El desplazamiento forzado en Colombia, consecuencia del conflicto armado interno, ha deteriorado las condiciones de vida de las comunidades afectadas, profundizando la pobreza, la inseguridad alimentaria y la exclusión social, mientras que la institucionalidad enfrenta limitaciones para ofrecer respuestas sostenibles. Ante este panorama, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) realizó un análisis orientado a formular recomendaciones que fortalezcan las Soluciones Duraderas (SD), entendidas como procesos que permiten reconstruir proyectos de vida y garantizar derechos en igualdad con la población de acogida. El estudio se desarrolló en tres fases: construcción de una línea base socioeconómica, levantamiento de información cualitativa sobre percepciones y estrategias comunitarias, y análisis integrado de hallazgos para diseñar intervenciones. El objetivo central es evidenciar las brechas institucionales y sociales que obstaculizan la integración local y la garantía de derechos, con énfasis en la seguridad alimentaria, proponiendo acciones que faciliten la transición de la asistencia humanitaria hacia enfoques territoriales que promuevan cohesión social y desarrollo con enfoque de derechos.