En Ricaurte esperan llegada de raciones alimenticias

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from El Comercio
Published on 27 Mar 2013 View Original

Luego de una nueva inundación en varios sectores de la parroquia Ricaurte, cantón Urdaneta, las aguas comenzaron a bajar de a poco.

Al tiempo de que muchos moradores de las zonas afectadas volvieron a sus hogares, se espera la llegada de ayuda, especialmente agua y alimentos.

Alfonso Rosero, presidente de la Junta Parroquial de Ricaurte, dijo que entre hoy y mañana se espera la llegada de unas 2 000 raciones de alimentos ofrecidos por el prefecto de Los Ríos, Marco Troya.

“Hay gente afectada que se encuentra aún en albergues y otras se mantienen en sus casas, en las distintas comunidades donde el invierno ha golpeado muy duro”, expresó Rosero.

Ayer martes 26 de marzo, una nueva creciente del río Pijullo provocó zozobra en distintas poblaciones.

En el sector de la Troncal, conexión con varios recintos agrícolas, estuvo a punto, nuevamente y como ocurrió hace unos 10 días, de romperse el camino.

Maquinaria de la Prefectura llegó para reforzar los trabajos realizados en días anteriores. Además, se tuvo que taponar temporalmente una alcantarilla pues la fuerza con la que entraba el agua amenazaba con destruir la carretera principal Ricaurte-Caluma.

En el recinto Castilla, también del cantón Urdaneta, unas 30 familias resultaron afectadas por la inundación, producto de la nueva creciente del río Pijullo. Allí quedaron anegados extensos cultivos de banano, café y otros productos.

En la cabecera Parroquial, Ricaurte, el agua también comenzó a desaparecer de sus calles. El martes el río Catarama incrementó su nivel causando que el agua ingrese al poblado a través de su alcantarillado.

El panorama hoy era más alentador, dijo Piedad Fierro, vocal de la Junta Parroquial. El nivel del río bajó y la gente pudo volver a sus casas. Unas 40 familias aún permanecen en diferentes albergues instalados en escuelas del área rural.

En el sector de La Victoria, técnicos de la Dirección de Gestión de Riesgos de Los Ríos, descubrieron que varias alcantarillas que cruzan una vía que conecta con poblaciones de de Cotopaxi, fueron tapadas con concreto por el dueño de una bananera en dicha zona.

Las autoridades locales, lideradas por el Jefe Político, procedieron a abrir la brecha de la alcantarilla, con la utilización de una retroexcavadora de la Prefectura, para lograr que el agua estancada pueda seguir circulando.

En tanto se reportó la detención de Sixto V., dueño de la bananera, quien se oponía a que el hueco sea nuevamente abierto. Cristian Villasagua, director de Gestión de Riesgos de Los Ríos, explicó que al tapar las alcantarillas de desfogue, el desborde del río Pijullo, originó la inundación de diferentes sectores y el agua permanecía empozada.