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Colombia: Acciones colectivas por la paz en Colombia: enero-marzo de 2005

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Fernando Sarmiento Santander Cinep

1. Presentación

A lo largo de los 27 años de información con que contamos en DATAPAZ, se puede constatar, de manera general, que la movilización social por la paz en nuestro país refleja dos lógicas de respuesta frente a las coyunturas de la paz y la guerra. Por una parte, una lógica propositiva al promover una cultura de la paz y brindar respaldo a procesos de negociación; y por otra, una lógica reactiva frente a las distintas situaciones de violencia.

Esta característica se refleja en que los tipos de acción con mayores porcentajes corresponden respectivamente a "Encuentros, foros o seminarios" (39%) y "Movilizaciones o concentraciones" (35%). Por su parte, los espacios de debate, intercambio de propuestas o de difusión de la cultura de la paz se asocian a la lógica propositiva; entre tanto las marchas y los actos públicos van mayoritariamente ligados a las situaciones de violencia. Ello deja entrever que el carácter de la dinámica social en el país en torno al tema de la paz es configurado por procesos que apuntan en direcciones diversas, reflejo de los múltiples y disímiles actores que en ellos participan y los contextos tan diferenciados en los que tales dinámicas se presentan, aunque el común denominador sea el de la guerra. Son visiones prospectivas y de largo plazo pero a su vez reacciones inmediatas y coyunturales, son concepciones de la paz que van desde la moral individual hasta posiciones éticas colectivas y estructurales, son posiciones claramente pacifistas hasta situaciones que incluso han desencadenado en actos de violencia.

Una aparente desconfiguración, desarticulación y falta de principios y metas comunes y claras son los adjetivos que regularmente acompañan las afirmaciones respecto a la movilización por la paz en Colombia. Ante ello urge la pregunta sobre el modo de comprender tal dinámica a pesar de "sus peros"; el reto se establece, a partir de los visto en la información compilada, en comprender globalmente la particularidad de esta dinámica y leer con atención sobre los aprendizajes del sinfín de experiencias de orden local y regional que en el fondo la sustenta.

=BFCuál ha sido el comportamiento de la movilización social por la paz en nuestro país durante el primer trimestre de 2005 respecto al contexto de guerra y violencia? =BFCuáles son los aspectos propositivos de la movilización que se pueden entrever en este mismo período del año?

Esta pregunta guía el reporte trimestral que se presenta a continuación. Los datos y las conclusiones son apenas una aproximación a la interpretación y comprensión de lo complejo de esta importante dinámica social en nuestro país.

2. Dinámica de la movilización social por la paz - primer trimestre de 2005

Al comparar el primer trimestre del año inmediatamente anterior con el presente trimestre, se ve que el número de acciones más o menos se mantiene: durante los meses de enero, febrero y marzo de 2004 se registraron 32 y en el mismo período de 2005, un total de 30. Es normal que los primeros meses del año presente una baja actividad de los sectores sociales, a menos que la coyuntura motive a lo contrario. Así, los primeros tres meses del 2005 muestran una dinámica en incremento a medida que va entrando el año: en enero 4 acciones, en febrero 12 y en marzo 14. Es una dinámica especialmente dolorosa y en algunos otros casos celebrativa, al juzgar por las circunstancias que rodean las acciones en este período.

El mes de enero está marcado por dos marchas y una concentración de rechazo a la violencia y la liberación de secuestrados. Lamentablemente el año recibió a los habitantes de Aguazul, Casanare, con la trágica noticia de la masacre de un total de 20 personas el 31 de diciembre del año que terminaba; tal hecho fue rechazado por las autoridades locales y la comunidad con una marcha de pañuelos blancos el 4 de enero en la que participaron alrededor de dos mil personas. La segunda marcha se registró el 21 de enero en Santa Marta por parte de tenderos locales que salieron a la calle para rechazar el asesinato de uno de sus colegas y pidieron, también con pañuelos blancos, por su seguridad y el respeto a la vida. En la Plaza de Bolívar de Bogotá se dio el 16 de enero la concentración de los martes que regularmente realizan los familiares de los oficiales y suboficiales retenidos por las Farc; su objetivo fue hacer un llamado a la solidaridad y buscar una salida no violenta que permita la liberación de sus seres queridos. También contra el secuestro se pronunciaron los familiares de los exdiputados del Valle del Cauca en una eucaristía que tuvo lugar el 11 de enero en Cali.

Estos cuatro eventos del mes se centran en situaciones de violencia; dos de ellos contra masacres y asesinatos y los otros dos contra el secuestro; los dos primeros por hechos de los últimos días y los otros dos por la persistencia de familiares y amigos con la esperanza de la liberación de secuestrados o retenidos años atrás. De este modo enero es un mes en lógica de reacción frente a la violencia; los hechos de muerte crean dudas entre los pobladores frente a la seguridad y la garantía de la vida y las voces insistentes llaman a la solidaridad de la población y a la creación de condiciones reales y concretas por parte del Gobierno para la liberación de secuestrados y retenidos.

En febrero se amplía el repertorio de las acciones dando paso a una lógica más propositiva, a pesar de que dos hechos de violencia suscitaron la reacción de los sectores sociales a favor del respeto a la vida. De este modo, dentro de los "Encuentros, foros o seminarios", se destacan tres eventos de nivel internacional en los que se trataron diversos temas: el 9 de febrero en Cali se trabajó sobre la justicia restaurativa; el 23 de febrero sobre las políticas de seguridad y paz para la atención de víctimas del terrorismo en Bogotá; finalmente en Medellín, el 15 de febrero, sobre la pedagogía para la construcción de nuevas prácticas de paz. Estos eventos muestran, además, la diversidad de enfoques en el tema de la paz; desde los más oficialistas, aun en el discurso, como el "II Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo", hasta aquellos de carácter cultural y de trabajo desde la base, como lo que se buscó con el "Encuentro Eurosuramericano de maestros: desaprendiendo las violencias para construir nuevas prácticas de paz", pasando por aquellas intermedias en las que aunque se hacen críticas, se salva la institucionalidad para el beneficio de la población civil; como fue lo que se dio con el "Simposio Internacional Justicia Restaurativa y Paz en Colombia". Esta dinámica va siguiendo en paralelo el proceso de negociación con los paramilitares y las discusiones en torno al proyecto de ley de Verdad, Justicia y Reparación que se tramita en el Congreso.

Vale la pena destacar durante este mes las acciones de carácter propositivo que se dieron en el ámbito local: entre ellas la creación de la Asamblea Constituyente de Urrao, Antioquia, el 19 de febrero, cuyo propósito es afianzar la paz y la convivencia en la región; el pacto de paz entre pandillas de Engativá, que logró concretarse el 27 de febrero gracias a la voluntad de los jóvenes y el respaldo de la Policía Metropolitana y la Defensoría del Pueblo; y el Programa de Conciliación Escolar que promueve la Cámara de Comercio y que en Buga formó a más de 50 niños como gestores de paz.

En este mismo mes se presentaron tres acciones de rechazo a la violencia; dos marchas en Medellín, una el 25 de febrero conmemorando los siete años del asesinato del defensor de los DDHH, Jesús María Valle, y otra el 18 de febrero en la Universidad de Antioquia, en rechazo a los hechos de violencia a raíz de la muerte de dos estudiantes que manipulaban objetos explosivos durante una manifestando contra el TLC. La tercera acción fue el "Viacrucis por la Libertad de los secuestrados" que realizaron el 9 de febrero en Cali los familiares y amigos de los exdiputados del Valle que se encuentran en manos de la guerrilla.

Durante el mes de marzo la lógica dominante fueron las reacciones de los sectores sociales a los asesinatos selectivos, las masacres y a la violencia directa contra los menores de edad. No obstante, la promoción de la paz trata de balancear el carácter de las acciones, especialmente en el nivel municipal. De los catorce registros de este mes, ocho se refieren a situaciones de violencia y cinco a aspectos propositivos.

El 7 de marzo en Apartadó, "Marcha por la paz: contra la violencia, por el respeto a la vida y el derecho a la justicia", repudiando la masacre del 21 de febrero de miembros de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó. Este hecho enlutó la celebración del octavo aniversario de esta comunidad que se realizó el 22 de marzo con la compañía de algunas ONG nacionales y la ausencia de las internacionales, que por cuestiones políticas se abstuvieron de participar.

El 8 de marzo, marcha en Buga con pañuelos y banderas blancas para rechazar el asesinato del Concejal Marco Alexander Trejos, acaecido el sábado 5 del mismo mes.

El 10 de marzo, "Jornada por la vida y la defensa de los DDHH" en San Miguel, Putumayo, para llamar la atención sobre la situación que se viven en el departamento, particularmente frente al hecho del asesinato de un líder cívico local, llevado a cabo en días anteriores.

El 12 de marzo las iglesias de Cúcuta convocan a la "Marcha por el perdón", como reacción a los constantes asesinatos selectivos que se han venido presentando en el sector de Juan Atalaya.

El 15 de marzo la Red de Jóvenes Constituyentes salen a marchar en Tarso, Antioquia, para pedir por la liberación de la menor Luz Adriana Isaza Chica, quien desapareció el 5 de febrero en el municipio.

El 17 de marzo la comunidad de Santa Fe de Antioquia marcha en repudio por la violación, tortura y asesinato de una niña de 3 años; estos hechos de violencia contra menores de edad, en particular violaciones y maltratos graves, se han venido repitiendo en la localidad. La comunidad espera que con esta marcha se rompa el temor a la denuncia y se active la acción efectiva por parte de las autoridades civiles y de policía.

Estos son algunos hechos destacables de reacción contra la violencia estructural que se vive en el país y contra aquella violencia que afecta en lo cotidiano la esfera privada de las familias. Es casi un diario de marzo que escriben las comunidades anhelando la paz.

Al otro lado de la balanza, acciones entre actos culturales de poesía y música para promover la paz, campañas educativas, celebraciones religiosas de reconciliación. Fueron acciones de orden local, entre las que se podrían destacar: "Toma poética de Sevilla para desarmar los corazones" el 10 de marzo, en donde artistas vallunos, colombianos e invitados internacionales se hicieron presentes; el "Concierto por la dignidad y el respeto a la vida" del 4 de marzo en Medellín; y la fundición de armas que el 22 de marzo se realizó en Bogotá para con ellas elaborar un monumento a la paz, armas que fueron entregadas por los pobladores en varias campañas de desarme que se realizaron en la ciudad.

Hasta aquí esta relación mes a mes de las acciones, con lo que se puede entrever el énfasis de las movilizaciones durante este primer trimestre del año en el marco de la lógica inicialmente expuesta. A continuación una mirada estadística y de conjunto del repertorio de este período a fin de avanzar en la comprensión de cómo se dio la movilización por la paz en estos primeros meses del año.

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