Actualización Epidemiológica - Sarampión - 22 de septiembre de 2017

Resumen de la situación

Desde principios de enero de 2016 y hasta finales de julio de 2017, los países de la Región Europea notificaron 14.591 casos confirmados de sarampión; el 64% (n=9.386) de estos casos fueron notificados en 2017.

En el periodo de seis meses comprendido entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2017, la mayoría de los casos fueron notificados por Italia (n=3.660), Rumania (n=1.844) y Ucrania (n=943). El diagnóstico de sarampión fue confirmado por resultados de laboratorio (serología, detección de virus o aislamiento) en el 57% de los casos, por nexo epidemiológico en el 24% y por clínica en el 19% de los casos. Los genotipos identificados fueron D8 (n=405), B3 (n=547), H1 (n=22) y D9 (n=1).

De todos los casos en los que la información sobre la edad estaba disponible (n=9.384), 3.972 (42%) eran adultos mayores de 20 años, mientras que 2.024 (22%) tenían entre 1 y 4 años.

Respecto al estado de vacunación, de todos los casos con historia de vacunación conocida (n=7.840), 84% no estaban vacunados, mientras que el 17% reportaron tener una dosis de la vacuna contra el sarampión.

La sub óptima cobertura de vacunación en muchos de estos países ha favorecido la diseminación del sarampión.

Países de otros continentes (China, Etiopía, India, Indonesia, Laos, Mongolia, Filipinas,
Nigeria, Sri Lanka, Sudan, Vietnam, Tailandia, entre otros) también notificaron brotes de sarampión entre 2016 y 2017.

Región de las Américas

Entre las semanas epidemiológicas (SE) 1 y la SE 37 de 2017 se notificaron 167 casos confirmados de sarampión en tres países de la Región de las Américas: Argentina (3 casos), Canadá (45 casos1) y Estados Unidos de América (119 casos2). Todos los casos confirmados fueron casos importados de otros continentes, relacionados a importación o con fuente de infección desconocida. El 36% de los casos confirmados son niños entre 1 y 4 años de edad, seguido de adultos entre 20 y 49 años de edad (32%). Un 52% de los casos eran del sexo femenino; y el 60% no estaban vacunados. Los genotipos identificados en estos brotes fueron D8 en Argentina, B3 y D8 en Canadá y los Estados Unidos.

Adicionalmente, entre la EW 26 y la SE 35 de 2017, se notificaron 84 casos sospechosos de sarampión en 10 parroquias en el municipio de Caroní, estado Bolívar, Venezuela. Del total, 34 casos fueron confirmados por laboratorio, 42 están bajo investigación y 8 fueron descartados. El 79% (n=27)) de los casos confirmados tienen una edad ≤ 9 años.

Las muestras de los casos están siendo enviados a un Centro Colaborador de la OMS para su caracterización genética y a fin de elucidar el origen del virus. La investigación se encuentra en curso.

Entre las acciones implementadas por las autoridades de salud pública se encuentran:

  • Identificación e investigación de todos los casos sospechosos.

  • Activación de la sala de situación a nivel regional y nacional.

  • Intensificación de la vigilancia epidemiológica y búsqueda de contactos, con la finalidad de establecer cerco epidemiológico efectivo.

  • Recolección de sueros y muestras de hisopo nasofaríngeo de casos sospechosos.

  • Vacunación masiva con sarampión, parotiditis y rubéola (SRP) a partir de los 6 meses a 10 años de manera indiscriminada y vacunación selectiva de contactos de 11- 39 años de edad (según el grupo de edad de la población afectada).

La Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) está apoyando a las autoridades nacionales en la implementación de estas acciones. Adicionalmente está cooperando con la capacitación del personal de salud institucional y comunitario para la detección e investigación de casos sospechosos; facilitando la compra de insumos, reactivos y vacunas para enfrentar el brote.

La Región de las Américas fue la primera declarada por un Comité Internacional de Expertos (CIE) (1,2) como libre de los virus de la rubéola en 2015 y del sarampión en 2016. La principal medida para evitar la introducción y diseminación del virus del sarampión es la vacunación de la población susceptible, junto con un sistema de vigilancia de alta calidad y suficientemente sensible para detectar oportunamente todo caso sospechoso de sarampión o rubéola.

Considerando que los virus del sarampión y la rubéola aun circulan en otros continentes; y que la llegada de los viajeros internacionales a las Américas se incrementó en un 4% en el 20163 (3), se espera que ocurran casos en viajeros no vacunados.