Honduras

Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en Honduras (A/HRC/40/3/Add.2)

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Consejo de Derechos Humanos
40º período de sesiones
25 de febrero a 22 de marzo de 2019
Tema 2 de la agenda

Informe anual del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos e informes de la Oficina del

Alto Comisionado y del Secretario General Situación de los derechos humanos en Honduras Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en Honduras

Resumen

En el presente informe, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos describe la situación de los derechos humanos en Honduras entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2018, con un enfoque en la pobreza y los temas económicos y sociales; la violencia y la inseguridad; la lucha contra la corrupción y la impunidad; el espacio democrático; y la situación de los defensores de derechos humanos, periodistas, pueblos indígenas, mujeres y personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e intersexuales. El informe también destaca algunas de las actividades de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos en Honduras y concluye con recomendaciones.

Anexo

Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en Honduras

**I. Introducción

  1. El 4 de mayo de 2015, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos firmó un acuerdo con el Gobierno de Honduras para establecer una oficina en el país. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) en Honduras monitorea la situación de los derechos humanos y proporciona capacitación y asistencia técnica a las instituciones estatales y organizaciones de la sociedad civil, con el objetivo general de mejorar la promoción y protección de los derechos humanos en el país.

II. Contexto nacional

  1. Tras las masivas protestas de los ciudadanos contra el resultado de las elecciones presidenciales, el Presidente Juan Orlando Hernández Alvarado fue juramentado el 27 de enero de 2018, en un contexto social y político inestable.

  2. Reconociendo la existencia de divisiones políticas, el Presidente hizo un llamado a un diálogo nacional abierto para encontrar una manera de avanzar y sanar a la nación, pidiéndole su facilitación a las Naciones Unidas. Varios partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil también pidieron el apoyo de las Naciones Unidas. En febrero de 2018, el Departamento de Asuntos Políticos de las Naciones Unidas llevó a cabo una misión exploratoria al país. Reconociendo la existencia de una crisis política de larga data, una profunda polarización dentro de la sociedad y desconfianza frente a la “política tradicional”, recomendó que, antes de establecer un diálogo, se implementaran medidas para fomentar la confianza1 .

  3. El 28 de agosto, después de más de seis meses de negociaciones bajo los auspicios de las Naciones Unidas, el Gobierno y tres de los principales partidos políticos firmaron el “Compromiso para Honduras” y establecieron un mecanismo para el diálogo entre los partidos, compuesto por cuatro grupos de trabajo sobre: el proceso electoral de 2017 y la reelección presidencial; los derechos humanos; las reformas constitucionales y el estado de derecho; y las reformas electorales. El diálogo se cerró el 11 de diciembre de 2018 sin ningún acuerdo formal2 . Se presentó una propuesta de amnistía para abordar la situación legal de las personas acusadas por delitos cometidos en el contexto de las protestas electorales, pero no se obtuvo consenso; no hubo acuerdo sobre la celebración de un referéndum para reformar la Constitución y derogar la prohibición de la reelección presidencial.

  4. Como se refleja en el resultado del diálogo apoyado por las Naciones Unidas, el país permanece profundamente polarizado, y las fracturas generadas por la eliminación del límite del período presidencial establecido en la Constitución, las denuncias de fraude y la participación de grupos delictivos en las elecciones de 2017 siguen sin resolverse (A/HRC/37/3/Add.2, párr. 3). La impunidad es generalizada, incluso para las violaciones de derechos humanos, como lo demuestra el modesto progreso realizado en la investigación y procesamiento de miembros de las fuerzas de seguridad por las violaciones de derechos humanos cometidas en el contexto de las elecciones de 2017.

  5. La pobreza y la desigualdad están profundamente arraigadas y son una causa principal de la migración en curso, como se refleja en la participación de miles de personas hondureñas en una caravana que en octubre dejó el país con el objetivo de llegar a los Estados Unidos de América.

  6. En un esfuerzo por fortalecer las instituciones estatales a cargo de la protección y promoción de los derechos humanos, el 27 de enero de 2018 comenzó a funcionar la Secretaría de Derechos Humanos. Sin embargo, las instituciones estatales independientes, como la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CONADEH) y el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura (CONAPREV), siguen enfrentando desafíos, tanto a nivel político como financiero.