Honduras, 17 de Julio 2014
Fuente: El Heraldo
El escaso invierno que se registró en la zona, sumado a los improductivos terrenos con que cuentan los municipios del sur de El Paraíso, han contribuido con la falta de maíz y frijoles en esta franja del territorio nacional.
Entre los municipios más afectados con la escasez de alimentos se encuentran Yauyupe, Vado Ancho, Texíguat, San Lucas, Alauca, San Antonio de Flores, Soledad y Liure.
Según estimaciones del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en estos ocho municipios residen unas 90,000 personas.
Wilson Campos, alcalde de Texíguat, explicó que en su municipio se perdió el 100 por ciento de los cultivos.
“Es difícil la situación que estamos atravesando en nuestro municipio ya que los agricultores que se decidieron a sembrar perdieron sus cosechas y nos preocupa porque se avizora una hambruna”, dijo Campos.
Campos lamentó que sumado a las pérdidas en el sector agrícola, la población también tenga que enfrentarse a la reducción considerable del caudal del río, lo que impide que el agua que transita por el lugar pueda irrigar las plantaciones.
“El temor nuestro y de los habitantes es que debido al consumo irresponsable del agua, el río de donde nos abastecemos se pueda extinguir”, explicó.
Según registros municipales, la comunidad cuenta con 11,000 habitantes, los cuales dependen de la producción agrícola.
Temor
Los temores de las autoridades municipales de Texíguat también son compartidos por los miembros de la corporación municipal de Liure.
En este sector del departamento residen unas 13,000 personas, las cuales en un 95 por ciento subsisten de la producción agrícola.
De acuerdo con el alcalde Rognel Aguilera, a causa de la sequía además se ha visto afectado el rubro del ganado.
“Cuando en nuestras comunidades no se tiene dinero para comprar arroz y frijoles, nos toca tomarnos un vaso de leche, y ahora con la pérdida del ganado ya ni a eso vamos a tener acceso”, expresó el entrevistado.
El funcionario solicitó a las autoridades de gobierno que intervengan en esta situación ya que se está a las puertas de una crisis alimentaria en la zona.
Medida
Ante el riesgo de inseguridad alimentaria, las corporaciones municipales de los municipios del sur del departamento oriental han declarado sus comunidades en alerta roja por la falta de granos básicos.
La declaratoria comenzó en esta semana y se extenderá por varios meses, según los ediles. Los alcaldes, mientras, reciben las ayudas del gobierno central, que han solicitado, y se les ha prometido atenderles ya que han comenzado a buscar recursos de entre algunas partidas presupuestarias con que cuentan.
El subcomisionado de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), Roger Torres, anunció que a través del recién creado Comité de Emergencia Departamental se iniciarán los trámites para lograr que los municipios afectados sean apoyados con la entrega de raciones de alimentos.
“Hemos iniciado un proceso de ayuda para evitar que la población de estos municipios afectados llegue a padecer hambruna”, dijo el funcionario.
El gobernador político departamental, José Antonio Urrutia, aseguró que el gobierno le dará prioridad a las emergencias del sector sur del departamento, así como en otras regiones del país.
“En los últimos meses hemos entregado bolsas solidarias a las familias más vulnerables del departamento”, dijo el funcionario.