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Colombia: Circular del Gobierno continúa levantando ampollas: "Pusieron en riesgo proyectos sociales"

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El lineamiento que el Gobierno Nacional les impuso a las delegaciones diplomáticas y a las agencias de cooperación, está poniendo en riesgo los proyectos sociales encaminados a mitigar los efectos de la guerra y creó una tensa situación con la comunidad internacional.

Así reaccionaron las organizaciones sociales, las ONG y analistas cercanos a las agencias de cooperación internacional que laboran en el país, frente a la circular de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, "Lineamientos para el enfoque de los proyectos de cooperación internacional".

Las cosas llegaron al punto de que el delegado para asuntos humanitarios de la ONU, Jan Egeland, acudirá el próximo martes ante el organismo multilateral para reiterar que en Colombia sí hay conflicto armado y que existe una grave crisis humanitaria como consecuencia de éste. "El diplomático presentará un informe sobre la crisis humanitaria en Colombia y dirá que la situación del país es bastante grave", dijeron fuentes cercanas a la ONU.

Pero las cosas fueron mucho más allá. El Consenso de la Sociedad Civil, integrado por la Iglesia Católica, los gremios económicos, sindicatos, organizaciones sociales y ONG, se reunió de urgencia esta semana ya que, seg=FAn voceros de este foro, "con la circular y posterior declaración del Alto Comisionado, se empezaron a desbaratar los procesos de cooperación internacional". Igual hará la Red de Proyectos de Paz, que se reunirá en los próximos días para analizar lo que ellos llaman una grave crisis en las relaciones internacionales del país.

En el texto que el Gobierno envió recientemente al cuerpo diplomático a través del consejero presidencial para la Acción Social, Luis Alfonso Hoyos, se pidió no incluir en los documentos de cooperación la expresión conflicto armado o actores del conflicto.

Para el Gobierno, esto es inaceptable, dado que con estas expresiones se pretende que los ciudadanos se declaren neutrales frente a las Fuerzas Militares y de Policía. De acuerdo con la circular, el hecho de que se incorporen conceptos como comunidades de paz y observatorio de situación humanitaria, lleva a confusiones como las generadas con la Comunidad de Paz de San José de Apartadó (Antioquia).

Pero lo que no midió el Gobierno fue el alcance que tuvo la circular en la que se reitera que en Colombia no hay conflicto armado sino una amenaza terrorista. Acnur, la agencia de la ONU para los refugiados, dijo que si la solicitud le llega de la Cancillería, consideraba su retiro del país. Este hecho pondría en riesgo la subsistencia de más de dos millones de personas desarraigadas.

Jorge Rojas, de la Consultoría para los Derechos Humanos (Codhes), dijo que la circular del Alto Comisionado para la Paz es "irresponsable", porque arriesga toda la cooperación internacional para Colombia. "Eso hizo que la ONU recibiera la circular como una bomba y se creara una tensa situación. A raíz de ello fue que se reunieron en Ginebra (Suiza) el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y Acnur", explicó Jorge Rojas.

Los proyectos

No sólo los apoyos de la ONU estarían en riesgo. Por el lado de la Comunidad Económica Europea, las consecuencias son similares, ya que estos países aportan, por intermedio de las agencias de cooperación, más de 422 millones de euros anuales (cerca de $$1,2 billones) a proyectos productivos, de derechos humanos y de paz. (Ver gráfico, mapa y recuadro).

En el país, la Comisión Europea patrocina 19 proyectos en casi todas las regiones. Sólo en el caso del Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio, se aportan 42,2 millones de euros, que benefician a 27 municipios de Antioquia, Santander, Bolívar y Cesar. Estos programas, que se reprodujeron en otras regiones, también tiene beneficiarios en 23 municipios del oriente antioqueño, 15 de Norte de Santander y 24 del Macizo Colombiano.

Todo lo anterior llevó a que, en un documento p=FAblico, la Comunidad de Paz de San José de Apartadó afirmara que esta es una nueva agresión por parte del Gobierno. "ésta se suma a las diversas agresiones a las que hemos sido sometidos en estos ocho años y que confirman su b=FAsqueda por destruir nuestro proceso", afirmó. A esta =FAltima reacción se sumaron otras organizaciones que directa e indirectamente están trabajando en proyectos sociales con agencias de cooperación internacional.

Ana Teresa Bernal, de la Red de Iniciativas por la Paz, sostuvo que el documento del Comisionado es infortunado, porque es una intromisión en las decisiones de la comunidad internacional. "Con esto se busca quitarles el oxígeno a las comunidades y territorios de paz, y se pueden terminar los apoyos", dijo. En este mismo sentido se expresó Arquímedes Vitonás, alcalde de la Comunidad de Paz de Toribío (Cauca), donde están pendientes apoyos del G-24, en materia de salud y educación. Seg=FAn él, todo esto quedará a la expectativa con el desconocimiento del conflicto armado.

De la misma forma se manifestaron otras fuentes cercanas a los proyectos de cooperación, quienes dijeron que el desconocer el conflicto armado expone ayudas de carácter humanitario y de construcción de comunidades democráticas, porque lo =FAnico que motiva la colaboración europea es la existencia de un conflicto armado. "Pero si éste se desconoce, la ayuda se canaliza a países pobres de América Latina o África".

Para Rodrigo Villalba, del Colectivo de Abogados, "el Gobierno tendrá que recular en la circular si quiere que la comunidad internacional lo contin=FAe apoyando en proyectos". En opinión de Yolanda Becerra, de la Organización Femenina Popular de Barrancabermeja, con esta circular se niega cualquier posibilidad de una salida al conflicto armado colombiano.

Pero mientras las reacciones siguen en tono desconcertante, el Gobierno Nacional tendrá que decidir si hace oficial o no el documento que lo tiene contra la pared ante el cuerpo diplomático.

Embajadores se reunirán con Barco

El alto consejero presidencial para la Acción Social y jefe de la Agencia Colombiana de Cooperación Internacional (ACCI), Luis Alfonso Hoyos, dijo que el Gobierno aclaró que la controvertida circular, elaborada por el Alto Comisionado para la Paz, era un documento sólo para empleados del Gobierno.

"La circular la redactó Luis Carlos Restrepo por solicitud de la ACCI. Desde la oficina de la Agencia de Cooperación se les envió a las embajadas y a las agencias de cooperación para compartirla con ellos, pero iba junto a una nota remisoria explicando que era un documento para funcionarios del Gobierno", dijo Hoyos, quien reveló que la próxima semana habrá una reunión en la Cancillería con todos los embajadores acreditados en el país, con presencia del Alto Comisionado para la Paz.

Por su parte, la ministra de Relaciones Exteriores, Carolina Barco, aseguró que no conocía la circular y que la manera más efectiva para compartir las directrices que se daban allí, era a través del diálogo y de reuniones. "Hay que recordar que ning=FAn grupo de cooperación o gobiernos extranjeros deben establecer contacto con los grupos ilegales sin hablar con el Gobierno, que es el que establece los contactos", dijo la diplomática.

Para la Canciller, todo esto hace parte de procederes que se vienen conversando con los gobiernos y ellos "comparten". Aclaró que el malestar pudo estar en la forma como se hizo el decálogo y de la manera tan escueta como se planteó. "Si en una reunión se explica y se dice que aquí estamos reconociendo las inquietudes que plantean, hubiera sido distinto. Ahora lo que la Cancillería hará será reuniones para aclarar la situación y tener el espacio de diálogo que se necesita para discutir el tema. Hay que suavizar la forma, porque ahí está el malestar", dijo.