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Cuerno de África: 13 millones de personas se enfrentan todavía a la crisis alimentaria

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  • Seis meses después del inicio de la crisis alimentaria, el Cuerno de África sigue sufriendo la peor sequía que se conoce desde hace 60 años. En Kenia, Etiopía, Yibuti y Somalia, las familias han perdido sus recursos, los precios de los alimentos han aumentado considerablemente y las tasas de desnutrición continúan creciendo

  • En esta región tan heterogénea donde existen bolsas de desnutrición junto a problemas de desarrollo, Acción contra el Hambre trabaja no sólo para dar respuesta a las necesidades urgentes de la población, sino también con el fin de promover su autonomía para afrontar una crisis compleja como ésta que requiere acciones específicas para cada país

Madrid, 19 de enero de 2012

Somalia, el epicentro de la crisis

Más de 4 millones de personas aún se encuentran en una grave situación de inseguridad alimentaria en el país. Apenas ha llovido durante los últimos seis meses y las previsiones apuntan a que las cosechas en 2012 estarán por debajo de las necesidades de las poblaciones, según la agencia de Naciones Unidas para el Análisis de la Nutrición y la Seguridad Alimentaria (FSNAU, por sus siglas en inglés, octubre-noviembre de 2011). La capacidad de resistencia de los hogares se ha visto gravemente afectada y la población más vulnerable, especialmente los niños y niñas menores de 5 años, están en un mayor riesgo de muerte ante la desnutrición y los brotes de enfermedades como el sarampión y el cólera. Los movimientos migratorios de los refugiados en Kenia y Etiopía han continuado, aumentando la presión en las comunidades de acogida.

A esta escenario se suman 20 años de conflictos violentos que hacen de Somalia un país en un estado de emergencia crónica y uno de los más complejos en términos de asistencia humanitaria. Acción contra el Hambre, junto a otras 15 organizaciones humanitarias, ha sido expulsada ​​por las autoridades locales en ocho regiones del centro y el sur del país. "Cuando tuvimos que salir de Wajid, la organización brindaba apoyo a casi 40.000 personas. Hoy, la gente se ha quedado sin asistencia humanitaria”, señala Thomas Gonnet, director de operaciones de Acción contra el Hambre-Francia. “Tememos un grave deterioro de la situación”.

Sin embargo, Acción contra el Hambre permanece en Mogadiscio trabajando en la distribución de agua y alimentos para los desplazados. Asimismo, se han atendido a más de 12.724 mujeres embarazadas y niños menores de 5 años con desnutrición aguda severa en los centros de alimentación terapéutica de 2 centros nutricionales terapéuticos y en 4 centros de tratamiento ambulatorio. Más de 283.000 personas se han beneficiado de los programas de agua, saneamiento e higiene.

Yibuti, una respuesta a los problemas estructurales

La falta de lluvias ha afectado gravemente a las poblaciones agropastorales en Yibuti. Más de 200.000 personas aún se encuentran en una situación de gran vulnerabilidad y muy pronto comenzará la estación seca. El deterioro de la seguridad alimentaria ha aumentado durante los últimos seis meses y la situación podría empeorar. Los hogares, especialmente en áreas urbanas con el alza de los precios de los alimentos, son más vulnerables y su capacidad para resistir las crisis se ha visto reducida.

El pasado mes de julio, Acción contra el Hambre abrió una base en Yibuti ciudad. En colaboración con el Ministerio de Salud, a través de su Programa Nacional de Nutrición, la organización trabaja en la respuesta a la emergencia mediante el apoyo a seis centros de salud comunitaria. Al mismo tiempo, en noviembre se inició la formación del personal nacional de salud en el tratamiento de la desnutrición. Desde la apertura de la misión, más de 4.900 personas se han beneficiado de los programas de nutrición.

Kenia, un enfoque integrado y participativo

Las familias con menos recursos han sido las más afectadas por las escasas cosechas que se han venido repitiendo. A pesar de que en los últimos meses, la situación ha mejorado gradualmente para las poblaciones agropastorales, 3,75 millones de personas siguen en una situación de inseguridad alimentaria. Cerca de 450.000 refugiados somalíes residen actualmente en los campamentos de Dadaab, según la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Las condiciones en los campamentos se han deteriorado tras los graves incidentes de seguridad y el alarmante aumento de casos de cólera.

Acción contra el Hambre brinda apoyo al tratamiento de la desnutrición, al mismo tiempo que trabaja en la respuesta a las causas subyacentes del hambre, mediante el desarrollo de un enfoque integrado. En Garbatulla, además de las actividades de nutrición y acceso a agua, se ha puesto en marcha un proyecto global para mitigar el impacto de la sequía y la vulnerabilidad de las familias agropastorales. Desde el pasado mes de abril, la organización trabaja en la indemnización a las familias (9.800 beneficiarios) que han perdido su ganado, la distribución de carne (19.200 beneficiarios), y dando apoyo agrícola a 560 familias y capacitando en técnicas agrícolas a 559 personas.

Etiopía, la gestión del riesgo de desastres

Aunque la situación se ha estabilizado gracias a la combinación de una buena temporada de lluvias y al trabajo de la asistencia humanitaria en las zonas más frágiles, más de 4 millones de personas aún son muy vulnerables. Los focos de inseguridad alimentaria persisten, como ocurre en los campamentos de refugiados somalíes en Dollo Ado, donde habitan cerca de 140.000, según datos de ACNUR.

En Moyale, Acción contra el Hambre, está llevando a cabo programas integrados de nutrición, seguridad alimentaria, agua, saneamiento e higiene con la población para reducir el riesgo de desastres. La combinación de un enfoque integrado y basado en la comunidad asegura la recuperación de la autonomía de las poblaciones.