Boletín Mano a Mano - Año 11 nº 65 - octubre, 2014

Report
from Ayuda en Acción
Published on 31 Oct 2014

LA CRECIDA DE UN RIO QUE PUSO EN PELIGRO LA ALIMENTACIÓN DE 2000 FAMILIAS

El año pasado, más de 2000 familias de Potosí, Bolivia, perdieron sus cosechas por las inundaciones que provocó la crecida del río San Juan de Oro.

Eustaquio Marơnez tiene 43 años, vive en la comunidad de San Carlos (municipio de Cotagaita, Potosí) con su esposa y sus 5 hijos y hace muchos años se dedica a la agricultura. Él y su familia fueron una de las más de 2 mil familias potosinas damnificadas que fueron afectadas por las inundaciones en las riveras de la cuenca del rio San Juan de Oro y las pérdidas de su producción agrícola.

Eustaquio desempeñó un papel importante en la rehabilitación de su comunidad. “El año pasado, se han presentado diferentes tipos de fenómenos naturales, aunque años anteriores también ocurrieron algunos hechos, pero no tan graves como en la gestión pasada. Comenzaron lluvias torrenciales continuas, tormentas y granizadas, lo que inundó nuestros terrenos productivos, llenando arena, ramas, palos y arboles grandes. Las lluvias también ocasionaron la destrucción de canales de riego, agua potable, sembradíos y deslizamiento de montañas, provocando la pérdida, casi de la totalidad de nuestros bienes y productos, como ser maíz, papa, haba, hortalizas. Para la limpieza y mantenimiento de los daños, hicimos un trabajo comunitario entre todos, pero era tan grande el desastre que no pudimos con todo”.

Las familias de Cotagaita recibieron el apoyo del gobierno municipal de Cotagaita, el Concejo Municipal, Ayuda en Acción, la Fundación ACLO, y otras organizaciones internacionales que verificaron y evaluaron los desastres ocasionados por las lluvias y riadas, “e inmediatamente nos reunimos de emergencia en el terreno afectado, y visitamos los lugares afectados por el desastre. Y se decidió elaboraron un proyecto para apoyar a las familias que hemos sido afectadas”.

La primera ayuda fue la entrega de semillas de maíz y diferentes Ɵpos de hortalizas, luego llegaron alimentos y vacunas para los animales. “Además nos ayudaron con material de construcción para los canales de riego, como ser cemento, madera, listones, alambre, clavos, dinamita para partir las rocas que habían caído en el deslizamiento, es así que todos nosotros trabajamos en la reconstrucción de la sequía sin ser constructores, pero tuvimos que apoyar porque la obra queda para el beneficio de nuestra comunidad. Hemos recibido asistencia técnica y capacitaciones durante la siembra de los cultivos y la rehabilitación del canal de riego y, hemos elaborado planes de contingencia en gesƟón de riegos”.

En 2013, 137 comunidades de 8 municipios de Potosí, Tarija y Chuquisaca (Bolivia) que habitan en las riveras de la cuenca del rio San Juan de Oro han sufrido de inundaciones y pérdidas de su producción agrícola, afectando a 5.773 familias.

Con el apoyo financiero de ECHO (Unión Europea), y a través de un consorcio de organizaciones internacionales de desarrollo conformado por Ayuda en Acción, FAO, Welthungerhilfe (Agro Acción Alemana) se inició el proyecto “Ayuda humanitaria de emergencia para la recuperación de medios de vida y rehabilitación productiva de comunidades campesinas de la cuenca del río San Juan del Oro”, con una duración de seis meses para brindar asistencia humanitaria a los damnificados de 8 municipios de Potosí, Tarija y Chuquisaca que fueron afectados por las inundaciones.

La Fundación Ayuda en Acción a través de la Fundación ACLO (socio local), centró su actuación en los municpios de Cotagaita, Vitichi y Tupiza del departamento de Potosí. Entre los resultados más significativos alcanzados están la rehabilitación de 6 sistemas comunales de abastecimiento de agua para consumo y de 12 sistemas de microriego en beneficio de más 300 familias; otras familias afectadas recibieron asistencia técnica agropecuaria, semillas de maíz y hortalizas para la recuperación de su producción agrícola; y se fortalecieron 6 Unidades de Gestión de Riesgos municipales, permtiendo a autoridades locales y líderes comunales diseñar e implementar planes municipales de gestión de riesgos y atención de desastres.