Dominican Rep.

La Comisión Europea apoya con 200.000 euros a los afectados por la crecida del lago Enriquillo

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La ayuda humanitaria beneficiará a 768 familias vulnerables que han perdido el sustento agrícola debido a la subida del nivel del agua

Santo Domingo, 21 de Octubre de 2011.- El Departamento de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Comisión Europea (ECHO) ha decidido otorgar una ayuda de 200.000 euros para brindar asistencia a las familias más afectadas por la continua expansión del lago Enriquillo, en el suroeste de la República Dominicana. Cerca de 3.850 personas (unas 768 familias) que han visto cómo la crecida del agua destrozaba sus cosechas y amenazaba su seguridad alimentaria se beneficiarán de este apoyo, que pretende ayudarles a recuperar sus medios de vida. La ayuda humanitaria será llevada a cabo en el terreno por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

El lago Enriquillo es el de mayor extensión de las islas del Caribe. Está ubicado entre las provincias Independencia y Bahoruco, en el suroeste de la República Dominicana, y se halla a 40 metros bajo el nivel del mar. Las últimas estimaciones del INDRHI Neyba, de junio de 2011, indican que la superficie del lago ha alcanzado 37.500 hectáreas, lo que supone un incremento de 17.000 hectáreas entre el año 2000 y 2011. Tras las tormentas tropicales Emily e Irene del pasado agosto, los niveles del agua en zonas como Boca de Cachón aumentaron considerablemente y el borde del lago avanzaba hasta 15 metros por día, anegando cosechas y zonas de pasto para el ganado.

A medida que el lago Enriquillo crece, también lo hace la desnutrición y la vulnerabilidad de los agricultores de la zona. La mayoría de las zonas anegadas eran utilizadas para la ganadería y la agricultura de subsistencia, llevada a cabo por pequeños agricultores. Según una evaluación de la FAO del pasado marzo, 1.317 agricultores han perdido su tierra (más de 6.596 hectáreas), así como su capacidad de producción y cadenas de distribución, perdiendo así su principal fuente de ingresos.

La ayuda humanitaria de la Comisión Europea pretende evitar que las condiciones de esta población se degraden aún más y profundicen la inseguridad alimentaria y la desnutrición. El aporte económico servirá para que los agricultores recuperen la capacidad de producción y también para que diversifiquen su actividad hacia sectores como la horticultura o la pesca y tengan mayores fuentes de ingresos.