Desde mayo la población, en 10 estados del país ha sido afectada por los impactos de eventos hidrometereológicos que han ocasionado afectaciones severas que están siendo atendidas por autoridades del Sistema de gestión de Riesgos, organizaciones humanitarias y comunidades organizadas en varias zonas de Venezuela.
En junio 2025, El paso de la Onda Tropical N° 9 y la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT especialmente la zona andina y particularmente áreas del Páramo del estado Mérida y Trujillo, que enfrentaron extremos asociados a precipitaciones acumuladas superiores a 150 mm en 8 horas. Esto sumado a las vulnerabilidades y riesgos específicos de las zonas afectadas desencadenó inundaciones, deslizamientos de tierra, crecidas súbitas de ríos.
Las autoridades Estadales han declarado la emergencia en los estados Mérida, Trujillo, Barinas, Apure, Táchira, portuguesa. De acuerdo con declaraciones de las autoridades, al 18 de Julio más de 53 mil familias han sufrido diversos grados de afectación a viviendas, medios de vida, movilidad y acceso a ayuda.
Las autoridades nacionales han activado el plan de especial de emergencia ante fuertes lluvias en los Andes Mérida, Trujillo, Barinas y Táchira y la incorporación de otros estados afectados, este Plan se lleva a cabo con la inclusión y despliegue de las Fuerzas Armadas, diversos ministerios y las autoridades regionales y locales La red de Cáritas de Venezuela, junto a la diócesis y parroquias de la iglesia católica, inició la respuesta en primera línea el 24 de junio, en la que hasta la fecha han actuado 127 Cáritas Parroquiales en coordinación con 6 Cáritas Diócesanas junto a la Cáritas Nacional en los 6 estados más afectados. El 27 de Junio La Red de Cáritas de Venezuela en alianza con la empresa privada y los ciudadanos ha movilizado una campaña de solidaridad que ha logrado distribuir 102 Toneladas Métricas de ayuda proporcionando insumos esenciales en las dos primeras semanas de la crisis ocasionada en Junio.
Las inundaciones generadas han causado múltiples deslizamientos de tierra y flujos de lodo, a nivel de líneas vitales (agua potable, colapso del alcantarillado y aguas residuales, energía, telecomunicaciones y transporte), en viviendas y edificios públicos, la infraestructura productiva en el sector primario (agricultura y ganadería), sector secundario como pequeñas empresas y emprendimientos y sector terciario como son los hoteles y comercios, en los estados Mérida, Barinas, Táchira, Trujillo, Portuguesa, Apure.
Nuevas poblaciones siguen sumándose a necesidades de ayuda y están siendo atendidas por la red de Cáritas en Amazonas, Monagas, Delta Amacuro y Bolívar en las que las autoridades han activado estrategias de alerta temprana para mitigar vulnerabilidades y riesgos.