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Índice de Paz México 2018: Evolución y perspectiva de los factores que hacen posible la paz

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RESUMEN EJECUTIVO

El Índice de Paz México 2018 (IPM), elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP), proporciona una medición integral de los niveles de paz en México. El IPM se basa en la metodología del Índice de Paz Global, la más reconocida medición de la paz en el mundo, y ha sido elaborado por el IEP cada año desde 2007. Esta es la quinta edición anual del IPM y en ella se presentan las principales tendencias, los modelos y los factores que impulsan la paz en México; asimismo, se destacan las oportunidades de política pública más importantes para las autoridades de los tres niveles de gobierno.

En el informe se analiza la dinámica de la violencia en México, así como las debilidades y fortalezas de las actitudes, instituciones y estructuras que crean y sostienen sociedades pacíficas, conocidas como Paz Positiva, necesarias para reducir sustancialmente las tasas de violencia en México. Asimismo, se cuantifica el considerable impacto económico de la violencia sobre la economía mexicana y la necesidad de aumentar el nivel de inversión en su contención. Por último, se proporciona evidencia cuantitativamente sólida para ayudar a desarrollar políticas públicas orientadas a crear una sociedad más pacífica. Esta investigación será útil para formuladores de políticas, investigadores, líderes empresariales, organizaciones de sociedad civil y, en general, cualquier persona interesada en la tarea de construir la paz en México.

Tras dos años de una escalada de violencia, la tasa de homicidio de México en 2017 alcanzó niveles máximos históricos: 24 muertes por cada 100,000 habitantes, o más de 29,000 víctimas. Este nivel de violencia sobrepasa el punto álgido observado en 2011. El aumento en la tasa de homicidios en 2017 se acompañó de un incremento sustancial en la tasa de violencia con armas de fuego, la cual se elevó 36%, y 28 de los 32 estados de México reportan tasas crecientes de delitos cometidos con armas de fuego.

En el informe se concluye que no sólo está creciendo la violencia a manos de los grupos de la delincuencia organizada, sino también la delincuencia común y la violencia interpersonal. Los liderazgos dentro de los cárteles han sido quebrantados al neutralizar a 107 de los 122 líderes más influyentes para mediados de 2017. Esto provocó la fractura de los cárteles, lo cual aumentó la competencia entre ellos. En este contexto, puede suponerse que muchos de sus miembros han recurrido a la actividad criminal común a medida que el riesgo de pertenecer a un cártel aumenta; esto contribuye al crecimiento de la delincuencia común. La violencia también va en aumento en otras áreas de la sociedad. Un dato que llama la atención es que la violencia intrafamiliar aumentó 32% durante los tres años previos a diciembre de 2017.

Debido a la gravedad de la violencia, únicamente siete estados lograron mejorar su nivel de paz en 2017. Una vez más, Yucatán se ubicó como el estado más pacífico de México, seguido por Tlaxcala, Campeche, Coahuila y Chiapas. Todos estos estados, excepto Coahuila, mejoraron su nivel de paz.
Si bien cuatro de los cinco estados con mejor desempeño registraron mejoras en sus niveles de paz, lo opuesto sucedió con los menos pacíficos, pues cuatro de los cinco estados ubicados en los últimos sitios se deterioraron en 2017. Los cinco experimentaron un incremento en sus tasas de homicidio. En 2017, Baja California Sur se clasificó como el estado menos pacífico de México por primera vez, seguido por Guerrero, Baja California, Colima y Zacatecas. Tres de estos estados se localizan sobre rutas principales de narcotráfico, en la costa del Pacífico, en tanto que Zacatecas está situado apenas al lado de ellas. El informe contiene también un fuerte mensaje político, al concluir que la preocupación de la población respecto a la impunidad y su confianza en los jueces aumenta y disminuye junto con el aumento y la reducción de la violencia.