Autocontrucción de viviendas en quincha mejorada para damnificados del terremoto en el sur del Perú

Report
from UN Development Programme
Published on 04 Mar 2009
(Extracto)

Primer premio de la XVI Bienal Panamericana de Arquitectos 2008

Por: María Eugenia Lacarra Córdova, arquitecta cooperante de Progressio

El Perú es uno de los países con más actividad sísmica alrededor del mundo por estar situado dentro del "Cinturón de Fuego del Pacífico", al borde de dos placas tectónicas: la de Nazca y la Sudamericana. El 15 de agosto del 2007 se produjo un sismo que alcanzó una magnitud de 7.0 en la escala de Richter y su epicentro se registró en la costa central a 60 kilómetros de la ciudad de Pisco y 150 kilómetros al suroeste de Lima, dejando los mayores estragos en el departamento de Ica. Este fue uno de los terremotos más violentos de los =FAltimos años, dejando 550 víctimas mortales y más de 400,000 personas afectadas.

El sismo afectó especialmente las zonas carentes de una cultura de prevención y de políticas de ordenamiento urbano; características intrínsecas a los asentamientos informales y a los cinturones de pobreza que rodean las ciudades de los países en vías de desarrollo.

Tras el desastre ocurrido, el acceso a los servicios de agua y desag=FCe, y el acceso a una vivienda digna y segura, eran los problemas más críticos que afrontaba la población damnificada. Las viviendas afectadas, en su mayoría de adobe, al igual que las redes de saneamiento básico, no tenían la calidad técnica adecuada para resistir un movimiento de esas características, y como consecuencia tras el desastre, las condiciones de habitabilidad y de salubridad de la población eran críticas y preocupantes.

En este marco, Progressio (ong inglesa) decidió participar en este proceso en la fase de construcción y rehabilitación de viviendas con tecnología adecuada para zonas sísmicas. Con el apoyo de la Asociación Casas de la Salud de Ica y la financiación de Trocaire se elaboró un proyecto cuyo objetivo era el mejoramiento de las condiciones habitacionales de la población afectada mediante la construcción de 16 viviendas prototipo en una zona suburbana del desierto de Ica. La técnica constructiva utilizada fue la quincha mejorada modular; una alternativa sismo-resistente, sostenible con el medio ambiente, de bajo costo y fácilmente asimilable y replicable por la población. Cada vivienda tenía una familia beneficiaria que aportó su trabajo como mano de obra no cualificada, capacitándose en la técnica constructiva y concienciándose de la importancia de la gestión de riesgo ante posibles desastres que puedan ocurrir. Este tipo de vivienda se diseñó pensando en que su implantación fuese en zonas vulnerables y para la población más desfavorecida.

Proyecto arquitectónico. El diseño de la vivienda se basó en un estudio de la cultura y de la tradición habitacional de esta zona desértica del sur peruano, favoreciendo el confort interior mediante el sistema de ventilación cruzada, y buscando una estética exterior acorde con la tipología local. Las soluciones de viviendas pretenden adaptarse a las necesidades de la población teniendo en cuenta los siguientes aspectos:

a. Características climáticas de la zona: Temperaturas cálidas y escasez de lluvias.

b. Población a la que van destinadas: Personas de bajos recursos económicos con cinco miembros de media en cada unidad familiar.

c. Sistema constructivo: Con materiales propios del lugar, sismo-resistente y fácilmente replicable.

d. Configuración espacial: Flexibilidad en la distribución de los diferentes ambientes para una mejor adaptación a las necesidades de cada beneficiario y de cada lote de terreno.

e. División del proceso constructivo: Se realiza en etapas simples de ejecutar, de manera tal que pueda participar mano de obra no calificada. Esto hace el método adecuado para sistemas de auto-construcción.

Sistema constructivo: quincha mejorada modular. La quincha, como es denominado en Perú, o el bahareque, como es conocido en otros países de América Latina; es un sistema constructivo utilizado desde la época del Virreinato. Desde hace unos años, diferentes instituciones y ONG han estudiado, propuesto e implementado diferentes aportes técnicos que han hecho posible mejorar y reforzar el sistema, que lo convierten en una alternativa muy segura y barata en relación a otras técnicas populares de construcción. Es importante, por lo tanto, recuperar este sistema constructivo y adaptarlo a las necesidades actuales de hábitat y confort.

El conjunto estructural del sistema constructivo ya mejorado, posee una gran solidez y rigidez, y al mismo tiempo, por la naturaleza de sus materiales, la madera y la caña principalmente, una gran flexibilidad para absorber la fuerza sísmica, oscilar con el movimiento y no colapsar. Por su ligereza es el sistema más adecuado para construir en suelos vulnerables con poca capacidad portante, como es el caso de la zona de actuación de este proyecto. Es una técnica que asegura una sostenibilidad económica y medioambiental al necesitar de equipos, materiales y técnicas autóctonas de fácil manejo y suministro, sin riesgo de dependencia tecnológica, y sin desperdicio de materiales.

Este sistema modular de repetición es similar a un sistema de prefabricación ("la prefabricación de los pobres"), con las ventajas de facilidad de montaje que ello conlleva. El sistema a base de paneles modulares, además de flexibilizar las posibilidades de distribución de la vivienda, facilita la construcción de viviendas progresivas seg=FAn la disponibilidad de recursos económicos.

Conclusiones. Esta experiencia no sólo demuestra la participación e interés de las comunidades por desarrollarse mejorando sus condiciones de vida, sino que también rescata la gran capacidad y entereza que poseen para seguir adelante a pesar de las condiciones de vulnerabilidad y exclusión en las que viven. Consideramos que el proyecto no sólo ha contribuido a mejorar las condiciones de vida de algunas familias, sino que también ha dejado un referente de que existen diferentes maneras de construir.

El derecho a una vivienda de calidad es de todos y todas, y con el trabajo coordinado entre las entidades p=FAblicas, privadas, organizaciones de base y sociedad civil es posible conseguir que no sea un privilegio de unos pocos. Para el desarrollo exitoso de proyectos de estas características, en un contexto de pobreza y exclusión como en el que hemos trabajado es necesaria la incorporación de dos factores determinantes: La participación de la población y la utilización de materiales y técnicas de bajo costo.

La creciente pobreza urbana, la expansión de los asentamientos humanos, la vulnerabilidad de comunidades informales y el deterioro continuo de las condiciones de vida de la población urbana hace necesario que los arquitectos y arquitectas dediquemos parte de nuestros esfuerzos para mejorar el hábitat de poblaciones urbanas vulnerables, en una perspectiva que permita la construcción de un entorno sustentable y que garante de mejores condiciones de vida.