Plan de Respuesta, Recuperación y Resiliencia INSAN 2019 - Desnutrición Aguda e Inseguridad Alimentaria en Alta Verapaz, Guatemala (Mayo 2019)

Report
from Government of Guatemala, UN Country Team in Guatemala
Published on 17 May 2019

CIFRAS CLAVE:

(Basados en los resultados de la Evaluación de Seguridad Alimentaria y Nutricional: PMA, UNICEF, SESAN)

3 millones de personas sufren de inseguridad alimentaria moderada a severa en todo el país (538,735 familias).

19% de la población total de Guatemala (16M)

Al menos 465,840 personas se encuentran en inseguridad alimentaria severa y necesitan asistencia alimentaria inmediata.

15% de la población en inseguridad alimentaria.

Alta Verapaz, Quiché, Quetzaltenango y Sololá son los departamentos con mayores índices de inseguridad alimentaria.

La desnutrición aguda severa es entre 2.0 y 3.4% en las áreas con necesidades humanitarias críticas.

COSTO TOTAL DEL PLAN: $ 22,010,700 para 105,000 beneficiarios

ANÁLISIS DE SITUACIÓN

Entre junio y agosto del 2018, la República de Guatemala fue afectada, por sexto año consecutivo, por una canícula prolongada asociada al fenómeno El Niño que impactó directamente a agricultores de subsistencia e indirectamente a jornaleros agrícolas.

Según información del Instituto de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH), en las zonas más áridas del país, en oriente y parte central, se reportaron períodos sin lluvia de hasta 50 días. La falta de lluvia en esta época del año afectó fuertemente a los cultivos de maíz y frijol en su etapa de floración y formación de los frutos y granos.

De acuerdo con la evaluación realizada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) en agosto de 2018, se identificó que 291,705 familias (1,624,215 personas) en 16 de los 22 departamentos del país sufrieron más del 75% de pérdida en sus cultivos de granos básicos Esto significó la afectación de 180,000 hectáreas para un estimado de 44 millones de dólares en pérdida de cultivos, principalmente maíz y frijol – ver infografía en siguiente página.

Evaluaciones complementarias de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y Oxfam confirmaron los niveles de pérdidas de cultivos de hasta 85% en Chiquimula y Jalapa, hasta 70% en Huehuetenango y 60% en Baja Verapaz.

Basado en informes de la Mesa Técnica de Pronóstico de Seguridad Alimentaria y Nutricional, coordinada por la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SESAN), el Consejo Nacional de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres Naturales (CONRED), con fecha 04 de septiembre 2018, emitió el Acuerdo 03-2018, en el cual declaró Alerta Pública Roja por la canícula prolongada en el territorio de la República de Guatemala solicitando la implementación de acciones correspondientes al Plan Nacional de Respuesta y los protocolos de emergencia.

A solicitud de la SESAN, el Programa Mundial de Alimentos (PMA), en coordinación con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), realizaron una Evaluación de Seguridad Alimentaria y Nutricional (ESAN) entre los meses de septiembre y octubre. La evaluación determinó que unas 538,735 familias, o unos 3 millones de personas, se encontraban en situación de inseguridad alimentaria moderada a severa. Los departamentos con los mayores niveles fueron Alta Verapaz (81%), Quiché y Quetzaltenango (58%) y Sololá (54%) – ver tabla y mapa en siguiente página.

Adicionalmente, se identificó que unas 612,000 familias, o 3.4 millones de personas, “se encontraban en un riesgo inminente de deteriorarse su situación de no contar con una segunda cosecha favorable o si los cultivos que generan jornales de trabajo (como el café y caña de azúcar) no presentan un entorno económico favorable para la contratación de mano de obra”.
Los reportes de la Red de Sistemas de Alerta Temprana contra la Hambruna (FEWS NET, por sus siglas en inglés), indicaban que las familias de las zonas afectadas por la canícula estarían entre Estrés (Fase 2, CIF) y Crisis (Fase 3, CIF), principalmente a lo largo del corredor seco.

La ESAN también incluyó mediciones antropométricas de 3,196 niños y niñas menores de 5 años, identificó un 2% de desnutrición aguda, tres veces por encima del promedio nacional del 0.7% (según Encuesta Nacional de Salud Materno Infantil del 2014-2015). El grupo más afectado es el que tiene entre 12 a 23 meses de edad, con un 3.4% de desnutrición aguda, lo cual significa 5 veces más alto que el promedio nacional.