Colombia

Colombia: Alternativas de etnodesarrollo y paz - Comunidades del Bajo Atrato

En el Bajo Atrato campesinas y campesinos negros y mestizos tratan de vivir su opción de resistencia civil no violenta y no se resignan al desarraigo y la exclusión.

Una de las perspectivas del trabajo del CINEP en la búsqueda y construcción de alternativas de paz y desarrollo en diferentes regiones del país se focaliza en la región noroccidental del país, y más específicamente en el Bajo Atrato.

Allí las comunidades, en medio de los conflictos social y armado, tratan de vivir en su opción de resistencia civil no violenta. Miles de campesinos y campesinas, de las etnias negra y mestiza, no se resignan al desarraigo y la exclusión. Quieren construir en sus territorios su proyecto de vida en condiciones dignas. Los núcleos de interés y reflexión de las comunidades son: la defensa de la vida y del territorio ancestral; el ejercicio de la autonomía; la recuperación y defensa de su identidad y la cultura, y la superación del bloqueo económico y el reestablecimiento de los circuitos económicos y de comercialización en la zona. Estos son los lineamientos de un desarrollo propio y sostenible desde su cosmovisión y valores.

En medio de uno de los desplazamientos masivos más grandes en la historia reciente del país, producto del conflicto armado en la zona con la Operación Génesis a comienzos de 1997, y como alternativa para retornar a sus territorios, las comunidades en situación de desplazamiento se declaran Comunidades de Paz.

"Nosotros los desplazados de las Comunidades de Riosucio, Chocó, hoy 19 de Octubre de 1997, aquí en Pavarandó, Municipio de Mutatá, Urabá antioqueño, luego de una reflexión comunitaria y de una consulta interna y acogiendo la voluntad mayoritaria de todos los habitantes hemos decidido declararnos como una Comunidad de Paz, la cual se denomina San Francisco de Asís y por lo cual nos comprometemos a:

1. Trabajar por la búsqueda de una salida pacífica, política y negociada al conflicto armado que vive la región del Urabá chocoano.

2. No brindar ayuda táctica, ni estratégica para ninguna de las partes en conflicto, por lo tanto: No portaremos armas, no brindaremos ni manipularemos, ni produciremos información para las partes en conflicto, no contribuiremos logísticamente, ni con alimentos, ni con municiones, etc.

3. La Comunidad de Paz buscará por todos los medios contribuir al proceso de autonomía frente a las partes en conflicto y se dará su propio reglamento e instancias para el control de los miembros de la Comunidad de Paz San Francisco de Asís."

(Apartes del texto de la Declaratoria)

En el V Aniversario de las Comunidades de Paz, el 19 de Octubre de 2002, la Asamblea de Consejos Comunitarios decide autónomamente retomar el proceso organizativo Etnico-Territorial, dictaminado por la Ley 70 de 1993, y en la Asamblea de Consejos Comunitarios del año siguiente nace ASCOBA -Asociación de Consejos Comunitarios y Organizaciones del Bajo Atrato-.

Paralelamente, las Organizaciones Etnico-Territoriales de la región crean un espacio autónomo de análisis y reflexión para hacer frente a los conflictos social y armado, el Foro Interétnico de Solidaridad Chocó.

Para responder a esta dinámica organizativa de las comunidades negras y mestizas del Bajo Atrato, con la Pastoral Social de Apartadó y las dos Parroquias de la zona hemos hecho cuatro opciones en nuestro trabajo con las comunidades:

1. Defensa de la vida.

2. Apoyo a las comunidades en la defensa de su territorio, amenazado por el conflicto armado y los intereses del gran capital, nacional e internacional, a través de grandes proyectos agro-industriales (ganadería extensiva, palma aceitera, elaboración de pulpa de papel).

3. Apoyo a las comunidades en la recuperación de su identidad cultural, duramente golpeada por el etnocentrismo, la discriminación y la exclusión.

4. Apoyo a las comunidades en el ejercicio de su autonomía, especialmente frente a las arremetidas del gran capital y a los deseos de control territorial y social por parte de los grupos armados.