Colombia

Colombia: Santos pide "dar una oportunidad" a ley de justicia y paz

Source
Posted
Originally published
Washington, 18 jul. (SNE).- El vicepresidente Francisco Santos hizo este lunes un llamado a la comunidad internacional para que "le den una oportunidad a la ley" de Justicia y Paz y escuchen las bondades que ofrece la legislación para ponerle fin a la violencia en Colombia.
Así lo manifestó Santos al concluir el primer día de una gira por Washington, en donde -acompañado por la canciller Carolina Barco- explica y aclara todas las dudas referentes a esa ley, aprobada recientemente por el Congreso colombiano.

"Lo que queremos, como le hemos dicho a Colombia, es que le den una oportunidad a la ley de mostrar sus bondades, que no la desechen de una vez porque no les gustó o porque plantean cosas equivocadas sobre ésta o porque están librando una batalla política a nivel local, nacional o internacional", dijo Santos.

El Vicepresidente enfatizó que "la ley va a mostrar sus bondades una vez sea aplicada y creo que el compás de espera para ésta se ha ampliado y en ese sentido estamos contentos".

La jornada de este lunes en Washington incluyó una reunión con Santiago Cantón, presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA); el secretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Roger Noriega y con Nicholas Burns, subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, entre otros funcionarios con quienes hablaron "clara y francamente".

"Lo que quedamos fue en trabajar conjuntamente. Una vez se explica, una vez se muestra, una vez sienten inclusive el compromiso del Gobierno en aplicarlo bien y que existe justicia y que exista paz y que exista verdad y reparación y que la aplicación es lo importante, inmediatamente el convencimiento, con aquellos que quieren oír, porque el que no quiere oír eso si....", explicó Santos a los periodistas.

La agenda de este martes incluye reuniones con la subsecretaria de Justicia, Mary Lee Warren; el director Ejecutivo de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, los congresistas Dan Burton, Jim Kolbe y Russ Feingold, así como con el Equipo Editorial del diario The Washington Post.

Santos sostuvo que en las reuniones con las organizaciones no gubernamentales se explicará que la ley es "producto de un debate democrático que debe tener su escenario y su espacio para ser explicada".

"Para nosotros lo que es importante es poner la cara, contar los beneficios de la ley, mostrar la otra cara de la moneda porque desafortunadamente a veces esa otra cara de la moneda, o nunca la mayoría de las veces, estas organizaciones no muestran las bondades de la ley", expresó el Vicepresidente.

La ministra de Relaciones Exteriores manifestó que estas reuniones revisten importancia una vez aprobada la ley, y no en medio del debate legislativo en el que no se tenía certeza sobre los términos en que sería redactado el texto final.

"Nos parecía que si veníamos sin que la ley estuviera sancionada, lo que haríamos era seguir en los debates. Nos parecía mucho más importante venir ya con una ley aprobada, que el Presidente sancionará en los próximos días y sobre esa base, hablar sobre lo cierto", dijo Barco.

La funcionaria recordó el viaje que realizó la semana pasada el presidente Álvaro Uribe a Madrid y Londres, en donde el Jefe del Estado tuvo la oportunidad de explicar los alcances de la ley, eliminar prejuicios y aclarar malas interpretaciones de la legislación.

"Había la percepción que es una ley de impunidad cuando va a ser la primera ley de un proceso de paz que prevé que haya juicios y penas. Entonces las explicaciones que pudo dar el Presidente ayudaron a aclarar la ley, lo vimos con, por ejemplo, una persona tan reconocida, tan importante como fue Baltazar Garzón", señaló la Canciller.

¿CÓMO ES LA LEY?

El presidente Álvaro Uribe ha enfatizado que en la Ley de Justicia y Paz no hay impunidad, es una ley de paz que no es de sometimiento, es de justicia sin ser de sometimiento.

"En esa ley hay pena privativa de libertad para delitos atroces. Por supuesto, como es una ley de paz, hay reducción de sentencias.

En esa ley no hay amnistía ni indulto para delitos atroces.

En esa ley no se reforma la prohibición constitucional de que los responsables de los delitos diferentes a los políticos puedan ir al Congreso.

Esa ley, para reparar a las víctimas, obliga a que todos los beneficiarios de la ley entreguen totalmente la riqueza ilícita que debe ir a un fondo de reparación de víctimas.

Pero en Colombia, en materia de decomiso de riqueza ilícita no solamente está esta ley, los beneficiarios de esta ley tienen que someterse a otra: cuando en este Gobierno inició, se dictó una ley que simplifica y agiliza los procedimientos para extinción de dominio de riqueza ilícita, que va produciendo muy buenos resultados.

Me preguntaban, me decía un vocero de una Ong, que esta ley crea una prescripción para los paramilitares en cuanto a conductas que tipifican delitos de lesa humanidad. Eso no es así. Eso no es así.

Se lo explico: primero, recuerdo, no es para paramilitares exclusivamente. Es para todos los integrantes de estos grupos sean paramilitares o guerrilleros.

Cuando una persona se desmoviliza va a tener un plazo para rendir una declaración ante los fiscales y de acuerdo con esta ley debe haber unos tribunales -que elige de manera independiente la administración de justicia, en ello no interviene el Gobierno-. Los jueces y magistrados de esos tribunales serán seleccionados por la administración de justicia en concurso abierto y en base a méritos. Eso es bien importante.

La persona que se someta a la ley debe contar los delitos que ha cometido -en cualquier momento posterior, no está ese periodo de prescripción sobre el cual se ha desinformado, que no existe-. En cualquier momento posterior, puede aparecerle un delito que cometió en el pasado y sobre el cual no hizo confesión. ¿Qué ocurre?: si lo ocultó intencionalmente, pierde los beneficios. Si ayuda al esclarecimiento, si contribuye con la justicia, mantiene los beneficios pero se le puede agravar la pena en un 20 por ciento.

Dicen otros que esta ley no desmantela las organizaciones. Lo único que desmantela a las organizaciones criminales es el ejercicio permanente de autoridad.

La reproducción de organizaciones criminales no se evita simplemente por una ley, no se ha inventado en el mundo la ley que impida la reproducción de organizaciones criminales. Lo único es el ejercicio permanente de un concepto democrático, justo e imparcial de seguridad.

Sin embargo, esta ley obliga al desmantelamiento de las organizaciones que están bajo la dirección criminal de quienes se sometan a la ley.

Un señor que se somete a la ley, tiene que desmantelar la organización en la cual ha venido participando, la organización que ha venido dirigiendo. Si interfieren, los sometidos a esta ley, el transparente ejercicio de la democracia, pierden los beneficios. Es muy importante decir esto frente a guerrilla y paramilitares.