Ecuador

Vulnerabilidad de los cerros, otro problema latente en los inviernos

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El anuncio de la declaratoria de emergencia en el cerro de la Nueva Prosperina, en el noroeste de Guayaquil, permitió que 70 familias que habitaban en endebles viviendas, en medio del inminente riesgo de caer ante los deslizamientos, sean reubicadas en un sitio más seguro. Sus nuevas moradas están cerca de allí, en la planicie junto a la falda del cerro, en el programa habitacional Socio Vivienda II ejecutado por el Gobierno Nacional. Durante la estación invernal, las aguas, piedras, tierra y palos que desde la parte alta arrastra la corriente que se forma en las lluvias, anega a dicha ciudadela.

Debido a esos problemas recurrentes, y al peligro que representa vivir en el cerro, que siempre presenta deslizamientos en las lluvias, el Ministerio de Vivienda (Miduvi) dispuso la reubicación. Desde la semana anterior se cumple con un censo que determinará el total de familias que se encuentran en mayor posibilidad de riesgo en la zona, aunque se proyecta a futuro reubicar a todas las personas que allí habitan. "Aún no hemos sido censados. Veamos cuáles son las condiciones que nos ofrecen para ver si nos vamos aunque esas villas se inundan cada vez que llueve muy fuerte", dice Alejandro Andrade, quien radica allí hace un año. Alicia Alvarado, quien es vecina de la zona, dice que está dispuesta a la reubicación. "Mi casita es de caña y con las lluvias corre peligro de venirse abajo.

Aquí tenemos el problema de que no hay agua, que utilizamos pozos sépticos y las calles son un lodazal. Además, no tenemos seguridad". La construcción de viviendas en los diferentes cerros que se encuentran en la ciudad hace que Guayaquil sea vulnerable en el invierno en esas zonas. Hay sitios como Horizontes del Fortín, Nueva Prosperina, Bastión Popular, Flor de Bastión, Horizontes del Guerrero, Cerro El Jordán, Lomas de la Florida, Mapasingue, entre otros, en donde existe el peligro latente de que puedan caer casas en cada invierno intenso.

Rafael del Río, subsecretario Técnico de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), indicó que en el caso de viviendas que han caído en la Nueva Prosperina, en el presente invierno, se debe a que están construidas sobre una falla geológica. "Nosotros hemos trabajado en un sistema de mapeo de amenaza por movimiento de masa. Por eso insistimos en que la gente no debe vivir en las laderas de los cerros porque son susceptibles a deslizarse". Sobre otros casos puso de ejemplo a sitios como Monte Sinaí, donde -dice- ha habido una explotación indiscriminada de canteras y al cerro de Bellavista "donde hay inconveniente por una explotación no bien programada". Según Del Río, quienes habitan los cerros creen que abriendo un hueco, para pozos sépticos por ejemplo, el agua filtra y se va.

"Lo que desconocen es que al generarse fisuras están perjudicando a quienes viven 200 o 300 m más abajo que no saben por qué a veces sus casas comienzan a caer". Otro de los puntos de mucho conflicto en la urbe es el cerro El Jordán, junto a la vía Perimetral. Ese es otro punto de constantes deslizamientos y de riesgo permanente para sus moradores. En la Carta Geo-Ambiental de Guayaquil, un estudio realizado por José Tenelema en la Espol, dentro de la descripción del mapa de sitios sensibles a deslizamientos, describe al cerro El Jordán como un sitio de riesgo debido a la construcción de viviendas en las laderas sin un estudio previo de suelo, lo que lo convierte en un sitio de potencial peligrosidad.

Otros sitios que identifica son Mapasingue, donde "el uso de letrinas facilita la infiltración de aguas y afecta la ladera suroeste"; el cerro San Eduardo donde por el fracturamiento de la roca hay desprendimiento permanente de material de las laderas. Este año, en el cerro de Bellavista, contiguo al sector de la Universidad Católica, han ocurrido al menos tres deslizamientos fuertes de tierra.

Son unas 30 las casas de la ciudadela Bellavista las que se han visto afectadas, en algunos de los casos con daños en sus paredes. En la vía a Daule, una casa de caña en el cerro de la cooperativa Los Ángeles cayó varios metros luego de un fuerte aguacero a inicios del mes de marzo. Otras casas de la zona están en riesgo de colapsar. Ocho puntos sensibles La Dirección Municipal  de Gestión de Riesgos cuenta con un inventario de las zonas de amenaza por deslizamientos.

Según sus estudios,  los deslizamientos se producen por fallas geológicas, por un inadecuado uso del suelo por los asentamientos informales; por la explotación de canteras... Tienen identificadas las ocho zonas más propensas a deslizamientos en Guayaquil: cerros El Jordán, Mapasingue, San Eduardo, Santa Ana, El Carmen. También Cerro Azul  frente a Río Centro y las Urb. Puerta de Hierro y Los Olivos; Nueva Prosperina; y Flor de Bastión.