El impacto de la violencia sobre la comunidad LGBTI en el Norte de Centroamérica, septiembre 2019

Report
from Norwegian Refugee Council
Published on 15 Nov 2019

Las personas lesbianas, gay, bisexuales, trans e intersex (LGBTI) se encuentran comúnmente expuestas a situaciones de discriminación, violación de sus derechos humanos y persecución alrededor del mundo, en particular en sociedades donde sus orientaciones sexuales, identidades, expresiones de género, o cuerpos no encajan con las normas culturales establecidas1. Esta discriminación es particularmente grave en el Norte de Centroamérica (NCA), donde las personas LGBTI experimentan una mayor vulnerabilidad frente a los altos niveles de violencia generalizada.
Es difícil obtener una imagen completa de las violaciones de derechos, debido a la falta de recolección de datos desagregados y las barreras que impiden el reporte y denuncia. Sin embargo, es posible acceder a evidencia que demuestra que las personas LGBTI tienen más restricciones en el acceso a servicios básicos como salud y educación, asi como en acceso a empleo; experimentan rechazo de la sociedad, las comunidades y sus familias; y hay una ausencia de marcos legales de protección y garantía de sus derechos básicos. Adicionalmente, organizaciones LGBTI vienen denunciando persecución por parte de grupos criminales y también de agentes estatales.

Para muchas personas, el único mecanismo de auto-protección es el desplazamiento interno, o cruzar las fronteras y solicitar refugio en otros países, especialmente en Estados Unidos o México, (aunque no todas las personas que se desplazan forzosamente solicitan refugio, a veces por desconocimiento de sus derechos u otros motivos). En el caso de las personas LGBTI, existen mecanismos de protección internacional: bajo la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 19512, que les ubica como pertenecientes a “un determinado grupo social”; y los principios de Yogyakarta3 que establecen el derecho a solicitar y procurar asilo si se está huyendo de persecución relacionada con la orientación sexual o la identidad de género.

Los Estados del NCA se han mostrado reacios y dilatan el diseño y puesta en marcha de medidas que brinden garantías de protección, asistencia y acceso a la justicia para la población LGBTI. Del lado de sociedad civil, los esfuerzos de organizaciones LGBTI han logrado avances importantes en incidencia para avanzar hacia la protección y garantía de sus derechos. Sin embargo, el sector humanitario tiene poca capacidad para dar respuesta diferenciada a las necesidades específicas de las personas LGBTI, en particular durante sus desplazamientos.

Este boletín analiza los principales riesgos que enfrentan las personas LGBTI en el NCA, en particular en el contexto de la violencia criminal. Se destaca: el panorama general relativo a los derechos básicos; los principales agentes persecutores; las últimas cifras disponibles sobre las violaciones y homicidios; la situación durante el desplazamiento; y las acciones prioritarias que los estados y el sector humanitario deberían poner en marcha frente a las necesidades.

Datos claves:

  • Las personas LGBTI en NCA se enfrentan a la violencia estructural, familiar, comunitaria, criminal y estatal, y una falta de protección legal.
  • Hay un subregistro de datos oficiales sobre las violaciones. Por lo menos 243 homicidios fueron registrados por organizaciones de sociedad civil en los últimos 5.5 años.
  • Estas violencias impiden el acceso a la educación, el empleo y a servicios básicos. En El Salvador, sólo el 50% de la población LGBTI desplazada terminó su educación primaria.
  • El desplazamiento es una forma de auto-protección. 88% de los solicitantes de asilo LGBTI del NCA sufrieron violencia sexual y de género en su país de origen.