MENSAJES CLAVES
- Se estima que más de 37.000 personas (+12.000 familias) de comunidades rurales y urbanas han resultado afectadas en al menos 17 de los 30 municipios del departamento, emitiéndose una declaratoria de calamidad pública departamental por la magnitud de las afectaciones.
- Se reportan grandes afectaciones relacionadas a la pérdida de vidas humanas, daños en viviendas, infraestructura esencial, medios de vida incluyendo animales de cría y ganado y hectáreas inundadas.
- Se requiere una respuesta humanitaria inmediata y coordinada entre el nivel local y nacional, priorizando alojamiento, seguridad alimentaria, agua, saneamiento e higiene (WASH) con acciones de prevención en salud, educación en emergencias, considerando enfoques diferenciales y de protección.
SITUACIÓN GENERAL
Entre el 01 y 05 de febrero de 2026, se registraron lluvias intensas y persistentes (períodos de 24 y 72 horas) en amplias zonas del país, con mayor incidencia en la región Caribe y asociado a la interacción de varios factores atmosféricos, entre ellos el paso de un frente frío proveniente del norte del continente, fenómeno inusual para esta época del año1. En el departamento de Córdoba, entre el 01 y el 03 de febrero se desencadenaron inundaciones, crecientes súbitas y deslizamientos, pese a tratarse de un periodo históricamente seco, lo que también provocó el rebose del embalse de Urrá y el aumento súbito de los niveles de los ríos Sinú y San Jorge. Ante el aumento del nivel de los ríos se realizaron evacuaciones forzadas y afectaciones en 17 de los 30 municipios, lo que obligó la emisión de una declaratoria de calamidad pública departamental por el impacto humanitario multisectorial.
De acuerdo con la UNGRD, se estima que más de +37.000 personas (+12.000 familias) que habitan zonas rurales y urbanas el 17 de 30 municipios (56%), incluyendo comunidades indígenas, han resultado damnificadas y/o afectadas con reportes del fallecimiento de cuatro personas adultas y la desaparición de un menor de edad, lo que da cuenta de la gravedad de la emergencia a nivel departamental. No obstante, esta cifra puede aumentar cuando se tenga información actualizadas sobre censos y evaluaciones de daños y necesidades (EDAN) en curso y según reportes de otras fuentes2. Adicionalmente, las afectaciones generadas por esta emergencia se concentran de manera desproporcionada en territorios históricamente impactados por el conflicto armado, configurando un escenario de doble afectación
Entre las zonas más afectadas incluyen la ciudad de Montería, donde se estima la afectación de más de 36.000 personas, principalmente en áreas rurales con alta concentración de víctimas del conflicto, incluyendo comunidades en retorno como Cedro Cocido; municipios de la zona costanera, con tres de los cuatro fallecimientos y graves daños a la infraestructura vial; y municipios del sur del departamento como Tierralta, Puerto Libertador y Montelíbano, donde se han registrado evacuaciones masivas de población ribereña y la adecuación de albergues temporales. Esta emergencia climática exacerba riesgos de nuevos desplazamientos forzados, ruptura del tejido social y debilitamiento de mecanismos comunitarios de protección. Debido a nuevas advertencias por autoridades climáticas sobre aumento generalizado de lluvias entre el 6 y 9 de febrero en las regiones caribe (también aumento de, vientos y oleajes), pacífico y andina asociada a un nuevo frente frio, se prevé aumento de afectación por nuevas emergencias. En Montería (capital de Córdoba), se inició la evacuación de personas que habitan en cerca de cuatro barrios (sin determinar el número), dada una alerta sobre el aumento del caudal del río entre unos 3 a 4 metros para este fin de semana.
Como parte de las principales afectaciones se identifican, pérdida total o parcial de viviendas, muchas de ellas pertenecientes a hogares víctimas del conflicto, lo que incrementa el riesgo de nuevos desplazamientos por la variabilidad climática. Grandes hectáreas evidencian daños severos en cultivos para comercialización y autoconsumo (pancoger), afectando directamente la seguridad alimentaria y nutricional y la autonomía económica de familias que ya presentan altos niveles de vulnerabilidad, afectación crítica de vías y puentes, daños a infraestructura social y comunitaria (instituciones educativas, centros de salud, escenarios deportivos), además de la pérdida de animales domésticos y de crianza, principal activo productivo de muchas familias rurales víctimas, profundizando la barrera en el acceso a medios de vida.
Disclaimer
- UN Office for the Coordination of Humanitarian Affairs
- To learn more about OCHA's activities, please visit https://www.unocha.org/.