Acción Humanitaria española en Mali

A raíz de la crisis multidimensional que afecta a Mali, en la que se entrelazan pobreza, conflicto intercomunitario, cambio climático y auge del extremismo religioso, la situación social y de seguridad en las regiones del norte (Tombuctú, Gao, Menaka y Kidal) y del centro (Mopti y Segú) no cesa de degradarse. Mali viene sufriendo numerosos ataques perpetrados por Grupos Armados y por el Estado Islámico en el Gran Sahara, que han causado hasta la fecha más de 600 muertes de civiles y de miembros de las Fuerzas Armadas Malienses (FAMA). Esta situación está obligando a numerosa población a desplazarse a lugares más seguros.

Para dar respuesta a las necesidades humanitarias en Mali, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) ha activado recientemente el convenio de emergencias que mantiene con la ONG Cáritas Española para una intervención en la región de Segou y el distrito de Bamako, por un importe de 150.000 euros. El objetivo es proporcionar, con efecto inmediato, asistencia de emergencia en materia de seguridad alimentaria y productos no alimentarios esenciales a 438 familias desplazadas (más de 2.100 personas) en los campos de Faladjé, Niamana y Tinkelé en Bamako, y en Diabalay en Segú.

LA COOPERACIÓN ESPAÑOLA EN MALI

La Cooperación Española, consciente de la complejidad de los contextos de extrema pobreza en conflicto multidimensional, apuesta por la ejecución de intervenciones a través de entidades especializadas (Sistema de Naciones Unidas) y ONG acreditadas y especializadas en acciones humanitarias, que cuentan con personal, medios y capacidades adecuados, y siempre abogando por la coordinación y concertación entre actores nacionales e internacionales.

En vista de la situación, la Cooperación Española viene trabajando con diferentes actores nacionales e internacionales en distintos sectores humanitarios en las regiones del norte y del centro de Mali, nutrición con UNICEF, Programa Mundial de Alimentos y la Federación de Asociaciones de Médicus Mundi; seguridad alimentaria con el Programa Mundial de Alimentos (PMA); vuelos humanitarios con UNHAS; protección con CICRC y de la infancia y educación con la ONG Educo; siempre en el marco global estratégico establecido por OCHA (Oficina de Coordinación Humanitaria de las Naciones Unidas) en el Plan de Respuesta Humanitaria para Mali.

La Cooperación Española, en el marco del V Plan Director que abarca el periodo 2018 a 2021, incorpora a Mali como país prioritario dentro de la categoría de países de asociación menos avanzados. El país ha sido siempre considerado como prioritario por la Cooperación Española desde el año 2006, y ha contado siempre con un plan estratégico propio. Además, en lo relativo a la Acción Humanitaria, Mali se integra dentro de la Estrategia Humanitaria del Sahel y del Lago Chad, en la que se hace especial mención como grupo vulnerable a las comunidades desplazadas víctimas de conflictos, así como a las poblaciones de acogida.

España (Administración General del Estado) y las Comunidades Autónomas intervienen en materia de desarrollo y acción humanitaria a través de diferentes herramientas de cooperación, como subvenciones a proyectos de ONGD, subvenciones a instituciones multilaterales o subvenciones bilaterales al gobierno maliense.

CONTEXTO EN LA REGIÓN

Según OCHA, las necesidades en Mali no dejan de aumentar. El número de desplazados se ha incrementado vertiginosamente, pasando de 47.706 personas desplazadas en diciembre 2018 a 199.385 en la actualidad, de las cuales, el 95,4 % se encuentran en las regiones afectadas por el conflicto, principalmente Gao y Mopti.

A ellos se suma el aumento de la pobreza de las poblaciones de acogida y de la población de las regiones más estables como Kayes, Bamako y Sikasso, quienes concentran el grueso de la población de Mali, lo que hace que el número de personas en necesidad sea de cerca de 4 millones. En términos económicos, las necesidades no cubiertas para 2019 ascienden a 164 millones de dólares americanos.