El Corredor Seco, áreas de Alta Verapaz y Altiplano continuarán clasificadas en Crisis (Fase 3, CIF) hasta mayo 2026 como resultado de al menos tres años consecutivos de pérdidas de cosechas de granos básicos de autoconsumo causadas por diversos impactos climáticos. Tras haber agotado sus reservas, la prolongada dependencia del mercado y los altos precios de los alimentos limitarán aún más su capacidad de compra, elevando el endeudamiento. Los ingresos por trabajo estacional percibidos por la población más pobre se destinarán principalmente al pago de deudas acumuladas, por lo que es probable que solo realicen mejoras mínimas a su alimentación, al inicio del 2026. Para asegurar su alimentación básica, deberán recurrir a estrategias de afrontamiento no sostenibles como la migración atípica y la venta de activos productivos.
Mientras tanto, hasta enero, la mayor parte del resto del país muestra resultados Acentuados (Fase 2, CIF). El aumento de los ingresos por empleo temporal en la cosecha de cultivos comerciales y la disponibilidad de cosechas propias de granos básicos han permitido mejorar el consumo de alimentos, al menos hasta enero. A partir de febrero, cuando las oportunidades laborales se reduzcan y que las reservas de granos básicos se terminen, el aceso a alimentos de estos hogares comenzará a deteriorarse. Con el acercamiento prematuro del período de escasez, más hogares pobres recurrirán a estrategias de afrontamiento negativas para cubrir su alimentación básica y experimentarán resultados de Crisis (Fase 3, CIF) hasta mayo 2026.
En las zonas cafetaleras, los pequeños y medianos productores reportan rendimientos promedio y precios de venta favorables y estables, similares a los del año pasado. Estas condiciones benefician tanto a los productores como a los trabajadores temporales que migran desde distintas regiones del país a emplearse en las grandes producciones comerciales. Si bien estos ingresos estacionales alivian la presión sobre la capacidad adquisitiva de los hogares, serán utilizados en gran parte para pagar deudas atípicas y comprar alimentos básicos en los siguientes meses, en lugar de ahorrar, lo que reduce su capacidad de afrontar la epoca de escasez cuando inicie.
Las cosechas de maíz, que están en curso en el Altiplano Occidental, y los cultivos de Postrera Tardía del norte del país, que actualmente están en desarrollo, contribuirán al flujo continuo de grano fresco nacional a los mercados durante los próximos meses y deberían estabilizar los precios. En diciembre, su precio mostró leves variaciones, impulsadas por la llegada escalonada de la producción nacional a los mercados. Sin embargo, el retraso de las cosechas ha impedido las típicas reducciones estacionales, por lo que el precio del maíz aún se muestra cinco por ciento por arriba del promedio de los cinco años y del año pasado; mientras que el precio del frijol ha experimentado importantes reducciones en los ultimos meses, debido a las importaciones libres de aranceles y mayor disponibilidad de grano nacional.