Contexto operacional
En marzo, el aumento de la inseguridad, los impactos ambientales y las interrupciones transfronterizas profundizaron el desplazamiento y las necesidades humanitarias. A pesar de estos desafíos, los esfuerzos en curso para brindar protección y soluciones continúan apoyando a las poblaciones desplazadas a enfrentar riesgos y mantener el acceso a servicios en todo el país.
Los riesgos de desplazamiento están impulsados por la inseguridad, los eventos climáticos y las restricciones a la movilidad. En Eloy Alfaro, Esmeraldas, aproximadamente 400 personas de la comunidad Chachi fueron desplazadas tras amenazas de grupos armados. Se trasladaron a comunidades cercanas y otras provincias, identificándose necesidades humanitarias urgentes. ACNUR convocó al GTRM local y compartió información con la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos para apoyar la respuesta estatal.
Las restricciones comerciales y tensiones entre Ecuador y Colombia continúan afectando la movilidad y los medios de vida transfronterizos, dejando a personas varadas y expuestas a rutas irregulares. Esta situación ha impactado las economías del norte y generado llamados a movilizaciones pacíficas. Asimismo, los operativos de control migratorio han resultado en deportaciones y redadas. ACNUR, en coordinación con la Defensoría Pública, continúa brindando asistencia legal a personas con necesidades de protección internacional.
El entorno de seguridad se mantuvo volátil, con medidas excepcionales como un estado de excepción de 30 días en nueve provincias, toques de queda y operativos contra economías criminales, afectando movilidad, acceso a servicios y medios de vida. Mecanismos de derechos humanos de la ONU reiteraron la importancia de proteger a la población civil.
Las lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos deterioraron las condiciones humanitarias, generando desplazamientos y evacuaciones, lo que llevó a un estado de emergencia de 60 días. Más de 47.000 personas resultaron afectadas, con 11 fallecidos y daños en viviendas e infraestructura. En Guayas, 20 cantones reportaron impactos, mientras que en Esmeraldas más de 3.000 personas fueron afectadas y alrededor de 2.500 desplazadas. No hay datos desagregados sobre población en movilidad, pero se reportan pérdidas y mayores riesgos de protección. ACNUR coordinó con la Secretaría de Gestión de Riesgos y brindó apoyo de emergencia, incluyendo ocho carpas, manteniéndose listo para ampliar la asistencia. También se reportaron impactos ambientales como un derrame de diésel y un incendio en una refinería en Esmeraldas, generando preocupaciones sobre salud pública.
ACNUR continúa trabajando con el Estado y sus socios para apoyar a las comunidades afectadas, fortalecer la resiliencia y ampliar el acceso a protección y soluciones, manteniendo presencia en zonas de alto riesgo.