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"Cafeteros están preparados para enfrentar El Niño": Roberto Vélez

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Colombia, 15 de Febrero 2016
Fuente: El Pais

La caficultura colombiana vive un buen momento en producción y exportaciones, pero debe enfrentar este año los efectos de un duro fenómeno climático de El Niño.

Pese a tal amenaza, Roberto Vélez, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, dice que el sector está preparado para sortear esa amenaza con una serie de medidas preventivas para que haya la menor afectación posible.

Se estima que la producción bajaría en un millón de sacos, lo cual no tendría un mayor impacto.

¿Qué tanto podría golpear el fenómeno de El Niño a la caficultura colombiana este año, la cual vive un buen momento en precios, producción y exportaciones?

Desde el punto de vista agrícola ha venido sufriendo lo mismo que los cultivos en Colombia por culpa de la sequía, es decir, de un déficit hídrico. El café floreció bien en septiembre, octubre y noviembre del 2015, pero de ahí en adelante es crítico por la necesidad de agua para que el fruto tenga buen cuerpo. Cuado no se producen lluvias, la almendra se convierte luego en pasillas, un grano más pequeño y limitado para la exportación.

¿Eso significa que los cultivadores podrían comenzar a perder dinero por esos cafés de baja calidad?

Tradicionalmente en el mercado nacional los compradores de café han adquirido grano de buena calidad, pero cada vez que aparece más pasilla le aplican un descuento. Pero una de las medidas para evitarle perjuicio a los caficultores es que las pasillas no se descuenten del precio. Con ello queremos apoyar a los caficultores para darles un mejor precio por esos granos más pequeños o ‘averanados’ que se van a seguir produciendo por el déficit hídrico.

Por ello, estamos adelantando con la Gerencia Técnica un programa con 7000 fincas para saber exactamente en qué nivel de daño por el verano estamos hoy.

¿Pero de pronto ya se han detectado algunas zonas más perjudicadas por la actual ola de verano?

Es toda la zona cafetera. Pero hay regiones por las temperaturas que han experimentado mayor daño como el norte del Huila, al igual que el sur del Tolima, parte de Cundinamarca, Cauca y Nariño.

Por eso estamos adelantando una evaluación para llegar a un diagnóstico que sea el más acertado posible en esta coyuntura climática.

¿Entonces no hay todavía establecido un nivel de daños al café?

Todavía no tenemos establecida la magnitud de lo que pueda pasar porque la cosecha se arranca en marzo y abril. Por eso, las medidas se tomaron ahora para estar listos. Es decir, que estamos preparados para enfrentar lo que viene de El Niño.

Debido al fuerte verano, algunos cultivadores dicen que la broca los tiene asustados. ¿Cuál es el nivel de infestación en los cafetales por el ataque de este insecto?

Esa es la otra parte que estamos analizando. Por los cafés que hemos venido recibiendo detectamos un incremento de la broca en algunas zonas, porque cuando hay más calor se quedan parte de los granos en el árbol y hay una multiplicación del insecto.

A pesar de todas esas amenazas, con dólar alto y una mayor producción, ¿cuál es el panorama de la caficultura para el 2016?

Para el caficultor que no tiene un gran daño en su cultivo, y que está produciendo grano de buena calidad, puede ser un buen momento en el tiempo con un precio interno por encima de los $800.000 por carga. Y puede ser superior en la medida en que la tasa de cambio se siga devaluando, a la par con una cotización entre US$1,15 y US$1,25 por libra en Nueva York.

Pero cabe recordar, que la afectación por El Niño no es solo en Colombia, sino en algunos países del África, en Indonesia, Vietnam, entre otros.

¿Sí pasaremos de los 15 millones de sacos de producción este año?

Quiero primero conocer el diagnóstico de la Gerencia Técnica para saber cuál es la afectación de esta sequía en los cafetales. Pero tenemos un presupuesto con el Fondo Nacional del Café de un millón de sacos menos en producción, porque sabíamos que íbamos a enfrentar un fenómeno de El Niño. Y en segundo lugar luego de una producción récord —como la que tuvimos en 2015 de 14,2 millones de sacos— los árboles quedan un poco agotados, y pueden producir un poco menos.

Por ello, tenemos un estimativo de 13 millones de sacos de producción para el 2016.

¿En qué va esa penetración del café colombiano en nuevos mercados para enfrentar la dura competencia con Brasil, Vietnam e Indonesia?

En eso seguimos teniendo una evolución positiva, y precisamente viajé a Europa donde me entrevisté con los representantes de Nexpreso, uno de los mayores compradores del café colombiano. La idea es buscarle mayor espacio al grano colombiano en el nicho de los cafés especiales que es el de más valor.

¿Con los resultados del 2015, Colombia conservará el tercer lugar como productor mundial?

Yo creo que sí. Es importante lo que sucedió en el 2015 no solamente en producción sino en materia exportadora, donde hubo 12,7 millones de sacos vendidos en los mercados internacionales. Eso le mandó un mensaje muy claro al mundo: Colombia está en el mercado del café, ni se va a salir, ni se está saliendo, pues es todo lo contrario. Es decir, que está creciendo y buscando nuevas oportunidades hacia el futuro.

Pero queremos seguir creciendo con cautela y la idea es terminar con unas 150 tiendas más de Juan Valdez, y ojalá nos acerquemos a las 500 tiendas al final del 2016.

Ese negocio va bien, superando una época complicada como la que tuvimos hace diez años.