Colombia

El sueño de un bosque del tamaño de la Mojana

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La historia de Raquel Castillo

Cada mañana al salir el sol, Raquel Castillo emprende un corto viaje hacia su bosque. Mientras camina piensa en las sorpresas que se va a encontrar, nuevas flores, pájaros desconocidos, o los micos aulladores colgados en los árboles, su bosque le ofrece un lugar de descanso, de felicidad y está trabajando para hacerlo más grande, ojalá del tamaño de su finca, ojalá que cubra toda la Mojana, dice sonriendo.

Raquel Castillo Puentes nació en el occidente de Colombia y encontró su hogar en medio de los humedales de Majagual, en el departamento de Sucre. Aquí vive en su parcela, con su esposo y su hija.

“Yo vengo de otra región, y allá se cuida el medio ambiente, así que ahora tengo la oportunidad de sembrar y de cuidar el bosque”.

Los humedales son fundamentales en la vida de los mojaneros, los protegen de las inundaciones, son fuente de agua y la base de muchas actividades económicas como la agricultura y la pesca.

Pero los humedales de la Mojana están en peligro, igual que todos estos ecosistemas en el mundo. Según la Convención sobre los Humedales (Ramsar), pese a todos los servicios esenciales que brindan, en el último siglo el mundo perdió el 64 % de los humedales, y continúa su descenso a un ritmo del 1 % anual, porcentaje mayor a la tasa actual de deforestación.

Raquel y su familia participan en el Programa Mojana Clima y Vida implementado por el Fondo Adaptación, el Ministerio de Ambiente y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, en alianza con los gobiernos locales y comunidades de 11 municipios de la Mojana, y financiado por el Fondo Verde del Clima.

En su parcela está ubicado el vivero Vladimir Lugo, donde se reproducen las plantas para revivir los humedales de la Mojana. Hoy en el vivero se producen más de 40 mil plántulas, y cerca de 20 mil ya fueron sembradas por la comunidad.

“Cuando llegaron aquí a contarme del proyecto, yo me emocioné, por eso les dije que podían poner el vivero en mi parcela, yo voy y les echo una mirada a las matas, las riego y las consiento, hasta tengo una flor sembrada allá.”

El programa Mojana Clima y Vida implementa un plan de restauración de 40.000 ha, en el que participarán 50 comunidades. Este plan fue diseñado en alianza con el Ministerio de Ambiente, El Fondo Adaptación y el Instituto Humboldt, y se desarrolla de manera participativa a través de organizaciones comunitarias, especialmente de mujeres, que lideran las acciones de restauración.

Las comunidades de Majagual ya han restaurado 305 hectáreas. Sólo Raquel sembró 1.124 plantas en 1.2 hectáreas, con árboles como Corozo dulce (Elaeis oleifera), Laurel (Nectandra turbacensis), Guamoemico (Inga edulis) y Pimiento (Phyllanthus elsiae).

La restauración de humedales es una solución basada en la naturaleza que ayuda en la regulación de la cantidad y calidad del agua (colchones hidrológicos), es la primera defensa a la acción de huracanes y tormentas severas, disminuyen el impacto por fuertes vientos, garantiza la provisión de recursos para las comunidades, y les devuelve la vida a estos ecosistemas que actúan como sumideros de gases de efecto invernadero. Es la solución al cambio climático.

“Mi restauración es una bendición, yo confío en que Dios me de la licencia de ver los árboles grandes, imagínese toda la fauna que puede vivir ahí. Aquí todos estamos cambiando y sembrando árboles, y no nos vamos a arrepentir, esto sirve para el cambio climático y vamos a estar felices cuando veamos esta tierra buena, verde de nuevo”.