Honduras + 6 more

Centroamérica: Tormenta Tropical Eta Informe de Situación No. 2 (Al 9 de noviembre 2020 5:00PM EST)

Format
Situation Report
Source
Posted
Originally published

Attachments

Este informe es elaborado por OCHA en colaboración con socios humanitarios. Cubre el periodo del 6 al 9 de noviembre de 2020. El siguiente informe será emitido alrededor del 12 de noviembre.

DESTACADOS

  • Las consecuencias, ya graves, de la convergencia del impacto de Eta, COVID-19 y las vulnerabilidades preexistentes podrían verse exacerbadas por los crecientes riesgos de protección, el empeoramiento de la inseguridad alimentaria y la amenaza de enfermedades transmitidas por vectores en las secuelas de Eta.

  • Un total de 153,3 mil hectáreas de cultivos dañados o perdidos en Honduras devastarán los medios de vida rurales, mientras que las lluvias pronosticadas en Guatemala podrían ocasionar daños irreparables a los cultivos básicos, amenazando con un rápido deterioro de la situación de la seguridad alimentaria y un aumento de la malnutrición entre los niños y niñas vulnerables de ambos países.

  • Más de 37 mil personas en albergues en Honduras se enfrentan a necesidades humanitarias urgentes y a crecientes riesgos para la salud, ya que los albergues carecen de suficientes EPP así como de servicios de agua y saneamiento para prevenir la COVID-19 en los 248 albergues activados en todo el pais.

2.5M+ Personas afectadas en Centroamérica

1,8M Personas afectadas en Honduras

Fuente: COPECO

311,3K Personas afectadas en Guatemala

Fuente: CONRED

37,6K Personas albergadas en Honduras

Fuente: COPECO

9.8K Personas albergadas en Guatemala

Fuente: CONRED

RESUMEN DE LA SITUACIÓN

Eta se encuentra actualmente en el noroeste de Cuba, donde sigue provocando lluvias mientras se dirige a las costas sureñas de los Estados Unidos. Cuba actualmente no informa de impactos significativos. Ahora que Eta ha dejado Centroamérica, los gobiernos y los socios humanitarios están dedicando toda la gama de sus recursos y capacidades a responder a las necesidades de millones de personas en Nicaragua, Honduras, Guatemala y El Salvador que se enfrentan a la convergencia de la actual pandemia COVID-19, el impacto de Eta y las vulnerabilidades preexistentes. Los equipos sobre el terreno ya están transmitiendo información sobre necesidades críticas en materia de albergue, agua, saneamiento e higiene (WASH), salud, seguridad alimentaria y protección, a pesar de los retos y logísticos debido al bloqueo de las carreteras y el aislamiento de las comunidades.

Las necesidades de albergue, en particular, están desencadenando una gran cantidad de preocupaciones en estos países. En Nicaragua, la gente sigue sin poder regresar a sus hogares debido a los graves daños o pérdidas que han sufrido. Los socios del sector de la salud en Honduras y Guatemala están expresando su preocupación por las capacidades de mitigación y prevención de COVID-19 y la necesidad de equipos de higiene y de protección personal (EPP), así como por el limitado acceso y los servicios de agua, saneamiento e higiene. También preocupa la falta de información a medida que las poblaciones de personas en los albergues siguen creciendo.

Dada la magnitud de los daños y las repercusiones que han afectado a unas 1,8 millones de personas, el nivel de actividad humanitaria en Honduras de parte del Gobierno y de los socios va creciendo. Unas 745 comunidades en 155 municipios de Honduras informan de diversos grados de daños. Sólo en el departamento de Copán, en el occidente de Honduras, las comunicaciones están cortadas a más de 95.000 personas en 68 comunidades. Además, varias organizaciones locales de respuesta humanitaria, voluntarios y dirigentes comunitarios se encuentran entre los afectados, lo que limita la capacidad operacional en algunas zonas afectadas por las inundaciones.

Las prioridades de la respuesta en Honduras se centran en operaciones a lo largo de las comunidades vulnerables de la costa atlántica, prioridades que incluyen la elaboración de mapas de las condiciones de los albergues y evaluaciones conjuntas en curso para apoyar la respuesta del Gobierno. Más de 50.000 miembros y voluntarios del sistema de primera respuesta participan en la respuesta en Honduras. En los próximos días se desplegará a Honduras un equipo de las Naciones Unidas para la evaluación y coordinación en caso de desastre (UNDAC) para ayudar al Gobierno y a las comunidades a evaluar las necesidades y coordinar la respuesta.

Guatemala también sigue haciendo frente a las consecuencias de Eta en 18 de sus 22 departamentos, que se concentran principalmente en Izabal (80.800 personas afectadas), Alta Verapaz (78.000 personas afectadas), Huehuetenango (25.200 personas afectadas), Chiquimula (19.240 personas afectadas), Quiché (14.100 personas afectadas) y Petén (10.300 personas afectadas). Los equipos humanitarios de Guatemala siguen prestando apoyo a las evaluaciones de los centros de salud y a la entrega de suministros de alimentos a las comunidades aisladas. Los grandes daños causados a la agricultura, la ganadería y los medios de vida rurales, que podrían exacerbar la inseguridad alimentaria existente, son especialmente preocupantes. Los socios en Guatemala están identificando las capacidades de respuesta y las prioridades para apoyar las necesidades identificadas por el Gobierno para luego llevar a cabo evaluaciones multisectoriales.

Nicaragua, que sufrió primero el impacto de Eta cuando todavía era una tormenta de categoría 4, emitió un informe preliminar que indicaba 1.890 viviendas destruidas, 8.000 viviendas dañadas, 16 centros de salud dañados y varias carreteras y puentes dañados. Más de 47.000 personas se albergaron en 325 centros. Las autoridades estiman que los daños materiales ascienden a unos 172 millones de dólares de los EE.UU., mientras que los costos de restauración inmediata son de unos 36,4 millones de dólares. El informe del Gobierno indica que están dando prioridad a la atención de las familias en albergues, las familias en situación de inseguridad alimentaria, la reparación de viviendas, los centros educativos y los centros de salud.

El amplio impacto de las lluvias de Eta también causó importantes repercusiones en Panamá, Costa Rica, Belice y el sudeste de México, donde además se observaron los efectos combinados con un frente frío. Panamá, que informa de que hay 3.330 personas afectadas, sigue realizando operaciones de búsqueda y rescate y de daños en la infraestructura en el oeste del país, lo que ha llevado al Gobierno a asignar 100 millones de dólares para cubrir las necesidades relacionadas con Eta. Costa Rica informa de que hay 325.000 personas afectadas, ya sea directa o indirectamente, y que todavía mantiene varias alertas, sobre todo a lo largo de sus costas del Pacífico. Belice informa de importantes condiciones de inundación en los distritos de Cayo, Belice, Stann Creek y Toledo que siguen limitando las evaluaciones completas de los daños; las estimaciones preliminares citan entre 50.000 y 60.000 personas afectadas a lo largo de las comunidades ribereñas. Las autoridades mexicanas informan de que la interacción de Eta con un frente frío en el sur de México afectó a los estados de Chiapas, Tabasco y Veracruz, y estiman que hay más de 177.600 personas que necesitan asistencia en esos estados, así como 58.800 viviendas dañadas.

UN Office for the Coordination of Humanitarian Affairs
To learn more about OCHA's activities, please visit https://www.unocha.org/.