Venezuela

Marco de acción sector educación ante el COVID-19

Format
Manual and Guideline
Sources
Posted
Originally published
Origin
View original

Attachments

Inclusión, equidad y calidad en la continuidad educativa durante la cuarentena y el cierre preventivo de escuelas

Versión actualizada al 24 de abril 2020

Las organizaciones de la sociedad civil y Naciones Unidas que componen el clúster de educación en Venezuela en coordinación con las autoridades educativas diseñaron el Marco de acción sector educativo ante el COVID-19. Su objetivo general es apoyar las acciones de continuidad educativa del ente rector en el país para asegurar oportunidades de aprendizaje inclusivas, equitativas y de calidad en espacios seguros para todas y todos los NNA durante y después de la cuarentena. El marco es una referencia para asegurar la coherencia y coordinación de las acciones del sector educativo y aprovechar al máximo las potencialidades de cada actor en la garantía del derecho a la educación.

1. CONSECUENCIAS HUMANITARIAS EN EL SECTOR

El lunes 16 de marzo de 2020 las instalaciones educativas, públicas y privadas, se cerraron como medida preventiva tras la aparición de COVID-19 en Venezuela. La clausura afecta aproximadamente 7.9 millones de estudiantes a nivel de educación primaria, secundaria y estudios terciarios. Las consecuencias humanitarias de la propagación de COVID-19 y el cierre preventivo de las escuelas afectan directamente el derecho a la educación, en especial de quienes previamente vivían consecuencias humanitarias, estimadas en 2.3 millones: 1.2M que están en situación de riesgo de dejar la escuela y 1.1M que ya están fuera de ella.

En consecuencia, las trayectorias de aprendizaje se interrumpen, lo que aumenta para un grupo las posibilidades de abandonar la escuela y para otro reduce las posibilidades de volver a ella. También algunos servicios sociales se suspenden para la población en situación de pobreza, lo que aumenta su vulnerabilidad y, combinado con la restricción de la movilidad y el tránsito libre, pone a niños, niñas y mujeres en contextos de hacinamiento y exclusión en riesgo de violencia doméstica y violencia de género (VBG). Además, estudiantes pueden retrasar su regreso al sistema educativo después de la reapertura de la escuela, maestros/as pueden participar en actividades de cuidado y no regresar a los puestos de enseñanza, niños/as y sus familias pueden sufrir daños psicosociales que a su vez afectan los procesos de enseñanza y aprendizaje dentro de las escuelas mucho después de que termine la emergencia. A su vez el sistema ve perturbaba su capacidad operativa y financiera lo que pone el derecho a la educación bajo presión.