Colombia + 2 more

Colombia: iMMAP/DFS COVID-19: Análisis de la situación, junio - septiembre 2020

Format
Analysis
Source
Posted
Originally published

Attachments

1. Resumen ejecutivo / Principales hallazgos

  • Actualidad de la epidemia: El número total de casos de COVID-19 en Colombia sigue aumentando, aunque a una tasa menor que en julio. A día 1 de octubre, el número total de contagiados es de 835.339 y 26.196 defunciones. Se han realizado un total de 3.370.811 pruebas PCR y 378.445 pruebas de antígenos con unas tasas de positividad del 24,8% y del 21,6% respectivamente. La región Andina concentra la mayor parte de los casos y la mitad de las defunciones por COVID en el país; la mayor incidencia se encuentra en Amazonas, Bogotá, Barranquilla y Cartagena, mientras que Caribe y Pacífico tienen las tasas de letalidad y mortalidad mayores. Los principales focos se encuentran en hospitales, cuarteles y comisarías, empresas, centros de protección, cárceles y resguardos indígenas. El grupo etario más afectado por la mortalidad de la COVID-19 es el de mayores de 60, especialmente el grupo entre los 70 y los 79 años, con una especial incidencia en mayores indígenas. Los hombres, con un 64% de las defunciones, son el sexo con más mortalidad por COVID-19. El seguimiento del contagio se ve dificultado por limitaciones en el diagnóstico, lo que aumenta la incertidumbre respecto a la situación real y puede ocultar un posible agravamiento de una situación ya de por sí severa.
  • Medidas de contención contra la COVID-19: El 25 de agosto de 2020 el gobierno de Colombia ha promulgado un nuevo decreto que modera las medidas de contención. El aislamiento preventivo a nivel nacional dio paso a una estrategia de aislamiento selectivo y focalizado para los casos positivos y su cerco epidemiológico. La progresiva reapertura de los servicios viene acompañada de la adaptación de las costumbres de la población a las medidas de distanciamiento social. Las restricciones a la movilidad dentro del país por parte del Estado se han reducido considerablemente. Sin embargo queda a disposición de las entidades departamentales y municipales una eventual vuelta a las restricciones en caso de agravamiento de la situación.
  • Impacto económico de la COVID-19: El PIB de Colombia se redujo un 15,7% en el segundo trimestre de 2020 respecto a 2019, principalmente debido a las medidas de aislamiento preventivo tomadas para hacer frente a la COVID-19, y se espera una recesión de entre el 5% y el 8% para finales de año, que incrementará los niveles de pobreza multidimensional y la desigualdad. El desempleo alcanzó el 21% en mayo frente al 10% del año anterior, aunque con la reapertura de algunos sectores clave y el fin del aislamiento obligatorio se espera una cierta recuperación, especialmente en los sectores informales que emplean aproximadamente a la mitad de la población del país y hasta a un 70% de los migrantes.
  • Información y comunicación: A nivel nacional se cuenta con redes de comunicación que permiten a la población acceder a la información que requieren y/o necesitan, así como establecer contacto y comunicación tanto con sus pares como con organizaciones que les brindan asistencia. Sin embargo, en zonas más remotas y ciudades más pequeñas este acceso se ve reducido debido a una infraestructura precaria, una escasa oferta o casi nula e incluso por la falta de medios de vida para poder pagar estos servicios, lo que genera necesidades adicionales en educación, salud o protección, y a su vez dificulta el trabajo que las organizaciones realizan con la población.
  • Resumen del impacto y necesidades humanitarias: La pandemia por COVID-19 tiene un especial y grave impacto en el sector salud debido a la crítica saturación del sistema hospitalario en algunos Departamentos del país, a la desatención de enfermedades no relacionadas con el virus y la disminución de los servicios esenciales. La población, ante las barreras al acceso a los servicios sanitarios, recurre a mecanismos de afrontamiento que impactan negativamente en su salud mientras se adapta progresivamente al cumplimiento de medidas higiénicas para prevenir el contagio del virus. Las medidas de aislamiento preventivo impuestas por el Gobierno han afectado gravemente a la capacidad de la población colombiana y migrante para generar ingresos, especialmente para la población empleada informalmente que representa en torno al 50% de la población ocupada. Con un mercado laboral que no está preparado para el teletrabajo y con un gran peso del empleo callejero, la población más vulnerable se ha visto forzada a quedarse aislada sin ingresos ni posibilidad de hacer frente a sus gastos o a incumplir las medidas de aislamiento en busca de una fuente de empleo. Entre los mecanismos de afrontamiento relacionados con los medios de vida se encuentran el trabajo sexual, la delincuencia común o la vuelta a los cultivos ilícitos. La VBG y la violencia sexual han incrementado notablemente durante el periodo de cuarentena, afectando especialmente a mujeres y menores, que además han visto el acceso a los servicios de protección fuertemente limitado. La suspensión de los servicios institucionales y de protección ha tenido un impacto especialmente grave en los procesos de regularización migratoria de la población venezolana en el país, cuya situación irregular impide el acceso a servicios públicos y al mercado formal de trabajo. La poca presencia del Estado en las zonas históricamente asociadas al conflicto supone un riesgo de control territorial por parte de los grupos armados, que en algunas zonas rurales ejercen un poder paraestatal. De manera transversal a los tres sectores analizados y al resto de sectores que quedan fuera de este análisis, los grupos más afectados son aquellos que parten de unas condiciones de mayor vulnerabilidad. Entre ellos se encuentran los migrantes y refugiados, los desplazados internos, las comunidades étnicas y las mujeres y niñas.
  • Principales vacíos de información: el impacto de la COVID-19 tiene como una de las principales consecuencias en la recogida de datos la desatención de realidades o sectores no relacionados directamente con el virus. El carácter urgente y el impacto para todo el conjunto del país favorece e incluso justifica la recopilación de datos más generales y a nivel nacional que han contribuido a un muy bajo nivel de desagregación de la información durante el periodo de análisis, tanto en el enfoque geográfico como demográfico. Se precisa más detalle sobre sectores como Educación o Nutrición y evaluaciones de necesidades que profundicen más en los fenómenos de estudio, hasta ahora en su mayoría poco más que descriptivos.
  • Retos de los actores humanitarios en la recolección de datos primarios: Las organizaciones humanitarias en Colombia, que habitualmente realizaban evaluaciones de necesidades, monitoreo de proyectos y programas de manera presencial, cambiaron y adaptaron sus modalidades de recolección de datos, actualmente lo realizan virtual o telefónicamente. Quienes continuaron con actividades presenciales tuvieron que adaptar las medidas de bioseguridad así como el seguimiento de protocolos establecidos por el gobierno nacional.