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Situación en el Sudán y actividades de la Misión Integrada de Asistencia de las Naciones Unidas para la Transición en el Sudán - Informe del Secretario Generall (s/2023/355)

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I. Introducción*

  1. Este informe se presenta de conformidad con la resolución 2636 (2022) del Consejo de Seguridad, en la que el Consejo decidió prorrogar el mandato de la Misión Integrada de Asistencia de las Naciones Unidas para la Transición en el Sudán (UNITAMS) hasta el 3 de junio de 2023 y solicitó al Secretario General que informara cada 90 días sobre la ejecución del mandato de la Misión. El informe recoge los acontecimientos ocurridos en el Sudán entre el 19 de febrero y el 6 de mayo de 2023 y contiene información actualizada sobre la ejecución del mandato de la Misión, al tiempo que integra las consideraciones de género en todos los aspectos como una cuestión transversal.

II. Acontecimientos significativos

A. Situación política

  1. La situación en el Sudán sufrió un drástico deterioro. Si bien durante la parte inicial del período que abarca el informe se lograron algunos avances en el proceso político, el 15 de abril estallaron combates a gran escala entre las Fuerzas de Apoyo Rápido y las Fuerzas Armadas Sudanesas, que sumieron al país en un conflicto.

  2. A principios del período que abarca el informe, los líderes militares expresaron opiniones divergentes sobre el golpe militar de 25 de octubre de 2021 y sobre la integración de las Fuerzas de Apoyo Rápido en un único ejército nacional. Aunque el Presidente del Consejo Soberano y Comandante de las Fuerzas Armadas Sudanesas,
    Teniente General Abdel-Fattah Al-Burhan, se refirió por primera vez a los sucesos de 25 de octubre de 2021 como un “golpe” en un discurso pronunciado el 18 de febrero en el estado de Río Nilo, también sostuvo que el objetivo había consistido en “corregir la situación” del país. El 19 de febrero, en un discurso televisado, el Vicepresidente del Consejo Soberano y Jefe de las Fuerzas de Apoyo Rápido, Teniente General Mohamed Hamdan Dagalo, declaró que su participación en el “golpe militar” había sido un “error” que había llevado a la reinstauración de elementos del régimen anterior, a quienes acusó de crear desavenencias entre las Fuerzas Armadas Sudanesas y las Fuerzas de Apoyo Rápido.

  3. Antes de que estallaran los combates se habían registrado limitados avances en la implementación del Acuerdo de Paz de Yuba. Los días 4 y 5 de marzo, en Jartum, la Comisión de Paz del Sudán convocó un taller nacional para que funcionarios gubernamentales examinaran la matriz de implementación actualizada del Acuerd o de Paz de Yuba que se firmó el 20 de febrero en Yuba. En el taller nacional se designaron los ministerios e instituciones que se encargarían de poner en práctica las medidas específicas indicadas en la matriz actualizada. Durante esa parte del período que abarca el informe, el mecanismo trilateral también continuó dialogando con los no signatarios del Acuerdo de Paz de Yuba. El 21 de marzo, la UNITAMS, con el apoyo del equipo de las Naciones Unidas en el país, logró que se pusiera en libertad a 11 sudaneses que estaban bajo la custodia del Movimiento de Liberación del Pueblo del Sudán-Norte (MLPN-N)-facción Abdelaziz al-Hilu.

  4. Paralelamente, prosiguieron las gestiones destinadas a impulsar el proceso político hacia su finalización. Del 16 al 20 de marzo, el mecanismo trilateral integrado por las Naciones Unidas, la Unión Africana y la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD), en colaboración con el Comité Nacional Supremo para la Justicia Transicional (integrado por las partes signatarias del acuerdo marco, expertos nacionales y la Coalición Civil para la Justicia Transicional), convocó en Jartum una conferencia nacional sobre justicia y justicia transicional. La conferencia reunió a alrededor de 800 participantes de todo el Sudán (el 30 % de los cuales eran mujeres), entre ellos víctimas de violaciones de los derechos humanos, familiares de víctimas y expertos nacionales e internacionales. Los participantes recomendaron promover un modelo de justicia transicional que ayudara a poner fin a la cultura de la impunidad en el Sudán. La conferencia constituyó el cuarto de los cinco talleres celebrados para ampliar las consultas entre los sudaneses como parte del acuerdo marco político. La conferencia nacional fue precedida por consultas regionales celebradas en el estado de Nilo Azul, Darfur, el estado de Kordofán Meridional y Jartum del 12 al 14 de marzo. Las consultas previstas en Sudán Oriental y Sudán Septentrional no se llevaron a cabo debido a que no fueron autorizadas por las autoridades locales.

  5. El 19 de marzo, el Teniente General Al-Burhan y el Teniente General Dagalo convocaron una reunión en la que los signatarios del acuerdo marco acordaron que completarían el acuerdo político definitivo a más tardar el 1 de abril, ultimarían la constitución de transición a más tardar el 6 de abril e iniciarían la formación de las instituciones de transición a más tardar el 11 de abril. Ese mismo día, a petición de los signatarios del acuerdo marco, el mecanismo trilateral convocó una reunión preparatoria durante la cual los signatarios acordaron crear un comité de redacción que se encargaría de elaborar un proyecto de acuerdo definitivo y un comité que se encargaría de continuar los contactos con los no signatarios.

  6. Las partes signatarias del acuerdo marco, en coordinación con el mecanismo trilateral, convocaron un taller sobre la reforma del sector militar y del sector de la seguridad que tuvo lugar del 26 al 29 de marzo, con el que concluyeron las consultas.
    Participaron unas 260 personas (el 20 % de las cuales eran mujeres), entre ellas representantes de diversos organismos de seguridad del Estado, de la sociedad civil y de signatarios y no signatarios del acuerdo marco, así como también expertos nacionales e internacionales. En las intervenciones que formularon en la sesión inaugural, el Teniente General Al-Burhan y el Teniente General Dagalo expresaron su compromiso con la reforma del sector militar y del sector de la seguridad. Al término del taller los participantes no lograron ponerse de acuerdo para formular recomendaciones, dado que persistieron las diferencias en cuanto a los plazos para la integración de las Fuerzas de Apoyo Rápido en un ejército nacional unificado y para el establecimiento de una estructura de mando unificada.

  7. El 1 de abril, las partes signatarias del acuerdo marco acordaron revisar el calendario inicial para la conclusión del acuerdo definitivo con el fin de disponer de más tiempo para superar las diferencias, especialmente en lo que respecta a la reforma del sector militar y del sector de la seguridad. El comité de redacción finalizó el proyecto de acuerdo el 4 de abril. Sin embargo, el 5 de abril las partes signatarias anunciaron su intención de aplazar la firma del acuerdo hasta que se resolvieran las diferencias pendientes entre los líderes militares.

  8. En medio de crecientes tensiones entre los líderes militares, desde principios de marzo circuló ampliamente información que daba cuenta de que ambas fuerzas estaban movilizando efectivos y aumentando su poderío militar, en particular en Jartum, en Darfur y en la región septentrional del Sudán, lo que generó temor en la población ante la posibilidad de que se produjeran enfrentamientos. El 12 de abril, en una declaración televisada, el portavoz de las Fuerzas Armadas Sudanesas acusó a las Fuerzas de Apoyo Rápido de desplegar efectivos en Jartum, Marawi y otros lugares del país sin contar con la aprobación de las Fuerzas Armadas Sudanesas y sin haber coordinado con ellas. Al parecer, estas últimas dieron a las Fuerzas de Apoyo Rápido 24 horas para retirarse del aeropuerto de Marawi, situado en el norte del Sudán. En una declaración posterior emitida ese mismo día, las Fuerzas de Apoyo Rápido señalaron que el despliegue de efectivos se había llevado a cabo de conformidad con su mandato nacional y en coordinación con las Fuerzas Armadas Sudanesas. Las Fuerzas Armadas Sudanesas rechazaron las afirmaciones de las Fuerzas de Apoyo Rápido en lo que respecta a la coordinación y las acusaron de crear “terror entre la ciudadanía”.

  9. Preocupados por la escalada retórica en torno al aumento del poderío militar, distintos agentes nacionales e internacionales, entre ellos el mecanismo trilateral, intensificaron sus contactos con los líderes militares para reducir las tensiones. El Ministro de Finanzas y líder del Movimiento por la Justicia e Igualdad, Gibril Ibrahim; el líder del Movimiento de Liberación del Pueblo del Sudán-Norte (MLPSN)-facción Malik Agar y miembro del Consejo Soberano, Malik Agar, y el Gobernador de la región de Darfur y líder del Ejército de Liberación del Sudán - facción de Minni Minawi (ELS-MM), Minni Minawi, formaron un comité nacional de mediación. Asimismo, las partes civiles signatarias del acuerdo marco crearon un mecanismo dirigido por El Hadi Idris, miembro del Consejo Soberano y líder del Movimiento de Liberación del Sudán-Consejo de Transición (MLS-CT), para dialogar con el Teniente General Al-Burhan y el Teniente General Dagalo, en un intento de evitar una nueva escalada. El 11 de abril, el Representante Especial convocó una reunión de la comunidad diplomática con el fin de proporcionar información actualizada sobre la situación y explorar oportunidades para emprender una acción coordinada a fin de reducir las tensiones. Posteriormente, la UNITAMS, junto con sus asociados del mecanismo trilateral, se puso en contacto con ambas partes y las instó a actuar con moderación y a procurar un arreglo pacífico de las diferencias. El 13 de abril, Alemania, Francia, Noruega, el Reino Unido, los Estados Unidos de América y la Unión Europea emitieron una declaración conjunta en la que instaron a los líderes militares y civiles sudaneses a adoptar medidas activas para reducir las tensiones y a colaborar de manera constructiva a fin de resolver las cuestiones pendientes relacionadas con la reforma del sector de la seguridad.

  10. A pesar de los llamamientos formulados por agentes nacionales e internacionales, el 15 de abril estallaron en Jartum y en Merowe intensos combates entre las Fuerzas de Apoyo Rápido y las Fuerzas Armadas Sudanesas. Los combates no tardaron en extenderse geográficamente, y se produjeron numerosos enfrentamientos en Darfur y en Kordofán Septentrional. El portavoz de las Fuerzas Armadas Sudanesas describió la situación como una “conspiración y agresión” por parte de las Fuerzas de Apoyo Rápido, a las que acusó de “rebelarse contra el Estado”.
    Por su parte, las Fuerzas de Apoyo Rápido describieron los choques como un “acto cobarde” y un “ataque traicionero” de las Fuerzas Armadas Sudanesas. Los combates continuaron en Jartum durante los días 15 y 16 de abril. También se informó de que se habían registrado importantes combates en El Fasher (Darfur Septentrional), El Obeid (Kordofán Septentrional), Niyala (Darfur Meridional) y Kassala (estado de Kassala). La inseguridad derivada de los enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas Sudanesas y las Fuerzas de Apoyo Rápido llevó a los estados de Al-Gadarif, Kassala,
    Nilo Blanco, Al-Gazira, Río Nilo y Mar Rojo a declarar el estado de emergencia.

  11. Los combates, que incluyeron el uso de ataques aéreos, continuaron durante los días siguientes en varias zonas de Jartum y en otras partes del país. El 17 de abril, el Ministerio de Relaciones Exteriores del Sudán emitió un comunicado de prensa en el que anunció que el Teniente General Al-Burhan había adoptado la decisión formal de disolver las Fuerzas de Apoyo Rápido. Las Naciones Unidas, con el apoyo de los Estados Miembros, negociaron pausas humanitarias parciales los días 16 y 17 de abril.
    Sin embargo, las partes no las respetaron de forma significativa. El 20 de abril, las Naciones Unidas, en estrecha coordinación con asociados sudaneses y otros asociados internacionales y regionales, negociaron una pausa humanitaria de tres días con motivo de Eid al-Fitr. Si bien esto se tradujo en una reducción del nivel de los combates, continuaron los enfrentamientos y los ataques aéreos en Jartum, Darfur y Kordofán Septentrional, entre otros lugares. A partir del 20 de abril, muchas embajadas, organizaciones internacionales y organizaciones de asistencia humanitaria evacuaron a su personal de Jartum a lo largo de varios días. Muchos civiles sudaneses también huyeron de Jartum a zonas más seguras, incluso a países vecinos.

  12. El 24 de abril, los Estados Unidos negociaron un alto el fuego de 72 horas y lograron que las partes beligerantes prestaran su acuerdo para la creación de un mecanismo encargado de supervisar la negociación, conclusión e implementación de una cesación permanente de las hostilidades y de acuerdos humanitarios. Cada una de las partes designó puntos focales. El alto el fuego solo se mantuvo parcialmente. Las dos partes anunciaron la prórroga del alto el fuego de 72 horas dos veces más, el 27 y el 30 de abril, después de mantener conversaciones con el mecanismo trilateral y con la Cuadrilateral integrada por el Reino de la Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y los Estados Unidos.
    Sin embargo, ambas partes siguieron acusándose mutuamente de haber violado el alto el fuego. El 2 de mayo, Sudán del Sur anunció que el Teniente General Al-Burhan y el Teniente General Dagalo, en conversaciones telefónicas con el Presidente, Salva Kiir Mayardit, habían acordado en principio un alto el fuego de siete días, del 4 al 11 de mayo.

  13. En Darfur, los combates entre las Fuerzas Armadas Sudanesas y las Fuerzas de Apoyo Rápido se concentraron en Darfur Septentrional, Darfur Meridional, Darfur Central y Darfur Occidental. En Darfur Oriental, la situación se mantuvo más estable, aunque se informó de que se registraron escaramuzas. El 20 de abril, en Darfur Septentrional, los gobernadores de los estados —con la colaboración de la administración autóctona y los líderes religiosos, los movimientos armados signatarios del Acuerdo de Paz de Yuba y el Comité del Alto el Fuego Permanente de Darfur, presidido por la UNITAMS— negociaron un alto el fuego local de tres días para Eid al-Fitr, que ayudó a lograr una considerable disminución de la violencia. Esa tregua se renovó indefinidamente tras el período de Eid al-Fitr, lo que contribuyó a una relativa calma. En Darfur Occidental, los combates en El Geneina, cerca de la frontera con el Chad, que se habían iniciado el 15 de abril, se reanudaron el 25 de abril, en medio de informes que daban cuenta de que las comunidades se estaban armando y sumando a la lucha. En Darfur Central, después de los enfrentamientos iniciales entre las Fuerzas Armadas Sudanesas y las Fuerzas de Apoyo Rápido que tuvieron lugar en Zalingei, el 25 de abril un comité integrado por líderes comunitarios anunció un acuerdo de alto el fuego permanente entre las partes y exhortó a la población a regresar a sus hogares. La situación en esa zona sigue siendo tensa pero estable. En el estado de Kordofán Septentrional, especialmente en las inmediaciones del aeropuerto de El Obeid, se produjeron intensos combates que causaron bajas civiles, así como desplazamientos y destrucción de infraestructuras.

  14. En Sudán Oriental, los combates estallaron el 15 de abril, pero su intensidad disminuyó rápidamente. La calma volvió gradualmente a la región, que es controlada principalmente por las Fuerzas Armadas Sudanesas. Puerto Sudán (estado de Mar Rojo) se convirtió en uno de los principales puntos de reubicación y evacuación para los Estados Miembros y sus nacionales, para el personal de las organizaciones internacionales y para los ciudadanos sudaneses. Esa afluencia de personas agravó las dificultades que afrontaba la ciudad en materia de alojamiento y prestación de servicios básicos, y generó un aumento de los precios de los productos básicos. Los estados de Kassala y Al-Gadarif acogieron a muchos desplazados internos, en su mayoría procedentes de Jartum.

  15. El estallido de los combates en el Sudán fue ampliamente condenado. El Secretario General y varios líderes mundiales se comunicaron en forma urgente con el Teniente General Al-Burhan y el Teniente General Dagalo para pedir que se pusiera fin a la violencia. Durante el resto del período que abarca el informe, el Secretario General prosiguió sus contactos con los líderes militares del Sudán y trabajó en estrecha relación con los Estados Miembros y las organizaciones regionales para abogar en favor de una cesación inmediata de los combates.

  16. El 16 de abril, la IGAD convocó una asamblea extraordinaria de sus Jefes de Estado y de Gobierno, en la que se acordó que se enviaría a Jartum a los Presidentes de Djibouti, Kenya y Sudán del Sur. Sin embargo, los combates en curso impidieron que se concretara la visita. Ese mismo día, la Liga de los Estados Árabes celebró una reunión de emergencia, en la que expresó que estaba dispuesta a emprender gestiones para ayudar al Sudán a poner fin a la crisis. El Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana también se reunió el 16 de abril, pidió un alto el fuego inmediato y sin condiciones y decidió emprender una misión sobre el terreno al Sudán para entablar contactos con las partes interesadas. El 20 de abril, el Presidente de la Comisión de la Unión Africana convocó una reunión virtual a nivel ministerial, en la que participaron dirigentes de las Naciones Unidas, la IGAD, la Unión Europea y la Liga de los Estados Árabes, así como representantes de los Estados miembros. En el comunicado emitido después de la reunión, los participantes instaron a las partes a poner fin a la violencia, reanudar el diálogo y establecer “corredores humanitarios”.
    Los participantes también acordaron coordinar sus respectivas iniciativas. La Comisión de la Unión Africana convocó una reunión de seguimiento el 2 de mayo en Addis Abeba para seguir evaluando la situación y coordinando las gestiones. El 3 de mayo, en Yeda (Arabia Saudita), el Comité Ejecutivo de la Organización de Cooperación Islámica celebró una reunión de emergencia en la que exhortó a las partes sudanesas a poner fin a la escalada militar y volver al diálogo.

  17. A nivel nacional, el 15 de abril las partes civiles signatarias del acuerdo marco político hicieron un llamamiento a los líderes militares para que pusieran fin a la s hostilidades en forma inmediata y evitaran el “colapso total” del país. En toda la sociedad sudanesa, figuras y partidos políticos, líderes empresariales, grupos de defensa de los derechos de las mujeres, la sociedad civil y ciudadanos sudaneses residentes en el extranjero se sumaron rápidamente a los llamamientos en favor de un alto el fuego y de apoyo humanitario. Muchos comités de resistencia se movilizaron para prestar apoyo humanitario urgente a los civiles atrapados en sus viviendas, heridos o necesitados de alimentos y agua. El 27 de abril, una nueva coalición civil compuesta por partidos políticos, comités de resistencia, sindicatos, grupos de defensa de los derechos de las mujeres y 130 destacadas personalidades públicas pidió que se pusiera fin a los combates y se restableciera la democracia. Abogaron en favor de que las instituciones militares se retiraran totalmente de la política, en favor de la reforma del sector militar y del sector de la seguridad, y en favor de mitigar los intentos del régimen anterior de regresar al poder. El 3 de mayo, varios signatarios del Acuerdo de Paz de Yuba, entre ellos Minni Minawi, Gibril Ibrahim y Malik Agar, formaron un “bloque de paz” y declararon su oposición a la guerra. Pidieron que las Fuerzas de Apoyo Rápido y todos los movimientos armados fuesen reintegrados a las Fuerzas Armadas Sudanesas. También abogaron en favor de la implementación del Acuerdo de Paz de Yuba, en particular sus arreglos de seguridad.

  18. El 6 de mayo, la Arabia Saudita y los Estados Unidos anunciaron la iniciación de “conversaciones previas a la negociación” entre representantes de las Fuerzas Armadas Sudanesas y de las Fuerzas de Apoyo Rápido en Yeda (Arabia Saudita). Los dos Estados Miembros instaron a ambas partes a participar activamente en las negociaciones en pro de un alto el fuego.