Ecuador

14 zonas de Cuenca exigen ayuda

Source
Published
Origin
View original

Redacción Cuenca cuenca@elcomercio.com

INVIERNO | JUEVES 12/05/2011 Sus rostros reflejan desconsuelo. No dejan de llorar al enseñar las grietas que hay en paredes y pisos de sus viviendas. Este panorama se observa en el barrio Los Trigales Altos, a 10 minutos del Centro Histórico Cuenca. Da la impresión de que hubo un terremoto.

Rosa Verdugo vive allí desde 1995. Los cuarteamientos empezaron hace dos años por una falla geológica. La situación se agravó, desde marzo pasado, debido al temporal invernal que aún soporta la zona del Austro.

Esta mujer llora al mostrar las paredes cuarteadas de los cuartos de sus hijos, cuyas fisuras están tapadas con periódicos y plásticos para evitar el frío.

Otro afectado en Los Trigales es Juan Arce. Su vivienda también está cuarteada y la última semana de abril pasado, el patio posterior de la casa se levantó totalmente. Hay humedad por la acumulación. Esto afectó a los dormitorios porque las paredes se abrieron unos 10 centímetros más.

Arce asegura que en los dos últimos años solo hay ofrecimientos. No hay planes concretos que se ejecuten a favor de los afectados.

Gladys Cabrera, quien también vive allí, teme que la pared de su vecina se caiga sobre su vivienda.

Ellos no son los únicos afectados. Hay 40 familias del sector que están en igual situación. Todos reclaman a las autoridades locales porque desde hace dos años les dicen que van a reubicarlos en el sector de Ricaurte.

El concejal Carlos Orellana dice que actualmente se hacen los estudios, se dialoga con las personas y se constata qué casas tienen afectaciones. Él asegura que se construirán 16 viviendas en Ricaurte, a un costo aproximado de USD 200 000. Estas se entregarán a finales de este año -en una primera fase- a las familias más afectadas de Los Trigales.

Este no es el único sector en la capital azuaya donde hay fallas geológicas. Según los registros de la Unidad de Gestión de Riesgos del Municipio de Cuenca, las zonas afectadas están en las parroquias de Sidcay, Chaucha, Llacao, Nulti, Paccha, Santa Ana, Sinincay, Sayausí, Turi, Molleturo y Octavio Cordero. Además en los sectores de Challuabamba y Guzho.

A 15 minutos de Los Trigales Altos está el barrio de San José de Sidcay. Allí hay 10 casas afectadas, entre esas la de Marián Huiracocha. Su vivienda empezó a cuartearse más y por eso, con tristeza, cuenta que la última semana de abril contrató maquinaria y pagó USD 500 para que derrumbaran las paredes.

Ahora vive con su hermana, cuya casa también está cuarteada.

Simón Huiracocha es otro de los afectados en este barrio. Su inmueble de dos pisos tiene grietas. A la entrada se ven más de cuatro pilares de cemento, que los construyó para sostener a las paredes.

Su esposa, Rosa Jara, se asoma por una de las fisuras y dice que está acostumbrada a los movimientos que hay en la noche. “Es una especie de temblor”.

Una de las zonas más afectadas por las torrenciales lluvias es el barrio El Calvario, en la parroquia Octavio Cordero. Está a 40 minutos de la capital azuaya.

Las 50 familias perjudicadas, en coordinación con la Junta Parroquial, contrataron una retroexcavadora. En la loma Hornapala, en estos últimos 15 días, hubo un gran deslizamiento.

Según el presidente de la Junta Parroquial de Octavio Cordero, César Pineda, tres casas se cayeron y otras 10 deben ser deshabitadas urgentemente. Otras 250 personas son las afectadas por el invierno y se requiere un sistema de drenaje para las aguas lluvia.

El origen de la falla geológica en Octavio Cordero es en Hornapala. Allí, Matías Guamán controla que la máquina saque el lodo del sector para que el agua acumulada ya no ingrese a las viviendas.

Magno Rivera, director de la Unidad de Gestión Riesgos del Municipio de Cuenca, sostuvo que con las últimas lluvias se acumuló agua en las zonas donde existen fallas geológicas. De allí los cuarteamientos de las casas. La ayuda es a los más afectados

Rivera explica que la solución a este problema es un proceso largo. Depende de estudios, trabajos de mitigación... “La medida urgente es que se deje de construir en estas zonas de riesgo”.

Según los datos de la Unidad, en el 2010 se construyeron 1 000 casas en zonas de riesgo. Por eso se inició una campaña con líderes de escuelas, parroquias y medios de comunicación para concienciar a la gente de que no construya en zonas con fallas geológicas.

USD 1 millón para ayuda

La Unidad de Gestión de Riesgos se creó este año con un presupuesto de USD 1 millón. En marzo pasado, en Quingeo se entregaron seis viviendas. Los afectados piden apoyo a la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, al Ministerio de Inclusión Económica y Social... Las autoridades municipales coordinaron ayer la ayuda para la parroquia Octavio Cordero.