Nicaragua

Agrupar el riesgo de catástrofe para una mejor protección ante desastres por amenazas naturales: La experiencia de Nicaragua

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Nicaragua se ha convertido en un miembro estable de la Compañía de Cartera Segregada de la Facilidad de Seguros contra Riesgos Catastróficos en el Caribe y Centroamérica que se formó en 2007 como el principal mecanismo de agrupación de riesgo de desastres de la región. Desde que Nicaragua se incorporó como miembro al adquirir pólizas de terremoto y ciclones tropicales en 2015, el gobierno no solo ha incrementado su compromiso financiero ante la Facilidad comprando mayores niveles de cobertura, sino que también ha profundizado sus conocimientos sobre los modelos de riesgo, productos y limitaciones y beneficios de las pólizas. Como resultado, el financiamiento del riesgo de desastres continúa encabezando la lista de prioridades del gobierno. Así se evidenció en las disminuciones del porcentaje de la prima en los últimos dos años financiada por el crédito y el presupuesto coherente por parte del Ministerio de Finanzas.

Desafío

Nicaragua está clasificado en el nivel de riesgo más alto de desastres relacionados con el clima y con otros fenómenos naturales; se encuentra en el grupo de alto riesgo de terremotos, inundaciones y epidemias, y en el grupo de riesgo medio en cuanto a sequías y huracanes. Sin estrategias adecuadas de gestión fiscal, varios eventos catastróficos de gran magnitud pusieron en riesgo los esfuerzos del gobierno para erradicar la pobreza extrema e impulsar la prosperidad compartida. Estos eventos amenazaron con revertir los logros de desarrollo que costaron alcanzar. En lo que respecta a los impactos económicos causados por los desastres, entre 1994 y 2013, los desastres hidrometeorológicos en Nicaragua estuvieron relacionaron con las pérdidas anuales de US$301.75 millones, lo que equivale a una pérdida anual de 1.71 % de su Producto Interno Bruto (PIB). La capacidad limitada para amortiguar crisis fiscales asociadas con los impactos de desastres se ve reflejada en la capacidad restringida para adquirir endeudamiento externo, así como en el uso limitado de herramientas de financiamiento para gestionar las volatilidades fiscales. El país necesitaba una amplia estrategia de protección presupuestal para hacerle frente a las amenazas naturales para así salvaguardar las cuentas y balanzas fiscales mientras se facilitaba una movilización de rápida respuesta tras un desastre.

Enfoque

La Agrupación de riesgo catastrófico a nivel regional constituye un medio costo-eficiente que ofrece protección ante los eventos extremos, y el Proyecto de Aseguramiento de Riesgo Catastrófico de Nicaragua ha respaldado la participación de Nicaragua. Al permitir la agregación de riesgos en carteras mayores y más diversificadas, las primas son más asequibles y los mercados internacionales de reaseguros y de capitales son más accesibles de lo que sería posible para un país en la situación de Nicaragua. El mecanismo más destacado de la región, la Compañía de Cartera Segregada de la Facilidad de Seguros contra Riesgos Catastróficos en el Caribe y Centroamérica (CCRIF SPC, por sus siglas en inglés), moviliza fondos que contribuyen a reducir la brecha general entre los pasivos contingentes de los países miembro y sus susceptibilidades para las crisis financieras causadas por los desastres de amenazas naturales.. Bajo el enfoque de seguro de riesgo paramétrico, Nicaragua recibe, dentro de los 14 días de ocurrido un evento de desastre, indemnizaciones activadas por ciertos umbrales de pérdida predefinidos. Además, los componentes de asistencia técnica fortalecen la capacidad del gobierno para tomar decisiones informadas conjuntamente con el propio programa de asistencia técnica de la Facilidad (AT) orientado a profundizar el entendimiento de los países miembros en torno a las amenazas naturales y los riesgos y sobre cuáles instrumentos financieros se deben adoptar para hacerles frente a los impactos fiscales adversos de un evento catastrófico. A través de la Asistencia Técnica del Financiamiento del Riesgo de Desastres (DRF TA, por sus siglas en inglés), el Banco Mundial ha respaldado a Nicaragua en la conducción de las evaluaciones de la gestión de las finanzas públicas, poniendo en práctica un clasificador de presupuesto y mejorando los requisitos de comunicación para promover la eficiencia y la transparencia del gasto público una vez ocurrido un desastre. Mientras que la pandemia de la COVID-19 socavó aún más la posición fiscal de Nicaragua para mantenerse como miembro en la facilidad, CCRIF SPC y sus aliados financieros, entre ellos el Fondo Fiduciario de Donantes Múltiples administrado por el Banco Mundial, respondió rápidamente ante la necesidad de Nicaragua al ofrecerle descuentos del 50 % en los pagos de las primas.

Resultados

Este pago proporcionó liquidez en el corto plazo tras ocurridos los desastres y le permitió al gobierno responder a las condiciones de emergencia mientras conseguía otro financiamiento.

• Nicaragua inició los procedimientos de evacuación tres días antes de que las tormentas azotaran en 2020 y reportó seis veces menos fatalidades que después de que el huracán Félix impactara al país en 2007. La respuesta del país reflejó su mayor conocimiento de la exposición y vulnerabilidad de algunas áreas urbanas ante los eventos naturales adversos y su habilidad al usar efectivamente los sistemas de detección temprana y los procedimientos de evacuación para salvar vidas. Como parte de un enfoque integral para la reducción del riesgo de desastre, Nicaragua ha avanzado en la incorporación de la gestión del riesgo de desastres (GRD) y la adaptación al cambio climático a sus políticas de desarrollo urbano y sectoriales.

• Como resultado de la DFR-TA, Nicaragua ha estado trabajando para llevar a cabo evaluaciones de gestión de las finanzas públicas, para poner en práctica un clasificador de presupuesto y para mejorar los requisitos de información. Asimismo, ha ampliado el alcance de su maletín de herramientas y ha comenzado a implementar un clasificador de presupuesto de GRD y cambio climático en 14 entidades y sectores críticos. Esto ha facilitado hacer seguimiento a los recursos asignados a la GRD y ha suministrado información valiosa para las futuras asignaciones presupuestales y para el uso eficiente del financiamiento público. 

• Durante el ultimo año de la puesta en marcha del proyecto (2020/21), el gobierno cubrió el 30% del pago de la prima y el crédito de la AIF cubrió el 70% restante (luego de aplicar el 50% de descuento). Como parte de las medidas de sostenibilidad del proyecto, el porcentaje de la prima financiada por el crédito de la AIF ha disminuido en los últimos dos años, con la aportación constante en el presupuesto por parte del Ministerio de Finanzas a la balanza de pagos.

Contribución del Grupo Banco Mundial

El Banco Mundial, a través de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), otorgó un crédito de US$12 millones para financiar el costo de las cuotas de participación (tarifas de entrada) y los pagos de primas relacionados con la membrecía del CCRIF por siete años. El Fondo Multi-Donantes administrado por el Banco Mundial (creado mediante las contribuciones de Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea (UE) y Alemania, a través de BMZ y KfW) con una inversión de US$68 millones respaldó al CCRIF SPC al otorgar un seguro de riesgo de desastre y los programas de AT relacionados con las subregiones de Centroamérica y el Caribe. Específicamente, el Fondo Multidonantes (MDTF, por sus siglas en inglés) respaldó mediante indemnizaciones de seguro (US$22 millones), pagos de reaseguro (US$13 millones), cuotas de participación (US$5 millones) y AT, que incluyeron el desarrollo de modelos y productos (US$12 millones).

Aliados

Una alianza sólida con el CCRIF SPC ha permitido que Nicaragua recibiera pagos sin dificultades en los 14 días tras ocurrido un evento. CCRIF SPC ha trabajado junto con el Banco Mundial para ejecutar los programas de reaseguro y transferencia de riesgo, valiéndose de los servicios de intermediación del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (IBRD, por sus siglas en inglés) para recurrir a los mercados de capital con el fin de diversificar aún más su exposición crediticia, así como también para acceder a los recursos no tradicionales de capital de riesgo. El respaldo del Banco Mundial contribuyó a extender la permanencia y la calidad de los productos del CCRIF, permitiéndole a la facilidad ofrecer precios más competitivos para los países clientes. La Tesorería del Banco Mundial también ha desempeñado un papel fundamental al respaldar a CCRIF en vista de que negocia en el mercado privado. La responsabilidad regional y nacional se evidencia por el alto nivel de diálogo dirigido por el grupo de ministros de COSEFIN (Consejo de Ministros de Hacienda o Finanzas de Centroamérica, Panamá y República Dominicana) y su Secretaría Exectiva. Finalmente, el grupo de donantes representados en el Fondo Multi-Donantes del CCRIF desempeñó un rol decisivo en la respuesta a las urgentes necesidades fiscales causadas por la pandemia de la COVID-19.

Beneficiarios

Isaac Anthony, CEO de CCRIF SPC, hizo referencia a las renovaciones de los países miembros para el año póliza 2021/22, agradeciendo de todo corazón a los socios de desarrollo que se adelantaron en la pandemia para brindar apoyo a los gobiernos miembro y compensar sus primas de pólizas para 2020/21 y 2021/22. Los subsidios otorgados por los socios del desarrollo, entre ellos la Unión Europea y el gobierno de Canadá, fueron muy bien recibidos por los miembros, dados los retos fiscales a los que siguen enfrentándose. La flexibilidad en el uso de los fondos también fue bien recibida, ya que les permitió utilizar una parte de los fondos durante el último año póliza, así como una parte para el año póliza actual.

Avanzando

El Banco Mundial se encuentra actualmente implementando el Segundo Proyecto del CCRIF financiado por el Fondo Fiduciario de Donantes Múltiples así como por un Fondo Fiduciario de Donante Único creado con la UE a través de la Fondo Mundial para la Reducción de los Desastres y la Recuperación (GFDRR, por sus siglas en inglés), con los objetivos de ampliar los resultados logrados en el primer proyecto del CCRIF y también de expandir aún más la membrecía del CCRIF en las regiones de Centroamérica y el Caribe. Es clara la evidencia de la sostenibilidad del Proyecto en Nicaragua: el gobierno ha aumentado su compromiso con CCRIF SPC tal como se constata en su intención de financiar completamente la póliza para el año 2021/22 con su propia financiación del presupuesto. En el año póliza 2021/22, la membrecía entre los países de COSEFIN aumentó 60%, con El Salvador y Honduras como nuevos miembros, resaltando aún más la sostenibilidad a largo plazo de la Facilidad como un mecanismo de seguro de riesgo de desastre.