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Alto Comisionado afirma que el Pacto Mundial representa una oportunidad para trazar un nuevo rumbo

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Filippo Grandi, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, durante el Diálogo del Alto Comisionado sobre los Desafíos de la Protección. © ACNUR/ Jean-Marc Ferré

En la apertura de una reunión clave en Ginebra, Filippo Grandi dijo que la misión de la Agencia de la ONU para los Refugiados es ahora más urgente que nunca.

GINEBRA, Suiza, 12 de diciembre de 2017 (ACNUR) – Un años después del compromiso mundial de trabajar en conjunto para mejorar la respuesta a las situaciones de las personas refugiadas, la tragedia del desplazamiento forzado continúa profundizándose, declaró hoy el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados.

En la apertura de una reunión clave en Ginebra sobre el nuevo Pacto Mundial sobre Refugiados, Filippo Grandi recalcó que en todo el mundo las personas continúan huyendo de sus hogares, víctimas de una falla colectiva de la comunidad internacional para prevenir y resolver conflictos.

“Nuestra misión es ahora más urgente que nunca…El éxodo de Myanmar a Bangladesh es el más visible, sin embargo, civiles inocentes continúan huyendo para salvar sus vidas en RCA, RDC, Irak, Sudán del Sur, Siria y otros lugares”, dijo el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados.

Grandi dio un discurso en la apertura del décimo Diálogo del Alto Comisionado sobre los Desafíos de Protección, que se lleva a cabo el 12 y 13 de diciembre.

La reunión principalmente hará balance de los resultados de las consultas que se han llevado a cabo desde que 193 Estados Miembro de las Naciones Unidas adoptaron, en 2016, la Declaración de Nueva York, en compromiso con la responsabilidad de los miembros de compartir las responsabilidades con los refugiados del mundo, así como para apoyar a las comunidades de acogida. Esto incluye el Marco de Respuesta Integral para los Refugiados (CRRF, por sus siglas en inglés).

“La atención mundial sobre los refugiados puede aumentar y disminuir en medio de los caprichos de la política internacional, pero la Declaración de Nueva York continúa siendo un compromiso político de alto nivel para cambiar la forma en la que le damos respuesta a las crisis de refugiados”, dijo a los delegados de la reunión en el Palacio de las Naciones.

“El Pacto Mundial sobre Refugiados es nuestra oportunidad de trazar un rumbo diferente”. “El Pacto Mundial debería ser un instrumento para tomar ese compromiso y ponerlo en acción, con el fin de que las personas refugiadas tengan una oportunidad de reconstruir vidas productivas y llenas de sentido, y contribuyan con la comunidad que los acoge y con su propio futuro”, añadió.

Grandi solicitó que el pacto cambie la forma en que la comunidad internacional se relaciona con los refugiados, y sostuvo que el fracaso de la cooperación internacional también había socavado la protección de aquellos que huyen del conflicto y la persecución en forma de cierres fronterizos, acceso restringido y politización de los movimientos de refugiados.

“Los refugiados pagan el precio (de esto), al igual que el grupo de países que cargan la parte más pesada de recibir refugiados sin el apoyo confiable de otros países que cuentan con más medios”, dijo, y agregó: “En un momento en que el multilateralismo flaquea en otras esferas, el Pacto Mundial sobre Refugiados es nuestra oportunidad de trazar un rumbo diferente a través del compromiso práctico y la cooperación basados en los valores humanitarios”.

Grandi describió la Declaración de Nueva York como un hito que otorga a las situaciones de refugiados una gran visibilidad política y compromiso, así como una importante reafirmación de los valores humanitarios fundamentales.

“Los refugiados pagan el precio, al igual que el grupo de países que cargan la parte más pesada”. Elogió a los 13 países que ya iniciaron el lanzamiento del CRRF, y a aquellos que han participado en la revisión de lecciones aprendidas hasta la fecha, junto con experiencias de otras situaciones de refugiados a gran escala. También acogió con satisfacción los resultados de las recientes conferencias de compromisos de contribuciones.

Él calificó las cinco discusiones temáticas, celebradas entre julio y noviembre de 2017, como “positivas, progresistas y llenas de ideas”.

Se espera que unos 500 representantes de gobiernos, autoridades locales, sociedad civil, sector privado, académicos, organizaciones internacionales e instituciones financieras, así como delegados de la juventud refugiada de todo el mundo, asistan a las reuniones de la próxima semana.

Uganda fue el primer país que decidió aplicar el CRRF una vez que se adoptó la Declaración de Nueva York. Dirigiéndose al foro en Ginebra, el Representante Permanente Adjunto Benedict Lawrence Lukwiya destacó cómo su política de refugiados “ha logrado soportar la presión de una afluencia continua” de más de 1 millón de refugiados.

Esto se debe a que el gobierno reconoció lo suficientemente temprano la necesidad de ir más allá de la protección de los refugiados y la ayuda de emergencia, para comenzar a abordar las necesidades de desarrollo a más largo plazo. En segundo lugar, el gobierno también reconoció que la respuesta humanitaria también debe ser respaldada si queremos garantizar una entrega efectiva y resultados concretos en las áreas subsiguientes de nuestras responsabilidades de acogida de refugiados.

“El modelo de coordinación de refugiados de Uganda y el plan de respuesta a los refugiados se centraron en las soluciones desde el inicio de la afluencia, así como las intervenciones para salvar vidas y la protección del medio ambiente. El éxito en estas áreas está siendo respaldado por la política de apoyo a la prestación de servicios integrados para las comunidades de acogida y la inclusión de los refugiados en la planificación gubernamental”.

Lukwiya concluyó con un llamado a todos los donantes y partes involucradas para que cumplan con sus compromisos de comenzar a cumplir con los “objetivos de compartir la carga que nos hemos fijado en la Declaración de Nueva York. Y esto también debería incluir oportunidades de reasentamiento en terceros países para los refugiados en Uganda”.

El Pacto Mundial sobre Refugiados se basará en el marco internacional existente para la protección de las personas refugiadas, incluida la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados, y pretende compartir de manera más equitativa la responsabilidad de acoger a las personas refugiadas del mundo, así como ayudarles a reconstruir sus vidas.

Este propondrá los pasos concretos que deben tomar los gobiernos, así como otras partes involucradas, para garantizar que las comunidades que acogen a los refugiados reciban el apoyo oportuno que necesitan, que los refugiados estén mejor incluidos en las comunidades de acogida (con acceso a la salud, la educación y los medios de vida), y que se busquen soluciones al sufrimiento de las personas desde el comienzo de una situación de refugiados.

En febrero de 2018, ACNUR comenzará las consultas formales sobre el Pacto con los gobiernos y otras partes interesadas. El Alto Comisionado propondrá un Pacto a la Asamblea General de la ONU hacia finales de 2018.

Por Jonathan Clayton