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La situación en el Afganistán y sus consecuencias para la paz y la seguridad internacionales - Informe del Secretario General (A/80/658-S/2026/99)

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Asamblea General

Octogésimo período de sesiones

Tema 36 del programa

La situación en el Afganistán

Consejo de Seguridad

Octogésimo primer año

I. Introducción

1. Este informe se presenta en cumplimiento de lo previsto en la resolución 79/317 de la Asamblea General y la resolución 2777 (2025) del Consejo de Seguridad, en las que se solicitó al Secretario General que informara cada tres meses sobre la situación en el Afganistán y la ejecución del mandato de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en el Afganistán (UNAMA), incluso a nivel subnacional.

2. En este documento se informa sobre las últimas actividades que las Naciones Unidas han llevado a cabo en el Afganistán, en particular en los ámbitos político, humanitario y de derechos humanos, desde que se publicó el informe anterior, de fecha 3 de diciembre de 2025 (A/80/556-S/2025/789).

II. Acontecimientos más importantes

3. Las autoridades de facto talibanas siguieron controlando de manera efectiva el territorio nacional del Afganistán y aplicando políticas acordes con su versión de un sistema islámico que limita los derechos de las mujeres y las niñas. Las autoridades de facto continúan impidiendo que las funcionarias afganas de las Naciones Unidas accedan a las instalaciones de la Organización. El recrudecimiento de las hostilidades transfronterizas con el Pakistán, que incluían bombardeos, ataques aéreos y actividades con drones, desembocó en bajas civiles y daños materiales. Las violaciones de los derechos humanos, incluidos los derechos de las mujeres, siguieron siendo generalizadas, y entre ellas figuraban castigos corporales, ejecuciones públicas, detenciones arbitrarias y restricciones a la libertad de expresión y de los medios de comunicación. La situación humanitaria y económica empeoró en un contexto caracterizado por la disminución de la asistencia internacional, la grave infrafinanciación de la respuesta humanitaria, el retorno a gran escala de afganos desde los países vecinos, la sequía y la intensificación de las perturbaciones climáticas, las repercusiones de terremotos de gran magnitud y el aumento de la inseguridad alimentaria, la malnutrición y los riesgos para la salud pública. En el Plan de Respuesta y Necesidades Humanitarias de 2026 se incluye un llamamiento para recaudar 1.710 millones de dólares a fin de prestar asistencia vital de carácter prioritario a 17,5 millones de personas, de un total de 21,9 millones personas que, según se ha señalado, precisan asistencia humanitaria.