Colombia: ¿Volver a las Convivir?

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from El Espectador
Published on 07 Mar 2005
El pasado 26 de febrero, durante un consejo de seguridad en la Escuela Nacional de Carabineros en Facatativá, el presidente Álvaro Uribe Vélez propuso una alianza operativa entre el sector privado y la fuerza p=FAblica para evitar que la guerrilla cope espacios que han sido dejados por los paramilitares, a raíz de su proceso de desmovilización parcial. Varios empresarios consideraron importante la propuesta y, particularmente, el gremio ganadero la calificó como una salida lógica al problema a través de redes de informantes. Sin embargo, quedó rondando en el ambiente un interrogante: =BFpodrían volver a tomar forma las desaparecidas Cooperativas de Seguridad denominadas Convivir?

La propuesta de una alianza operativa entre el sector privado y la fuerza p=FAblica tomó fuerza a raíz de varias incursiones de la guerrilla en el Cañón de la Llorona o el Catatumbo, donde se presentaron desmovilizaciones de bloques del paramilitarismo. Además, en la compleja zona de los Montes de María, en Sucre, las Farc también la emprendieron contra los ganaderos de la región. No obstante, antes de que la fórmula gubernamental cobrara forma, uno de los miembros del Estado Mayor Negociador de las autodefensas, Jorge 40, salió al paso con una propuesta a=FAn más controvertida: un "empalme" entre los comandantes de las autodefensas y los oficiales del Ejército Nacional.

Con el objetivo de "evitar baches que posibiliten el regreso de las guerrillas a las poblaciones y áreas que han vivido los =FAltimos años libres de su presencia", Jorge 40 expuso su tesis del empalme para la entrega militar de corredores estratégicos y, de paso, propuso la creación de una "Guardia Nacional de protección a la infraestructura productiva", dependiente del Ministerio del Interior e integrada por pie de fuerza de las autodefensas y ex guerrilleros que se vayan desmovilizando. La fórmula volvió a recordar las mencionadas Convivir e, incluso, hizo evocar la polémica norma que entre 1964 y 1989 les permitió a las autodefensas darle soporte legal a sus acciones (ver recuadros).

Sin que legalmente se esté pensando en reconstituir las Cooperativas de Seguridad Rural, cuando el presidente Uribe afirma que "tenemos que ver cómo vamos a hacer para que los espacios que deje el paramilitarismo no los cope la guerrilla", =BFpodría abrirse paso un nuevo esquema de seguridad parecido a las Convivir? El debate está abierto y las posiciones comienzan a alinderarse. Por ejemplo, la Federación de Ganaderos de Sucre, que aglutina a unos 300 afiliados, ya planteó que los paramilitares reinsertados hagan parte de las redes de informantes, y que así se les permita a las Fuerzas Armadas conocer los movimientos de la insurgencia en algunas zonas vulnerables.

Los ganaderos de Sucre, que en las =FAltimas dos semanas han visto cómo las Farc han incendiado 5 fincas y sacrificado al menos 50 cabezas de ganado, a través de uno de sus directivos que pidió reserva para su nombre, observaron: "La idea es que cada finca acoja a uno o varios miembros desmovilizados de las autodefensas para conformar una red de comunicaciones y de cooperantes y así ayuden a las Fuerzas Militares en su lucha contra subversión". El vocero del gremio recordó que en las sabanas de Sucre hay ganaderos que llevan hasta 10 años sin poder visitar sus fincas. "Todo lo hacen a punta de videos o tienen que disfrazarse de campesinos para visitar clandestinamente sus propiedades", aseguró.

Pero no sólo los ganaderos de Sucre apoyan este tipo de iniciativas. Algunos de sus colegas del Cesar, también reservados en sus identidades, creen incluso que los desmovilizados de las autodefensas pueden capacitarse e integrar proyectos productivos impulsados por el Gobierno. Algunos ganaderos del Valle propusieron entregar a los desmovilizados tierras en comodato, alrededor de sus predios, para que colaboren en la vigilancia, sin portar armas. El director ejecutivo del Consejo Colombiano de Seguridad, Renán Alfonso Rojas, observó que cualquiera sea la propuesta, es necesario que todos los colombianos entren a colaborar con las fuerzas de seguridad del Estado para frenar la violencia.

El senador Álvaro Ara=FAjo Castro, quien desde hace varios meses ha venido proponiendo un debate abierto sobre el tema, manifestó que la esencia del problema es que el Estado tiene que insistir en la seguridad sin salirse del marco legal. Ara=FAjo recordó que en varios escenarios ya ha propuesto la creación de una "Guardia Nacional" con los paramilitares desmovilizados que no tengan sindicaciones de delitos graves. El congresista no descartó que se pueda volver a apelar a las Cooperativas de Seguridad para resolver el problema de aquellas regiones que, ante la desmovilización paramilitar, están siendo amenazadas por grupos armados ilegales.

El debate crece

Como era de esperarse, las Organizaciones No Gubernamentales y algunos sectores de oposición ya comenzaron a cuestionar cualquier fórmula que resulte parecida a las Convivir. Por ejemplo, el abogado Alirio Uribe, de la Corporación Colectivo de Abogados "José Alvear Restrepo", señaló que le preocupa que se termine en una "reingeniería del paramilitarismo", y agregó que la seguridad de los colombianos debe estar exclusivamente en manos del Estado, porque con las propuestas que se están formulando para las regiones donde aparentemente está regresando la guerrilla, se podría terminar en una política de "sálvese quien pueda".

A su vez, la defensora de derechos humanos Yenli Méndez, del colectivo Humanidad Vigente, comentó que la propuesta presidencial es, ni más ni menos, volver a las cuestionadas Convivir. Y agregó que es una fórmula obvia porque hace parte de la política de Seguridad Democrática del presidente Uribe, quien "está involucrando cada vez más a la población civil en este conflicto". Además, insistió Méndez, "involucra también a los gremios en la financiación de grupos ilegales, refuerza la cultura del paramilitarismo y viola compromisos internacionales del Estado colombiano en la defensa de los derechos fundamentales".

La congresista Rocío Arias, una de las principales promotoras del proceso de paz entre el Gobierno y las autodefensas, consideró que hay que mirar, entre los desmovilizados, quiénes tienen vocación militar para que presten seguridad en zonas vulnerables a los grupos armados ilegales. La representante por Antioquia propuso que los reinsertados de las autodefensas cuiden los oleoductos, las torres de energía y las grandes infraestructuras del Estado. "Estas personas serían seleccionadas por una oficina del Ministerio del Interior para que, en conjunto con las alcaldías y acatando el Estado Social de Derecho, presten seguridad en aquellas zonas donde están dejando de operar las autodefensas".

Como en su momento lo fueron las Convivir, el tema es candente, pero sectores empresariales, especialmente vinculados al desarrollo rural, advierten que es un debate inaplazable. Los grupos paramilitares, de una u otra forma, ayudaron a controlar el embate de la insurgencia, y si se perfecciona su desmovilización definitiva se genera un vacío de seguridad que el Estado, representado en sus Fuerzas Militares, sin apoyo civil a=FAn no está en capacidad de llenar. =BFPero el escenario ideal pueden ser las cuestionadas Convivir, que en su momento defendió con ahínco el entonces gobernador de Antioquia y hoy presidente de la Rep=FAblica, Álvaro Uribe Vélez? La opinión p=FAblica nacional tiene la palabra.

Fechas clave

Diciembre de 1965: El gobierno de Guillermo León Valencia (1962-1966), a través del Decreto 3398 de 1965, incluyó una norma que le permitió al Ministerio de Defensa armar a los civiles en apoyo a las Fuerzas Armadas.

1968: A través de la Ley 48 de 1968, el gobierno de Carlos Lleras Restrepo (1966-1970) incorporó a la legislación vigente el decreto que permitió amparar armas de uso privativo de las Fuerzas Militares.

Mayo de 1989: La Corte Suprema de Justicia declaró inexequible la norma que permitía al Ministerio de Defensa armar a los civiles. "Grupos de autodefensa por fuera de la ley", titularon los periódicos.

Febrero de 1994: A través del Decreto Ley 356, el gobierno de César Gaviria Trujillo (1990-1994) les dio vida a las denominadas Cooperativas de Vigilancia y Seguridad Rural, Convivir.

Noviembre de 1997: La Corte Constitucional respaldó las llamadas Convivir, pero las conminó a entregarle al Defensor del Pueblo las armas de uso restringido de la Fuerza P=FAblica y a tramitar salvoconductos para el porte de armas.

Agosto de 2001: El gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002) impulsó y logró la aprobación de la Ley 684 de 2001, que introdujo nuevas disposiciones en materia de seguridad y defensa nacional.

Abril de 2002: Por considerar que la Ley 684 creaba un suprapoder (poder nacional), por encima de los demás poderes p=FAblicos, la Corte Constitucional la declaró inexequible.

Las zonas vulnerables del país.

Después de la desmovilización de unos 150 paramilitares que operaban en la zona de La Mojana, en límites entre los departamentos de Bolívar y Sucre, empezó el temor para ciertos empresarios. "Luego de que salieron los 'paracos', hasta las mismas autoridades nos han dicho que tengamos cuidado porque la guerrilla empezó a bajar de los Montes de María", sostuvo un dirigente gremial de Sincelejo, quien pidió reserva de su nombre.

Seg=FAn él, tuvo que conseguir a alguien para que le gerenciara su empresa que opera en una zona rural cercana a la capital de Sucre, porque los frentes 35 y 37 de las Farc volvieron a arremeter en el departamento. "Donde no han llegado, por ahora, es hacia el área del Golfo de Morrosquillo, donde los 'paracos' tienen influencia. La gente está asustada esperando a ver qué pasará", dijo.

Es el mismo temor de los habitantes de la región de La Gabarrra, donde se desmovilizaron los miembros de las Auc que durante cinco años libraron una guerra a muerte con guerrilleros de los frentes 33 de las Farc, del Libardo Mora Toro del Epl y del Armando Cacua Guerrero del Ejército de Liberación Nacional. En esta zona del nororiente del país, los habitantes han hecho p=FAblico su miedo, pues temen represalias de la guerrilla por haber tenido que convivir con la presencia del Bloque Catatumbo de las Auc. De hecho, de la zona cocalera empezaron a salir los raspachines de la hoja de coca.

Igual situación se vive en el área rural del municipio de Turbo, en el que miembros del Bloque Bananero se desmovilizaron. Allí, al igual que en el Cañón de la Llorona, también en la zona de Urabá, los habitantes han empezado a sentir la presencia de las Farc.

Además de las anteriores zonas del país, otra región que estaría con el mismo miedo es el Magdalena Medio. Por ejemplo, los municipios San Pablo, Santa Rosa y Monterrey, en el sur de Bolívar; Yondó (Antioquia) y Barrancabermeja (Santander), donde posiblemente se desmovilizará el Bloque Central Bolívar.