El clima se llevó sus cosechas, y ahora pasan hambre

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from UN News Service
Published on 08 Aug 2019 View Original

Por quinto año consecutivo, los patrones climáticos erráticos y extremos de sequía y lluvia prolongada han diezmado los cultivos de maíz y frijol en el Corredor Seco de América Central.

La destrucción de las cosechas significa hambre para los agricultores que luchan diariamente por alimentar a sus familias. Más de 2 millones de personas en Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua han sido afectadas, y 1,4 millones necesitan ayuda urgente.

Según el Programa Mundial de Alimentos más del 25% de los hogares no tienen ingresos suficientes para cubrir el costo de la canasta básica de víveres, y el 8% indicó que iba a tener que migrar.

Hasta el 82% de las familias vendieron sus herramientas agrícolas y animales, cortaron u omitieron comidas y se alimentaron con productos menos nutritivos para hacer frente a su inseguridad alimentaria.

Los agricultores de subsistencia y sus familias en el Corredor Seco son especialmente vulnerables. Cuando pierden sus cultivos, intentan encontrar trabajo en las plantaciones locales y, a menudo, no tienen ingresos para comprar alimentos. Otros agricultores migran a ciudades, países vecinos o más lejos.

"Debido a la situación en la que no podíamos crecer lo suficiente, la tierra no cedía tanto como antes, así que eso me obligó a emigrar a Estados Unidos. Si continúa como está hoy, tendré que irme otra vez porque no hay trabajo aquí, uno no puede sobrevivir en El Salvador", dice José Cirilo, un agricultor de la zona.