En la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, hacemos un llamado urgente a los gobiernos departamentales y municipales para que prioricen en sus nuevos planes de desarrollo la inversión en acciones de atención, prevención, mitigación y erradicación de las violencias basadas en género que a lo largo del 2023 cobró y afectó la vida de cientos de mujeres en todo el país. Asimismo, instamos a las organizaciones humanitarias a incluir acciones destinadas a prevenir y mitigar toda forma de violencia basada en género, especialmente feminicidios y a establecer acciones específicas para dar respuesta en contextos de conflicto armado y migración.
Los feminicidos representan la máxima forma de VBG y son una violación flagrante de los derechos humanos que afecta a mujeres de todas las edades, clases sociales, etnias y lugares de residencia. La prevención de los feminicidios va más allá de garantizar la seguridad; y mitigar las causas estructurales de estas violencias es un requisito fundamental para el avance social. Destinar recursos a su prevención implica invertir en la construcción de una sociedad más equitativa y justa, donde las mujeres puedan vivir libres de violencia.
¿Qué es un feminicidio?
La Ley Rosa Elvira Cely (Ley 1761 de 2015) lo define como:
"El asesinato de una mujer por su condición de mujer o por motivos de su identidad de género, donde haya existido o no una relación sentimental entre el agresor y la víctima."
El delito es agravado, es decir que es considerado más grave, cuando:
-
Sea cometido por un servidor público.
-
La víctima sea menor de 18 años o mayor de 60.
-
Sea cometido por varias personas.
-
Le anteceda una agresión sexual.
-
Sea perpetrado por la pareja o expareja de la víctima.
-
Cuando se cometiere en una mujer con discapacidad, en situación de desplazamiento forzado, condición socioeconómica o por prejuicios relacionados con la condición étnica o la orientación sexual. ( a lugar para humanitario).
¿Por qué invertir en la prevención y mitigación de los feminicidios?
Invertir en la prevención de los feminicidios es acelerar la igualdad y promover el desarrollo sostenible. Diversos estudios evidencian los elevados costos económicos asociados a la violencia contra las mujeres, los cuales incluyen:
-
Costos de atención médica: las sobrevivientes de violencia frecuentemente requieren atención médica, que puede incluir hospitalización, cirugía y atención a la discapacidad evitable.
-
Costos judiciales: los gastos relacionados con la investigación y enjuiciamiento de casos de violencia contra las mujeres también son significativos.
-
Costos de productividad: la violencia contra las mujeres limita su participación en las dinámicas económicas locales, perdiendo así una importante fuerza laboral y transformadora.
Invertir en la prevención de los feminicidios equivale a invertir en el futuro del país. Un país en el cual las mujeres puedan vivir libres de violencia es un país más próspero y equitativo para todas y todos.