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Análisis del impacto de los eventos fríos (friaje) del 2008 en la agricultura y la ganadería alto andina en el Perú - Resumen ejecutivo

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Resumen Ejecutivo

La declaratoria de emergencia del Gobierno Peruano por las bajas temperaturas en 11 departamentos, 40 provincias y con más de un millón de personas afectadas, impartida en el mes de junio de 2008, alertó sobre la necesidad de proveer de apoyo a las comunidades más vulnerables por el friaje (1). Ante esta situación, la FAO reaccionó elaborando un análisis preliminar de los daños por efecto de las bajas temperaturas en los medios locales de producción agropecuarios de las comunidades rurales altoandinas. A partir de las informaciones secundarias de daños y ante la severidad de los datos, la FAO a través de su Unidad de Coordinación de Emergencias y Rehabilitación en el Perú, decidió realizar una evaluación de campo en seis departamentos preidentificados como los más vulnerables y de mayores daños.

La evaluación rápida de campo se realizó a partir de una altitud mínima de 3500 msnm en comunidades con bajos índices de desarrollo humano, alta incidencia de desnutrición crónica y pobreza rural, recopilando un total de 1,690 entrevistas directas con alpaqueros y agricultores provenientes de 508 comunidades. Semejante esfuerzo logístico fue posible gracias al apoyo de un gran n=FAmero de personas e instituciones sobre el terreno. En especial es necesario resaltar la colaboración de OXFAM, PLAN, CINDES, Vecinos Perú, Proyección, SENASA, y las Agencias Agrarias Regionales, quienes brindaron su apoyo en el levantamiento de la información en el terreno.

Tras la finalización del trabajo de campo y el análisis de los datos recopilados en los cuestionarios sobre los modos de vida, afecciones y pérdidas de las comunidades alto andinas entrevistadas se pudieron obtener informaciones valiosas y algunas conclusiones desarrolladas ampliamente en la publicación, a fin de entender el fenómeno y su impacto en la seguridad alimentaria y la producción agropecuaria de subsistencia. Entre algunas de las conclusiones del estudio se destacan:

1. Debido a la altitud y climatología, los modos de vida de los habitantes alto andinos son altamente vulnerables y están poco diversificados en cuanto a las fuentes disponibles de ingresos (mayormente cultivos alimentarios de subsistencia, cría de camélidos y migración a ciudades). De los entrevistados el 44.43 por ciento se dedica a la agricultura y ganadería alto andina y otro 51 por ciento sólo a la ganadería.

2. El informe resalta que, a pesar de la alta vulnerabilidad de los alpaqueros y pequeños agricultores de subsistencia y debido al aislamiento, el 53,73 por ciento de los entrevistados declararon no haber reportado sus pérdidas y daños, no habiendo recibido apoyo hasta el momento de la entrevista el 84 por ciento de los entrevistados.

3. Es importante hablar técnicamente sobre pérdidas de rendimientos para los cultivos y no de pérdidas de superficie, ya que los efectos climáticos de sequía y heladas redujeron sensiblemente la producción pero sin provocar la inutilización de la superficie sembrada, como ocurre por ejemplo durante los casos de inundaciones.

4. Con respecto a las pérdidas en los cultivos alimentarios básicos (papa, trigo/quinua, cebada/kiwicha, y forrajes) las regiones más afectadas en orden de afección y en base a las pérdidas de producción sobre sembrado son: Cusco (47 por ciento de lo sembrado perdido), Puno (38 por ciento de lo sembrado perdido) y Apurímac (37 por ciento de lo sembrado pérdido), seguidas de Huancavelica (24 por ciento de lo sembrado perdido), Arequipa (22 por ciento de lo sembrado perdido) y Ayacucho (21 por ciento de lo sembrado perdido).

5. El cultivo alimentario más castigado ha sido la papa perdiendo 65% en Apurimac, 54,81% en Cusco y 51,20% en Puno, seguido por la Cebada/Kiwicha perdiendo 48,48% en Arequipa, y 44,44% en Huancavelica. Seguidamente el Trigo/Quinua se perdió en un 43,64% en Cusco, 38,54% en Apurimac y 35,72% en Puno.

6. Las perdidas reportadas de cultivos alimentarios son serias por dos motivos:

a. Uno, por la falta de semilla para la próxima campaña (49,28% de los entrevistados usan su producción como semilla).

b. Dos, por la alta tasa de autoconsumo de la producción (81.68% de los entrevistados consumen su producción, llegando al 92,88% en Cusco, la región con más afección en sus cultivos y al 93,39% en Apurimac).

7. Los alpaqueros alto andinos representan uno de los grupos más vulnerables dentro de los habitantes alto andinos.

Con los ingresos que obtienen de la venta de carne de alpaca y fibra (63% de los entrevistados vende su producción), compran alimentos para sus familias. El descenso de hasta el 50% en los precios de fibra de alpaca a nivel de productor reportados durante las entrevistas y el aumento de los precios de la mayoría de los alimentos que componen su cesta alimentaria, está creando una "tenaza" que presiona desde el lado de la demanda y de la oferta, deteriorando sus modos de vida y sus hábitos alimentarios.

8. Por otra parte, el informe destaca que en el 2008, la mala cosecha de papa y cebada en las zonas alto andinas ha incrementado los precios de estos productos, incidiendo junto con el aumento de los precios de los productos alimentarios a nivel internacional y dando lugar a que un 19% de los entrevistados reportaron disfrutar de peor alimentación este año con respecto al año anterior, particularmente los alpaqueros debido a su menor nivel de autoconsumo de la producción (33,69% para autoconsumo con respecto a 81,68% de autoconsumo para los agricultores).

9. La situación de los alpaqueros alto andinos y sus niveles de vulnerabilidad varían en función del tamaño de su hato y de la composición de la dieta de su ganado. El 90,57% reportó tener animales enfermos. En Cusco la mayoría de los entrevistados presentan un hato inferior a 50 cabezas, mientras que en Apurímac la mayoría de los entrevistados cuenta con hatos de más de 150 cabezas por familia. En la mayoría de los casos, la alimentación del ganado se basa en pastos naturales complementados con heno a partir de forrajeras plantadas por ellos mismos para los meses de estío.

10. La sequía seguida de heladas prematuras a partir de Febrero del 2008 no han permitido un crecimiento vegetativo del follaje que posibilite una alimentación adecuada del hato. Así mismo, los daños a los cultivos forrajeros (hasta del 53.40% de la producción en Cusco), han creado una situación de falta de alimento para las alpacas, llamas y ovejas que ha incrementado en el 2008 el n=FAmero de animales enfermos y muertos a causa de los eventos climáticos.

11. El n=FAmero de afecciones dentro del hato (animales enfermos y muertos) ha pasado de rondar entre el 3%-10% en un año normal y seg=FAn la región, a cifras que oscilan entre el 25% de las alpacas enfermas en Cusco al 45% en Arequipa. Estos datos son para alpacas (el animal más afectado junto con las ovejas) enfermas y muertas, recogiéndose abortos, que este año parece han incrementado debido a la desnutrición de las madres.

12. Cruzando los datos de daños agrícolas y pecuarios se puede concluir que las regiones más afectadas por los eventos fríos en 2008 son: Cusco, Puno y Apurímac, seguidas del grupo de Huancavelica, Arequipa y Ayacucho.

13. La conclusión final del estudio elaborado por la Unidad de Emergencias de la FAO en el Perú, es que estamos frente a una "emergencia silenciosa" que se va a ir manifestando progresivamente hasta fines del 2008, provocada no por un fenómeno espectacular, aislado y concreto, sino por la concatenación de eventos climáticos más agudos de lo normal y con ocurrencia atemporales con relación a calendarios de producción y cosecha tradicionales. El resultado del deterioro de los modos de vida de los más vulnerables encontrado en el terreno y ante la falta de lluvias pronosticada es que más de 150,000 familias alto andinos habitando a cotas superiores a los 3,500 metros sobre el nivel del mar, van a ver sus modos de vida seriamente dañados. Estos modos de vida de no ser atendidos y apoyados con medidas urgentes, pueden degenerarse hasta el punto de provocar situaciones de pobreza extrema y falta de alimentación adecuada.

Sugerencias del Estudio

Concluyendo que la situación que se vive es de crisis de modos de vida alto andinos, generando problemas de acceso a los alimentos, vía destrucción de capacidad productiva de las familias, las recomendaciones e intervenciones sugeridas se centran en el reforzamiento de estas capacidades productivas. De este modo, la FAO recomienda lo siguiente:

Pequeños agricultores:

1. Apoyo de emergencia en cultivos alimenticios mediante el suministro de semillas de calidad resistentes a heladas y sequía, así como abonos orgánicos que permitan al agricultor incrementar sus rendimientos en la próxima cosecha, compensando las reducciones de rendimientos de la campaña anterior y recapitalizando la unidad familiar.

2. Establecimiento de bancos de semillas comunitarios de emergencia.

Alpaqueros:

3. Apoyo de emergencia a la ganadería alto andino para evitar mortandades y enfermedades severas en los meses de Agosto-Octubre. Se recomiendan las siguientes acciones:

i. Distribución urgente de piensos ganaderos adaptados a la alpaca para salvar hembras jóvenes de alpaca y hembras encintas que permitan la recuperación del hato alpaquero.

ii. Desestockaje selectivo de los hatos para evitar futuras mortandades de animales débiles.

iii. Siembra de especies forrajeras y asesoramiento en henificado y manejo de pastos.

iv. Desparasitación y asistencia con reconstituyentes a animales débiles, seguida de atención veterinaria de emergencia.

v. Construcción de cobertizos para hembras y animales débiles.

vi. Rotación de pastos para recuperación y compensación con piensos y heno de urgencia.

En ese sentido, la FAO hace un llamamiento a donantes internacionales, instituciones del estado y ONGs para que se materialice una intervención de emergencia en las provincias más vulnerables de los departamentos analizados en el presente documento, donde se encuentran modos de vida a más de 3,500 metros de altitud seriamente amenazados.

Nota:

(1) El friaje de las regiones altoandinas es un evento climático habitual que ocurre normalmente entre el fin de mayo, junio hasta finales de julio. El fenómeno consiste en la combinación de heladas nocturnas con precipitación de nieve y a veces granizada.