Costa Norte del Perú 2017 Flash Appeal (abril)

FLASH APPEAL
US$ 38.3M
Requerido para asistir a una población de 320,000 personas en la Costa Norte (Ancash, La Libertad, Lambayeque, Piura y Tumbes).

Este documento fue elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios con el apoyo de los socios y el gobierno nacional. Cubre el periodo comprendido entre abril y octubre de 2017.

SITUACIÓN GENERAL

IMPACTO

El fenómeno “El Niño Costero” que se generó por el incremento de la temperatura superficial del mar, ha provocado precipitaciones continuas en los meses de febrero y marzo, particularmente en la costa norte, y ha generado que se declaren en emergencia 12 departamentos y una provincia constitucional. La cifra de la población afectada y damnificada ha superado el 1.1 millón de personas. Según pronósticos oficiales, el evento El Niño Costero podría continuar durante este mes de abril con magnitud moderada.
Esta situación provocaría que la emergencia continúe y la cifra de los damnificados se incremente.
Los incrementos de las precipitaciones han ocasionado severas inundaciones en comunidades rurales y zonas urbanas en 24 de los 25 departamentos del país. De los 1.1 millones de personas afectadas en el país, existen aproximadamente 339,614 mujeres y 358,602 niños, niñas y adolescentes (NNA) entre afectados y damnificados. El departamento de Piura concentra la tercera parte de la población afectada.
Las necesidades de la población afectada se traducen en alojamiento; agua, saneamiento básico e higiene (WASH, por sus siglas en inglés); salud; seguridad alimentaria y nutrición; educación, protección, y la recuperación de sus medios de vida.
En los departamentos de la Costa Norte, 59% de los hogares afectados se encuentra en inseguridad alimentaria (50% moderada y 9% en severa) representando unas 445,000 personas. El 32% de las familias afectadas practican estrategias de supervivencia de emergencia y crisis que comprometen aún más su seguridad alimentaria y amenazan sus sistemas de subsistencia. En general, la respuesta humanitaria ha sido importante y viene ejecutándose en tanto que las familias están aplicando estrategias de supervivencia negativas relacionadas con el consumo de alimentos, comprometiendo su seguridad alimentaria4.
Más de 95,000 niños menores de 5 años y más de 31,000 niños menores de 2 años han sido afectados y necesitan de una alimentación adecuada para esas edades. Alrededor de 280,000 personas podrían tener restricciones a los servicios de salud. 300,000 NNA estarían afectados y más de 1.9 millones no podría iniciar sus actividades escolares.
Similarmente, se identificó que por lo menos 550 mujeres en estado de gestación requerirán intervenciones urgentes durante los próximos 30 días.
Otras 4,900 mujeres presentarán complicaciones en el embarazo en los próximos nueve meses y 5,500 mujeres en edad reproductiva correrían riesgo de sufrir agresiones sexuales, como consecuencia de la vulnerabilidad en protección generada en las zonas afectadas.
Informes oficiales preliminares señalan que 32,627 viviendas están destruidas o inhabitables, y casi 200,000 viviendas afectadas. Alrededor del 7% de la población damnificada está en albergues oficiales; en las zonas rurales las familias damnificadas están en viviendas de acogida y en grupos de carpas familiares. Se estima que 73,000 personas se encontrarían desplazadas por pérdida de vivienda.
La emergencia ha provocado que las personas afectadas tengan limitante de acceso a agua segura, a condiciones adecuadas para la eliminación de excretas, y a un ambiente sin riesgos para su salud.
Las inundaciones a causa de las lluvias intensas han generado afectación de un número considerable de personas, incluyendo sus medios de vida. La población afectada se encuentra tanto en áreas urbanas como rurales, y se ubica en una situación de pobreza y pobreza extrema, haciéndola aún más vulnerable a la pérdida de acceso a una vida digna.
El Ministerio de Agricultura y Riego (MINAGRI) reportó 7,000 productores agrícolas afectados, de los cuales el 80% son pequeños agricultores. El Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) reporta 53,656 hectáreas de cultivos afectadas y 20,656 hectáreas perdidas. El valor estimado de las pérdidas de cultivos e infraestructura asciende aproximadamente a S/.176 millones de soles (US$ 55 millones).
Los medios de vida de la población afectada aparte de las actividades agropecuarias de pequeña escala, son la microempresa, pesca artesanal, actividades de servicios, las cuales también se han visto afectadas.

RESPUESTA DEL GOBIERNO

El Gobierno nacional ha liderado la respuesta a través de los mecanismos nacionales de coordinación. La logística para la asistencia humanitaria está a cargo de las Fuerzas Armadas, al nivel terrestre, marítimo y aéreo. Al 31 de marzo, se ha reportado la entrega de más de 1,900 toneladas métricas (TM) de bienes de ayuda humanitaria. Dentro de lo entregado, se encuentra 395 TM de alimentos, 344 TM de abrigo, 75 TM de menaje, 54 TM de herramientas y 1,199 TM de techo.
El Gobierno del Perú (GdP) ha diseñado un plan de rehabilitación a ser implementado en los próximos 90 a 120 días. El objetivo es atender las necesidades mínimas de los damnificados y afectados, normalizando su día a día y consiguiendo las condiciones básicas para la posterior fase de reconstrucción.
El Plan tiene un enfoque intersectorial e intergubernamental, aprovechando la institucionalidad y los sistemas existentes del GdP para ejecutar las operaciones de la manera más eficiente posible. Los componentes del Plan son: Vivienda, Salud, Educación, Trabajo, y Vías y Caminos.
En el componente de Vivienda, el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) tiene como principal acción la implementación de las Unidades de Vivienda Inicial (UVI), de acuerdo al número de viviendas colapsadas, las cuales se estiman en alrededor de 20,000. El INDECI liderará la instalación de albergues comunitarios en los distritos que reportan damnificados (al día de hoy ascienden a más de 150,000), y asegurará que operen de acuerdo a estándares internacionales, para lo cual será necesario una permanente coordinación con los sectores y con los gobernadores regionales y locales.
El componente de Salud (incluye alimentación) busca principalmente, con el liderazgo del Ministerio de Salud (MINSA) controlar la proliferación de enfermedades como el dengue, a través de campañas de fumigación intensivas en las zonas de alto riesgo.
Asimismo, el MVCS tiene como prioridad la adquisición y distribución de motobombas e hidrojets para eliminar los aniegos ocasionados por las lluvias.
También está enfocado en la rehabilitación de los sistemas de agua y desagüe, y en el suministro de agua con cisternas mientras el servicio normal se recupera. El Ministerio de Ambiente (MINAM) supervisa el recojo de basura por parte de los Gobiernos Locales y asegura el correcto manejo de residuos sólidos en los albergues. El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) está coordinando el trabajo de voluntariado a nivel nacional, y en el ámbito de albergues vela por la protección y salud mental de las mujeres, niñas y niños. En relación con la alimentación, el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS) está trabajando para que los albergues reciban alimentación.
El componente de Educación, liderado por el Ministerio de Educación, tiene como objetivo reiniciar las clases lo antes posible, para los más de 300,000 estudiantes afectados por el desastre. Para ello, deberá buscar espacios alternativos, como carpas o aulas prefabricadas, mientras se realiza el diagnóstico y la rehabilitación de la infraestructura escolar.
El Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) tiene como propósito generar, a través del programa “Trabaja Perú”, 20,000 empleos para labores de rehabilitación y prevención de desastres, en los distritos con mayor afectación o declarados en emergencia. Asimismo, el MINAGRI implementará un programa de fumigación en todos los distritos afectados, y dará un bono de mil soles a los agricultores cuya producción haya sido afectada.
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), mediante el componente Vías y Caminos, busca restablecer la transitabilidad de los más de 3,000 kilómetros de la red vial nacional afectados.
Para el cumplimiento de este Plan, existe un monitoreo semanal, el cual consiste en una reunión con todos los sectores involucrados, donde se revisa el estado de hitos de cumplimiento (a través de alertas) para cada componente del Plan, y se toman decisiones al más alto nivel para solucionar los cuellos de botella encontrados.

RESPUESTA INTERNACIONAL

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) está brindando apoyo complementario a los esfuerzos de respuesta del Gobierno.
El 21 de marzo se desplegó un Equipo de Evaluación y Coordinación en Desastres (UNDAC, por sus siglas en inglés), para apoyar las acciones de coordinación de los socios de la Red Humanitaria Nacional (RHN), así como para la evaluación de las necesidades humanitarias en las zonas más afectadas, en coordinación con socios humanitarios y contrapartes del gobierno. Los actores humanitarios presentes en las zonas afectadas vienen realizando reuniones de coordinación con autoridades locales.
El 23 de marzo, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) publicó un llamamiento internacional por CHF 3.9 millones para asistir a 10,000 familias por 12 meses.
Los líderes de los grupos sectoriales al nivel nacional apoyan la coordinación de acciones al interior de sus grupos y con sus contrapartes nacionales.

UN Office for the Coordination of Humanitarian Affairs:

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