéreas de acuerdo con la Declaración conjunta sobre la concesión de prioridad a la gente de mar y las tripulaciones aéreas para la vacunación contra la COVID-19.

Origen del SARS-CoV-2

  1. Aplicar rápidamente las recomendaciones contenidas en el informe del estudio mundial sobre los orígenes del SARS-CoV-2 convocado por la OMS como parte de los estudios de la segunda fase.
  2. Fomentar la investigación sobre la evolución genética del SARS-CoV-2.

Una Salud

  1. Promover el uso del enfoque «Una Salud» para conocer mejor y para reducir el riesgo de propagación de infecciones emergentes de los animales, incluidos los domésticos, a las poblaciones humanas, así como de las personas a los animales.
  2. Trabajar con los asociados para desarrollar y difundir orientaciones conjuntas basadas en los riesgos para regular los mercados de productos frescos y las actividades ganaderas con el fin de reducir la transmisión de patógenos emergentes de los seres humanos a los animales y viceversa.

Comunicación de los riesgos, participación pública y gestión de riesgos

  1. Proporcionar materiales de comunicación y orientación para explicar a las comunidades la necesidad permanente de combatir de forma sostenible la pandemia; recopilar datos y difundir mensajes para hacer frente al cansancio provocado por la situación de pandemia (de COVID-19).
  2. Ofrecer al público materiales informativos que expliquen los beneficios y riesgos de la vacunación y el tratamiento y la necesidad de mantener las medidas sociales y de salud pública, y que combatan la desinformación.
  3. Ayudar a los Estados partes a proporcionar a sus poblaciones información actual y fiable para fundamentar la toma de decisiones a nivel nacional, analizando los datos científicos más recientes, intercambiando experiencias basadas en pruebas y prácticas correctas, y proporcionando herramientas y estrategias para que la población se responsabilice y participe y para conocer sus inquietudes.

Recomendaciones temporales para los Estados Partes

Vacunación contra la COVID-19

  1. Contribuir a desarrollar actividades solidarias a escala mundial para ampliar el acceso equitativo a las vacunas contra la COVID-19 y a los suministros relacionados, apoyando el Mecanismo COVAX y colaborando en la transferencia de tecnologías, siempre sea posible.
  2. Reducir las desigualdades nacionales y mundiales, velando por que los grupos poblacionales vulnerables tengan acceso a las vacunas contra la COVID-19 y vacunando prioritariamente a los grupos de alto riesgo, de acuerdo con la hoja de ruta del SAGE. Habida cuenta de las limitaciones actuales del suministro mundial, aplicar estas prioridades en materia de vacunación puede garantizar el suministro de vacunas a todos los países.
  3. Aumentar la capacidad de vacunación contra la COVID-19 por medio de las orientaciones, los instrumentos y los cursos de formación para coordinadores y para trabajadores de la salud nacionales y subnacionales disponibles en el Conjunto de herramientas para la introducción de vacunas contra esta enfermedad.
  4. En la medida en que sea necesario y conveniente, incorporar al sector privado en la planificación y la introducción de las vacunas contra la COVID-19 para complementar la capacidad actual de vacunación y de prestación de servicios.
  5. Proporcionar a la OMS datos e información clave sobre la aceptación y el uso de estas vacunas, siempre que sea posible, y ofrecer al público en general información convincente sobre la inocuidad y los beneficios de la vacunación a fin de vencer las dudas que pueda haber al respecto.
  6. Reforzar los sistemas nacionales de farmacovigilancia de las vacunas para detectar y notificar las señales relativas a los problemas de seguridad de las vacunas, y actuar en consecuencia.

Variantes del SARS-CoV-2

  1. Reforzar la vigilancia epidemiológica y virológica en el marco de una estrategia mundial de lucha contra la COVID-19 y aprovechar sistemas existentes como el Sistema Mundial de Vigilancia y Respuesta a la Gripe (SMVRG) y las redes pertinentes para intercambiar sistemáticamente muestras y datos.
  2. Intercambiar secuencias y metadatos del SARS-CoV-2 con la OMS y a través de bases de datos de acceso público para mejorar el seguimiento de su evolución, aumentar los conocimientos mundiales sobre las variantes y proporcionar la información necesaria para fundamentar la toma de decisiones sobre las medidas sociales y de salud pública, los diagnósticos, los tratamientos y las vacunas.
  3. Intercambiar virus, incluidas las variantes que suscitan preocupación, para facilitar la evaluación de la eficacia de las vacunas contra estas variantes mediante ensayos normalizados a nivel internacional.

Medidas sanitarias en relación con el tránsito internacional

  1. No exigir un certificado de vacunación como condición de entrada en el país, ya que las pruebas sobre la capacidad de las vacunas para reducir la transmisión son limitadas (aunque cada vez más numerosas) y continúa habiendo desigualdades en relación con la distribución de vacunas en todo el mundo. Se animó encarecidamente a los Estados partes a reconocer que la exigencia de certificados de vacunación puede aumentar las desigualdades y limitar la libertad de circulación de las personas no vacunadas.
  2. Dar prioridad a la vacunación de la gente de mar y las tripulaciones aéreas, de acuerdo con la Declaración conjunta sobre la concesión de prioridad a la gente de mar y las tripulaciones aéreas para la vacunación contra la COVID-19. A fin de garantizar que se respetan sus derechos humanos, debe prestarse especial atención a la gente de mar que se encuentre varada en el mar y necesite efectuar el relevo de la tripulación pero no pueda cruzar las fronteras internacionales a causa de las restricciones de viaje, ente ellas el requisito de presentar certificados de vacunación contra la COVID-19.
  3. Aplicar enfoques coordinados, de duración limitada, basados en los riesgos y en datos probatorios para las medidas sanitarias relacionadas con los viajes internacionales, de acuerdo con las orientaciones de la OMS y las disposiciones del RSI. Si los Estados partes aplican medidas de cuarentena a los viajeros internacionales al llegar a su destino, estas deben basarse en evaluaciones de riesgo y tener en cuenta las circunstancias locales.
  4. Reducir la carga económica que representan para los viajeros internacionales las medidas que se les aplican para proteger la salud pública (por ejemplo, pruebas de detección, aislamiento/cuarentena y vacunación), de conformidad con el artículo 40 del RSI.
  5. Proporcionar información a la OMS sobre los efectos de las medidas sanitarias en la reducción de la transmisión del SARS-CoV-2 durante los viajes internacionales, de modo que la Organización pueda utilizarla para elaborar orientaciones basadas en datos probatorios.

Una Salud

  1. Reforzar la regulación de los mercados de productos frescos y desalentar la venta o importación de animales salvajes que supongan un alto riesgo de transmisión de nuevos patógenos de los humanos a los animales y viceversa.
  2. Llevar a cabo una vigilancia de las poblaciones animales basada en los riesgos para reducir la transmisión de enfermedades de los animales a las personas. Las actividades de vigilancia deben centrarse en las poblaciones animales de alto riesgo que puedan actuar como reservorios o dar lugar a la aparición de nuevos virus o nuevas variantes.

Orígenes del SARS-CoV-2

  1. Prestar apoyo a las iniciativas mundiales coordinadas de investigación para dilucidar cuestiones críticas relativas al SARS-CoV-2, incluido su origen, así como las mutaciones y variantes específicas y los factores genéticos asociados a la enfermedad grave.

Comunicación de los riesgos, participación pública y gestión de riesgos

  1. Comunicar de forma clara y coherente las cuestiones relacionadas con la vacunación contra la COVID-19, incluidos la relación beneficio-riesgo y los posibles efectos adversos posvacunales. Es importante dejar claro que ninguna vacuna es eficaz al 100% y que el riesgo de contraer la enfermedad, sobre todo las formas graves de esta, se reduce considerablemente, pero no se elimina. Por lo tanto, las medidas sociales y de salud pública siguen siendo esenciales para prevenir la infección y controlar la transmisión del SARS-CoV-2 mientras aumenta el suministro y la cobertura de la vacunación. Se deben proporcionar materiales fáciles de entender y en las lenguas locales.

  2. Movilizar y capacitar a las comunidades, los medios de comunicación y los agentes de la sociedad civil para que participen en las intervenciones destinadas a reducir el cansancio provocado por la situación de pandemia y mejorar la aceptación de las vacunas.

  3. Establecer mecanismos para preparar y apoyar a los trabajadores sanitarios y a las autoridades de salud pública, ya que es probable que la pandemia dure muchos meses más.

Además, las siguientes recomendaciones formuladas en el pasado se amplían por recomendación del Comité.

Ampliación y actualización de consejos anteriores a la Secretaría de la OMS:

Servicios esenciales de salud y fortalecimiento de los sistemas de salud: colaborar con los asociados para apoyar a los países en el fortalecimiento de sus servicios esenciales de salud, con especial atención a la salud mental, los sistemas de prevención y control de la salud pública y otras repercusiones en la sociedad, así como a la preparación y la respuesta a brotes concomitantes, como el de la gripe estacional. Se debe seguir prestando especial atención a los entornos vulnerables.

Ofrecer asesoramiento estratégico sobre el modo en que los Estados partes pueden mantener la infraestructura, las capacidades y las funciones en materia de salud pública establecidas para hacer frente a la COVID-19 con el fin de ayudar a reforzar los sistemas de salud, prepararse frente a las emergencias y alcanzar la cobertura sanitaria universal a largo plazo.

Ampliación y actualización de recomendaciones temporales anteriores a los Estados Partes:

Servicios esenciales de salud y fortalecimiento de los sistemas de salud: mantener los servicios esenciales de salud con financiación, suministros y recursos humanos suficientes fortalecer los sistemas de salud para hacer frente a los efectos en la salud mental de la pandemia, los brotes concomitantes de otras enfermedades y otras emergencias.

Continuar consolidando la infraestructura, las capacidades y las funciones en materia de salud pública establecidas para hacer frente a la COVID-19, reforzar los sistemas de salud para que puedan satisfacer las necesidades de garantizar la salud y avanzar hacia el logro de la cobertura sanitaria universal.