Una batalla que aún no termina: Desplazamiento y retos que enfrentan las mujeres en una Colombia post-acuerdo
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Introducción
Luego de 50 años de un desgarrador conflicto armado, el acuerdo de paz entre el Gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo, es motivo de celebración. Durante las últimas cinco décadas de conflicto, al menos 218.094 colombianos han muerto, 25.007 han desaparecido1 y millones han sido desplazados. Las mujeres y las niñas han sido protagonistas de esta guerra, tanto en su rol de combatientes, así como de víctimas y constructoras de paz. Los beneficios que ellas y todas las víctimas del conflicto pueden obtener de la paz son monumentales, dado que generaciones enteras no han conocido más que la guerra. Sin embargo, los desafíos para lograr una paz sostenible en Colombia no pueden ser subestimados, debido a que subsisten dinámicas de conflicto y violencia que continúan amenazando a la población. El proceso de desarme de las guerrillas y la implementación del acuerdo de paz no tendrán lugar en el vacío. La guerra ha desgarrado comunidades enteras a lo largo del territorio colombiano y son estas comunidades quienes deben enfrentar ahora el difícil y delicado proceso de implementación del acuerdo de paz. Todo esto mientras que otros grupos armados continúan operando. A medida que se desarrolla este proceso, la comunidad humanitaria debe continuar asistiendo a los colombianos más vulnerables, ayudando así a la consolidación de una paz que actualmente es bastante frágil.
Recomendaciones
• Los gobiernos donantes deben: o Dar instrucciones al personal de las sedes principales para que consulte más estrechamente con sus pares en el Equipo Humanitario de País y en la Mesa de Trabajo de Donantes Humanitarios Internacionales en Colombia; todo, con el fin de entender mejor la evolución de los riesgos de protección y de las necesidades humanitarias;
o Complementar las contribuciones al plan de implementación del acuerdo de paz con ayuda humanitaria para las zonas afectadas por el conflicto, en particular aquellas áreas en que los organismos gubernamentales encargados de prestar asistencia a las víctimas del conflicto no tienen presencia;
o Trabajar con el Gobierno de Colombia para realizar una revisión integral de la gestión organizacional y eficiencia operativa de la Unidad de Asistencia y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), con miras a dar recomendaciones sobre cómo abordar mejor los desafíos de la institución a través de sus futuras inversiones; y
o Financiar programas, conjuntamente con la Oficina de Población, Refugiados y Migración (PRM) del Departamento de Estado de los Estados Unidos, que proporcionen asesoría y orientación a las víctimas sobre cómo acceder al sistema de la UARIV, tanto al registro como a la asistencia humanitaria a la que tienen derecho legalmente.
• Las agencias internacionales de asistencia humanitaria debenMantener el apoyo financiero y los recursos para las oficinas locales en Colombia, por lo menos hasta 2018 mientras el país supera a la fase crítica posterior al acuerdo.
• El Equipo Humanitario de País debe priorizar las intervenciones de protección e igualdad de género durante el desarrollo del Ejercicio de Identificación de Necesidades Humanitarias (HNO) y el Plan de Respuesta Humanitaria de 2017.
• El Sub-Grupo de violencia basada en género – Sub-Grupo VBG - liderado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la organización de las Naciones Unidas dedicada a promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres (ONU Mujeres), debe:
o Desarrollar inmediatamente un mapeo de todos los actores internacionales y de la sociedad civil capaces de prestar servicios, con especial atención a las áreas dónde estarán ubicadas las zonas de concentración de las FARC;
o Abrir formalmente la membresía a los grupos locales de la sociedad civil para que participen plenamente en el Sub-Grupo;
o Desarrollar y / o ajustar los protocolos y rutas de atención de VBG – para áreas donde no hay servicios disponibles – en concordancia con los protocolos y rutas establecidas por el gobierno;
o Trabajar con la Misión de las Naciones Unidas en Colombia (en adelante la Misión de la ONU) para crear un mecanismo de intercambio de información por medio del cual se puedan denunciar casos de VBG y explotación y abuso sexual; y
o Proporcionar asistencia técnica a la Misión de la ONU para prevenir y responder a casos de VBG.
• UNFPA y ONU Mujeres deben destinar recursos para contratar a un coordinador de tiempo completo y para expandir la presencia operacional del Sub-Grupo VBG en el terreno.
• La Misión de la ONU en Colombia debe:
o Trabajar con la Oficina del Alto Comisionado para la Paz de la Presidencia de la República para asegurar que, a través de sus oficiales civiles de enlace, se disemine, conjuntamente y de manera continua y gratuita, información completa y exacta con las comunidades que albergan los campamentos de las FARC;
o Contratar y otorgar amplias facultades a un experto en la protección de civiles; y
o Dar instrucciones a sus oficiales civiles de enlace para que cooperen con los proveedores locales de servicios en temas de VBG y para que participen en las redes locales de atención de casos VBG, donde estas sean funcionales; con el fin de garantizar el cuidado y atención adecuada de los sobrevivientes, en sus respectivas áreas de responsabilidad.
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