Corredor Seco otra vez afectado por sequía

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from Redhum
Published on 17 Feb 2017 View Original

Nicaragua, 17 de Febrero 2017
Fuente: La Prensa

La temporada seca apenas inició y los efectos empiezan a sentirse, pero con mucha más fuerza en el Corredor Seco del país.

Unos 40 pozos están secos y esto afecta a las comunidades de Somotillo, Villanueva y Achuapa, lo que impacta en el acceso al agua de unas cinco mil personas, de acuerdo con estudios del Centro Humboldt, refirió Víctor Campos, director de la organización ambientalista, quien dijo que hay escasez de agua y llamó a buscar soluciones.

El ambientalista explicó que el agua que cayó durante la pasada época lluviosa no fue suficiente para que se diera la recuperación de los niveles históricos de los cuerpos de agua; tanto superficiales como subterráneos, y por ende, eso afectó el suministro de agua, situación que podría replicarse en los otros municipios del Corredor Seco, porque la condición de los acuíferos es la misma.

Una situación similar también se presenta en la zona de San Juan de Limay, Estelí, donde han encontrado pozos secos, pero todavía no tienen el número exacto, debido a que trabajan en el análisis de los mismos.

En Nicaragua existen alrededor de 5,500 acueductos rurales que abastecen a un millón de personas y una gran parte de estos están ubicados en el Corredor Seco, según Denis Meléndez, facilitador de la Mesa Nacional para la Gestión de Riesgo. Meléndez coincide con Campos en que ante el déficit de humedad “estos municipios —los del Corredor Seco— se ven fuertemente tensionados” porque no tienen agua.

El problema, dice Meléndez, es que al no encontrar agua las personas optan por excavar más profundo y encuentran un poco, pero ese no es el punto, sino que la recarga no ha sido consistente y “si no hay recarga es obvio que tenemos una complicación”.

De acuerdo con el monitoreo climático del Centro Humboldt, de 1,000 a 1,400 milímetros es el promedio normal de lluvias en el Corredor Seco, pero en el 2015, último año de una sequía severa que duró tres años, se registró una reducción del 50 por ciento.

En Madriz la norma histórica de lluvia es de 1,268 milímetros, pero en el 2015 solo se alcanzaron 644.7 milímetros, mientras que en Matagalpa, que recibía 1,153.4 milímetros de agua, solo se registraron 654.9 milímetros.

Estos números demuestran las pocas lluvias que se dieron durante el invierno, que estuvo bajo la influencia del fenómeno de La Niña, el cual duró alrededor de seis meses, un período que se ha acortado.