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Manos a la Paz y Estado Joven: la alianza que amplía oportunidades a jóvenes universitarios que quieren construir paz en las regiones

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Manos a la Paz tiene nuevo aliado: la iniciativa Estado Joven del Ministerio de Trabajo, que es apoyada por Función Pública. La unión fue formalizada este martes 28 de noviembre durante el Encuentro Nacional de la Cuarta Generación de jóvenes Manos a la Paz, evento que da cierre al semestre en el que más de 300 universitarios aportaron sus conocimientos en favor de los municipios más afectados por el conflicto.

La articulación de Estado Joven con Manos a la Paz fue formalizada a través de un acuerdo firmado por la ministra de Trabajo, Griselda Restrepo; la directora de Función Pública, Liliana Caballero; el Alto Consejero para el Posconflicto, Rafael Pardo; y el director del País del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Colombia -PNUD, Pablo Ruiz Hiebra.

El acuerdo de cooperación busca ampliar y facilitar las oportunidades laborales de jóvenes universitarios para que desarrollen sus prácticas profesionales en beneficio de los territorios que fueron más afectados por el conflicto armado, interesados en aportar sus conocimientos para la construcción de paz territorial y desarrollo sostenible.

Esta alianza recoge la experiencia territorial de dos años de Manos a la Paz, y la apuesta de Estado Joven para facilitar el ingreso de jóvenes colombianos al mercado laboral en el sector público.

“En el programa Manos a la Paz hemos tenido grandes apoyos de los jóvenes en las regiones. Son constructores de paz, y esta alianza lo que permite es dar continuidad a estas oportunidades. Manos a la Paz se une con Estado Joven para ampliar las manos de universitarios comprometidos con la paz, en favor del desarrollo del país”, afirmó Rafael Pardo, alto Consejero para el Posconflicto.

“La ministra de Trabajo, Griselda Restrepo, señaló que la alianza Manos a la Paz con Función Pública puede fomentar más opciones de generación de empleo, incentivar el “enamoramiento de los jóvenes por la función pública, y facilitar que más jóvenes, de diferentes territorios del país, puedan apoyar con sus capacidades profesionales a los municipios más afectados por el conflicto”.

Pablo Ruiz, director de País del PNUD, destacó el espíritu entusiasta que los jóvenes han demostrado, a lo largo de dos años de funcionamiento del programa, que las nuevas generaciones tienen disposición y energía por construir paz y desarrollo en los territorios.

“La experiencia de Manos a la Paz ha demostrado beneficios tanto para las comunidades como para los jóvenes pasantes. En estos dos años hemos encontrado que el 61% de pasantes de manos a la paz, que se han vinculado al mercado laboral formal, lo ha hecho en actividades relacionadas con las acciones que realizaron durante su proceso con el programa. Y 2 de cada 10 jóvenes han vuelto al municipio donde realizaron su pasantía, es decir, volvieron a la comunidad donde comenzaron a ayudar para trabajar con ellas”, añadió Pablo Ruiz.

“Y el 98% de jóvenes, que han participado estos dos años con Manos a la Paz, califica su experiencia de aprendizaje como satisfactoria o muy satisfactoria. Estoy convencido de esto, porque cuando uno conoce ciertas realidades, cuando descubrimos otras experiencias de vida en contextos que no imaginábamos, eso es un aprendizaje maravilloso y siembra una experiencia satisfactoria”, concluyó el director de País del PNUD

¿Cómo funciona la alianza Manos a la Paz con Estado Joven?

Estado Joven y Manos a la Paz se enfocan en jóvenes colombianos entre 18 y 28 años de edad, que sean estudiantes de programas de formación universitaria, y que estén interesados en realizar su semestre de práctica apoyando los proyectos que adelantan las entidades territoriales en las regiones.

Los jóvenes beneficiados con esta alianza serán parte del Programa Estado Joven y contarán con los incentivos que éste ofrece: auxilio formativo de práctica equivalente a 1 salario mínimo legal mensual vigente; cobertura de seguridad social y prácticas laborales certificadas. La selección y coordinación en campo estará liderada por el PNUD; la coordinación general corresponde a Función Pública y a MinTrabajo y, a nivel operativo, por Colsubsidio.

“Es una oportunidad fundamental para vincular a los jóvenes al servicio público, hacerles sentir aprecio por el servicio público”, sostuvo por su parte Liliana Caballero, directora de Función Pública, durante la firma del acuerdo

La articulación girará en torno a 84 municipios cobijados con el Programa de Desarrollo con enfoque Territorial, PDET, con 300 plazas de práctica asignadas; se busca que las necesidades de las entidades de estas zonas sean satisfechas con el apoyo profesional y humano de estos jóvenes, quienes, a su vez, tendrán la oportunidad de fortalecer su proceso de aprendizaje y conocerán de primera mano los desafíos que tiene el Gobierno nacional y, particularmente, los que tiene el campo.

Dos años de experiencia de Manos a la Paz

Manos a la Paz es una iniciativa de la Alta Consejería Presidencial para el Posconflicto, implementada por el PNUD, que ofrece a estudiantes universitarios, que estén finalizando su pregrado, la posibilidad de realizar un semestre de práctica o pasantía al servicio de comunidades en las regiones del país que fueron más afectadas por el conflicto armado, enfocando sus esfuerzos en consolidar la paz territorial y el desarrollo sostenible.

Desde 2016, el programa ha vinculado a 1.223 jóvenes pasantes, de 85 universidades del país, quienes han aportado sus manos a la paz al servicio de 263 municipios en 27 departamentos de Colombia. El programa ha recibido financiamiento del PNUD, del Fondo Multidonante de las Naciones Unidas para el Posconflicto en Colombia y durante el último año fue financiado principalmente por la Unión Europea. También se ha apoyado en alianzas territoriales con USAID y el Consejo Británico en Colombia.

La articulación que se formaliza hoy entre los programas Estado Joven y Manos a la Paz permite fortalecer el desempeño institucional y la construcción de capacidades para la paz en más municipios priorizados por el posconflicto, a través de jóvenes talentos con altos estándares de formación académica y vocación hacia el servicio público.