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Informe de la Plataforma Nacional de Chile: Análisis del conjunto de necesidades para el plan de respuesta para refugiados y migrantes 2022

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1. Introducción

A pesar de los cierres fronterizos y confinamientos como resultado de las medidas de prevención implementados por el Gobierno de Chile contra la propagación de la Covid-19, personas refugiadas y migrantes de Venezuela continuaron ingresando al país durante el 2021 en búsqueda de protección, acceso a derechos, servicios básicos y oportunidades de integración. Las cifras oficiales a diciembre de 2020 muestran que las personas venezolanas representaron el 30 por ciento de todos los extranjeros residentes en Chile, alrededor de 448.000 personas y se espera que, para finales del 2022, este número llegue a 561.876 personas.

Durante 2021, Chile se convirtió en el cuarto país receptor de personas refugiadas y migrantes de Venezuela en la región, detrás de Colombia (1,84 millones), Perú (1,29 millones) y Ecuador (508.930). Pese a la emergencia sanitaria de la Covid-19 y el cierre de fronteras, los flujos de ingresos por pasos irregulares se han incrementado considerablemente. Si en 2019 entraron 8.048 personas en esta condición, en 2020 la cifra se duplicó, con 16.8481 y en 2021, según información entregada por el gobierno, se triplicó, alcanzando los 56.000 ingresos2 . Por otro lado, el escenario interno del país (político, económico, social, legal y sanitario) también impactó directamente a esta población. En ese sentido, la falta de documentación para poder obtener un empleo y los desafíos asociados a esto, como la inseguridad alimentaria, acceso a vivienda, el limitado acceso a servicios básicos de agua, el saneamiento e higiene, las expresiones de discriminación y xenofobia y el incremento en la violencia basada en género (VBG), son algunos de los retos que enfrenta la comunidad venezolana en el país.

La Plataforma Nacional de Chile, con sus casi 20 miembros, tiene como objetivos apoyar y complementar los esfuerzos que realiza el Gobierno de Chile para dar respuesta a las necesidades de las personas refugiadas y migrantes que han llegado al país. En este sentido, con el propósito de elaborar una respuesta apropiada a la realidad nacional y comprensiva de las condiciones de quienes recién llegan, en 2021 se realizó un Análisis de Necesidades Conjuntas (JNA por sus siglas en inglés) que permitió identificar información clave sobre las necesidades específicas y generales en todos los sectores de la respuesta.

En éste, se evidenció un aumento de vulnerabilidades relacionadas a temas de seguridad, hechos como robo, intimidación y explotación cometidos contra las personas refugiadas y migrantes que llegan a Chile, e inclusive retrasos en los procesos de renovación de visados debido a los confinamientos nacionales. El JNA también destacó que el 13 por ciento de las personas venezolanas entrevistadas vivían por debajo de la línea de pobreza, muchas trabajan de manera informal o se encuentran sobrecalificadas y a menudo ganan menos del salario mínimo.
En cuanto a lo anterior, existen informes sobre discriminación y xenofobia en lugares de trabajo que avalan lo mencionado. Con respecto a temas de salud, los servicios de atención primaria, incluida la salud mental, frecuentemente se encuentran restringidos por las capacidades limitadas de las instalaciones a nivel nacional, los costos de los gastos médicos y la falta de información o conocimiento sobre el funcionamiento del sistema de salud chileno.

La información del Análisis Conjunto de Necesidades sirve para orientar las prioridades del Plan de Respuesta para Refugiados y Migrantes Venezolanos (RMRP, por sus siglas en inglés) 2022, pero puede ser utilizado por todos los miembros de la Plataforma R4V u otros actores humanitarios y de desarrollo, además de donantes en Chile que trabajan en la respuesta de asistencia a las personas refugiadas y migrantes de Venezuela.